A primera hora de la mañana, concretamente a las 07:25 horas del 7 de julio, personal policial se desplazó hasta un centro de educación primaria situado en la Avenida Gaboto, a la altura del 3100, tras recibir una denuncia por hurto. En el lugar, los efectivos se entrevistaron con el director de la institución, quien constató daños en el candado de un contenedor propiedad de la empresa constructora que realiza mejoras edilicias en el predio. Tras forzar el acceso, se constató el robo de varios materiales de estudio. En la escena trabajó el personal de Policía Científica y las autoridades continúan investigando para esclarecer el hecho.
Próximo a las 09:45 horas, la policía acudió a un local comercial ubicado en la intersección de la calle Uruguay y la Avenida Feliciano Viera debido a un hurto en proceso. Una mujer de 37 años aportó a los agentes las filmaciones de las cámaras de seguridad del comercio, donde se observaba claramente a un cliente sustrayendo mercadería.
Poco después, en el cruce de las calles 18 de Julio y José Pedro Varela, la policía identificó a un joven de 26 años cuyas características físicas e indumentaria coincidían plenamente con el registro fílmico. Al ser interrogado, el sospechoso confesó haber hurtado un chocolate, agregando que ya se lo había ingerido. El hecho fue puesto en conocimiento de la Fiscalía de Turno, disponiéndose la conducción del joven a la dependencia policial para los trámites legales correspondientes.
Cerca de las 10:10 horas, las fuerzas de seguridad fueron convocadas al subsuelo de un complejo comercial en la intersección de las avenidas José Batlle y Ordóñez y Blandengues. Un empleado del lugar, de 37 años, explicó que había detectado a través del sistema de videovigilancia a dos personas pintando y escribiendo en las paredes. Ante esta situación, el personal del comercio procedió a retenerlas hasta la llegada de la patrulla. Al constatarse que se trataba de dos menores de 13 y 15 años, se dio intervención al Juez de Faltas. Ambas adolescentes fueron trasladadas a la comisaría a la espera de la localización de sus progenitores.
A las 15:20 horas se registró un siniestro de tránsito en la esquina de la Avenida Carlos Reyles y la calle Catalán. Una joven de 26 años que conducía una motocicleta Baccio P110 por la calle Catalán con dirección al este, perdió el dominio del vehículo tras verse obligada a esquivar repentinamente a otra moto (Winner Fair), guiada por un joven de 22 años que realizó una maniobra abrupta para ingresar a una vivienda de la zona.

Al lugar asistió una unidad médica de EMI. El profesional a cargo asistió a la conductora y le diagnosticó «politraumatismos», determinando su traslado inmediato al Centro Médico de Salto. El caso quedó en manos de la Brigada Departamental de Tránsito.
El hecho más tenso de la jornada ocurrió a las 16:40 horas en un centro de estudios ubicado en el cruce de las calles General José G. Artigas y Misiones. En pleno horario de clase, una alumna de 21 años mantuvo una discusión verbal con otra estudiante, de 17 años.
El conflicto escaló cuando la madre de la menor, una mujer de 53 años, se hizo presente en el lugar y arremetió físicamente contra la joven de 21 años, tomándola del cabello y arrojándola violentamente al suelo. El personal docente y administrativo del centro educativo tuvo que interceder de inmediato para frenar la agresión. Una ambulancia de EMI acudió al establecimiento y el médico de guardia diagnosticó a la víctima con «lesiones leves en la región parietal». La policía ya trabaja en las actuaciones correspondientes.






