
El edil del Frente Amplio, Omar Pierlet, analizó el complejo panorama político departamental. Con un estilo frontal, el legislador cuestionó la efectividad de las obras viales actuales y profundizó en los motivos detrás de la reciente polémica en la Junta Departamental. El representante de la oposición no ahorró críticas hacia la gestión de la Coalición Republicana, marcando una clara diferencia con la administración anterior.
El conflicto por el IMESI en la frontera
La negativa del Frente Amplio a votar una minuta sobre el IMESI generó un fuerte ruido político en los últimos días. Pierlet explicó que la propuesta llegó a manos de los ediles de la oposición apenas diez minutos antes de la sesión, algo que consideró una clara falta de respeto institucional. Según su visión, el oficialismo buscaba simplemente generar un hecho propagandístico para los medios sin permitir un debate serio. El edil sostuvo que no están dispuestos a ser empleados de las estrategias electorales del Gobierno departamental.
Para el legislador, pocos recuerdan que, en esencia, el descuento del IMESI fue creado originalmente como herramienta contra el contrabando. Recordó que este beneficio se creó bajo el mandato de Tabaré Vázquez con un fin meramente comercial y no social. “Nunca tuvo ese descuento la finalidad de que los salteños tuviéramos la nafta más barata”, sentenció Pierlet durante la entrevista. Según su análisis, este subsidio lo termina pagando el resto del país, incluyendo departamentos con niveles de pobreza alarmantes que no tienen frontera.
Una mirada crítica sobre la infraestructura vial
Uno de los puntos más álgidos de la entrevista fue el estado de las calles y las recientes reparaciones. Pierlet denunció que los trabajos realizados en la calle Acuña de Figueroa se deterioraron menos de diez días después de habilitarse. Para el edil, esto demuestra una inoperancia absoluta por parte de las autoridades municipales en la supervisión de las obras. Resulta inadmisible que, tras una inversión importante, la primera lluvia deje el pavimento nuevamente en condiciones deplorables.
El curul frenteamplista comparó esta situación con lo vivido en administraciones pasadas, mencionando casos como la avenida Oribe. Recordó que, aunque se prometió una durabilidad de veinte años, los problemas aparecieron a los pocos meses de su inauguración. “Lo poco que han hecho, lo han hecho mal”, afirmó y señaló que el mantenimiento vial actual es prácticamente nulo. Según sus datos, el porcentaje de pozos en la ciudad ha crecido exponencialmente durante los últimos diez meses.
Las dudas sobre el millonario crédito de 60 millones
Respecto al fideicomiso aprobado recientemente, Pierlet mostró serias dudas sobre el destino y la utilidad de esos fondos. Explicó que un crédito de tal magnitud debería utilizarse para transformaciones estructurales y no para el mantenimiento básico. Tapar pozos es una tarea que debe cubrirse con recursos propios de la Intendencia y no mediante deuda a largo plazo.
Pierlet dijo que el director de Obras de la comuna, ingeniero Juan Manuel Texeira Núñez, dijo en comisión que arterias clave como la avenida Oribe no se harán de nuevo. El legislador entiende que, en su lugar, se realizarán remiendos y se aplicará una capa asfáltica que tendrá una vida útil muy limitada de tres o cuatro años. Pierlet fue irónico al señalar que la deuda durará dos décadas mientras que las soluciones serán temporales. “Lo que va a durar veinte años es la deuda de sesenta millones de dólares”, comentó.
Promesas olvidadas en la zona de Daymán
El edil también trajo a colación compromisos asumidos por el intendente que, según él, han caído en el olvido. Mencionó específicamente la promesa de colaborar con OSE para el saneamiento en las zonas de La Chinita y Daymán. Según Pierlet, las autoridades municipales ya no mencionan este proyecto, a pesar de haber sido un argumento para votar el fideicomiso. El legislador lamentó que se juegue con las expectativas de los vecinos mediante anuncios que luego desaparecen de la agenda pública.
En la Junta Departamental, Pierlet asegura que sus intervenciones suelen ser bloqueadas o descalificadas por el oficialismo mediante chicanas. Afirma que, en lugar de debatir sus argumentos, sus colegas lo tildan de agresivo o irrespetuoso. Sin embargo, el edil sostiene que ningún representante del gobierno ha podido rebatir sus denuncias técnicas sobre el estado de la ciudad. Considera que su labor es mostrar la realidad que el vecino vive cada día al salir de su casa.
Las redes sociales como herramienta de denuncia
Pierlet optó por una comunicación directa. Utiliza sus perfiles personales para transmitir en vivo y mostrar lo que él llama “la inoperancia total de este gobierno”. Aunque algunos lo apoden de forma burlona como el edil de los yuyitos, él reivindica ese rol de cercanía. Para el legislador, las redes han democratizado la información y permiten que la ciudadanía vea sin filtros los problemas de recolección y servicios públicos.
Finalmente, el edil se refirió a las tensiones internas en el ámbito político local, como la renuncia de figuras históricas. Minimizó el impacto de estas salidas, sugiriendo que a veces se intenta inflar la importancia de ciertos dirigentes con fines mediáticos. Pierlet prefiere enfocarse en la gestión diaria y en proponer soluciones reales como la baja del IVA en alimentos y productos de la canasta básica. Para él, el bienestar de la población más carenciada debe estar por encima de los beneficios en el combustible.






