
Ana Ferreira, paciente con cáncer de mama triple negativo, obtuvo un fallo favorable para acceder a un medicamento de alto costo que, según sus médicos, le brinda un 95% de posibilidades de evitar recaídas y metástasis.
“Con esta medicación tengo un 95% de posibilidades de que el cáncer no vuelva”
Ana Ferreira, paciente con cáncer de mama triple negativo, obtuvo un fallo favorable para acceder a un medicamento de alto costo que, según sus médicos, le brinda un 95% de posibilidades de evitar recaídas y metástasis.
Con emoción todavía a flor de piel y luego de atravesar semanas de incertidumbre mientras continúa su tratamiento de quimioterapia, Ana recibió la noticia que cambió radicalmente su panorama de salud y el de toda su familia.
La Justicia falló a su favor y ordenó el acceso a un medicamento de alto costo que, según sus médicos tratantes, le brinda un 95% de posibilidades de evitar que el cáncer vuelva a aparecer.
Ferreira padece cáncer de mama triple negativo, uno de los tipos más agresivos de la enfermedad, y actualmente cursa la novena sesión de las doce quimioterapias previstas. Mientras enfrentaba el desgaste físico y emocional del tratamiento, también debió atravesar el proceso judicial para lograr acceder a la medicación indicada por sus especialistas.
“Fue muy impactante. Ayer, cuando el juez dictó la sentencia, yo estaba tan confundida que no entendía que el fallo había sido favorable. El doctor me felicitaba y yo estaba como en una nube, no caía”, contó.
La paciente reconoció que la carga emocional del proceso fue enorme. “Se hace difícil, sobre todo emocionalmente. Porque un médico te dice que con este remedio tenés un 95% de probabilidades de cura total, de que no vuelva a aparecer el cáncer, de evitar metástasis, y tener que luchar para conseguirlo genera mucha angustia”.
Contradicciones de la aplicación
En ese sentido, señaló además la contradicción que implica que el medicamento sí sea suministrado en determinados casos paliativos, mientras se niega a pacientes que aún tienen grandes posibilidades de curación.
“Era medio contradictorio. Esta medicación se le brinda a personas en cuidados paliativos, pero se negaba para este tipo de cáncer. Y mi doctora decía que con esta medicación podía extenderme la vida muchísimos años más y asegurarse de que el cáncer no volviera”, expresó.
Según indicó, ese argumento fue fundamental dentro del planteo judicial y terminó siendo considerado dentro del fallo favorable.
Ferreira sostuvo además que este tipo de acciones judiciales son una herramienta válida y necesaria para otros pacientes que atraviesan situaciones similares. “Totalmente recomiendo hacer el trámite. Se puede lograr. Hay mucha gente que capaz no sabe que tiene ese derecho o que puede apelar. A mí me asesoraron muy bien y fue increíble que se lograra tan rápido”, afirmó.
Recuperar proyectos junto a su familia
La noticia significó para ella mucho más que una resolución médica o jurídica porque representó recuperar proyectos, expectativas y tiempo junto a su familia.
“Esto me da otra esperanza de vida. Saber que tenemos un 95% ganado de que el cáncer no vuelva y que lo vamos a eliminar de raíz cambia todo. Tengo hijos adolescentes, dos nietas, una familia hermosa. Yo estaba trabajando y tuve que dejar. Mi expectativa es curarme, volver a trabajar y recuperar mi vida”.
Ana trabajaba como asistente personal en una cooperativa dedicada al acompañamiento y cuidado de personas. Tras realizar el curso correspondiente comenzó a trabajar con una niña autista de seis años, experiencia que definió como profundamente transformadora.
“Fue una experiencia que me encantó. Nos adaptamos enseguida una a la otra y quedó un vínculo muy fuerte. Ahora seguimos en contacto, me manda audios, fotos y espera que yo vuelva cuando esté bien”.
Contó además una coincidencia que la marcó especialmente ya que la madre de la niña a la que cuidaba atravesó exactamente la misma enfermedad años atrás y hoy ya está recuperada.
“A los seis meses de empezar a trabajar con ellas me descubrieron a mí la misma patología. Seguimos muy unidas y eso también me dio fuerza”.
Ferreira destacó también el apoyo permanente de su familia durante todo este proceso. “Estoy súper contenida y mimada. Tengo dos hijos que viven conmigo, una hija que estudia Derecho y dos nietas divinas que son las que me dan fuerza todos los días para salir adelante”.
Luego de recibir la noticia favorable, reconoció que casi no pudo dormir por la emoción acumulada. “Fueron muchas emociones juntas, pero lindas emociones. Esto fue un cambio enorme”.
Agradecimientos
Sobre el final de la entrevista, Ana quiso dejar especialmente expresado su agradecimiento hacia quienes la acompañaron durante el proceso judicial y médico.
“Estoy muy agradecida con el doctor Gabriel Cartagena y con el doctor Gastón Ferreira. Son unos profesionales y unos seres humanos espectaculares. Impagable todo lo que hicieron por mí”.
Asimismo, destacó el respaldo recibido por parte de sus médicos tratantes, la oncóloga doctora Espalter y el cirujano doctor Torres, quienes aportaron informes y testimonios fundamentales para respaldar la necesidad del tratamiento.
“La doctora Espalter y el doctor Torres fueron un apoyo fundamental. Desde el primer momento se pusieron a disposición y acompañaron completamente todo este proceso. Muy humanos y muy profesionales”, concluyó.
Lee el informe sobre medicamentos de alto costo aqui






