Nicolás Remedi analizó los desafíos de Salto en empleo, competitividad e innovación tras participar en encuentros internacionales en México.

Lic. Mag. Nicolás Remedi
“El desarrollo y el empleo se construyen entre todos o no se construyen”
Las experiencias internacionales suelen ofrecer oportunidades valiosas para repensar los desafíos locales. Con esa premisa regresó a Salto el Licenciado en Dirección de Empresas y Magister en Estudios Organizacionales por la Universidad Católica del Uruguay (UCU) Nicolás Remedi, tras participar en dos de los principales encuentros vinculados a la innovación, el emprendimiento y la empleabilidad de América Latina: el Foro Iberoamericano de Empleabilidad Yucatalent 2026, realizado los días 27 y 28 de mayo en Mérida, Yucatán, y el festival internacional de innovación y emprendimiento incMTY 2026, desarrollado entre el 17 y el 20 de marzo en Monterrey, Nuevo León.
Yucatalent reunió a representantes de gobiernos, universidades, empresas y organizaciones de distintos países con el objetivo de analizar los desafíos del empleo del futuro y generar espacios de articulación entre los sectores productivos, educativos y públicos. Por su parte, incMTY, impulsado por el Tecnológico de Monterrey y considerado uno de los eventos de innovación y emprendimiento más importantes de América Latina, convocó a emprendedores, startups, inversores y referentes del ecosistema empresarial para debatir sobre competitividad, tecnología y desarrollo económico.
A partir de estas experiencias, Remedi reflexionó sobre la realidad de Salto y del norte uruguayo, poniendo el foco en temas como la generación de empleo, la competitividad de los territorios fronterizos, la innovación productiva y la necesidad de fortalecer el diálogo entre el sector público, el sector privado y la academia. En una entrevista profunda, sostuvo que el desarrollo no depende de soluciones aisladas ni de medidas de corto plazo, sino de la construcción de acuerdos y estrategias sostenidas en el tiempo que permitan generar oportunidades para las personas y sentar las bases de un crecimiento duradero.
Con una mirada que combina la experiencia académica, la gestión pública y el conocimiento de otras realidades internacionales, Remedi plantea que Salto tiene fortalezas importantes sobre las cuales construir, pero también desafíos estructurales que exigen planificación, inversión y una visión compartida de futuro. Su mensaje es claro: el desarrollo, la competitividad y el empleo solo podrán avanzar si existe una verdadera articulación entre todos los actores del territorio.
UNA MIRADA AL FUTURO DE SALTO DESDE LA COMPETITIVIDAD, LA INNOVACIÓN Y EL DIÁLOGO
El desarrollo económico de Salto, la generación de empleo y los desafíos que plantea la realidad fronteriza fueron algunos de los ejes abordados por Nicolás Remedi durante una extensa entrevista en la que compartió reflexiones surgidas tras una reciente experiencia de intercambio en distintas regiones de México.
Remedi, quien actualmente se desempeña como asesor en la gestión pública departamental y cuenta con una amplia trayectoria vinculada a la planificación estratégica y el desarrollo regional, sostuvo que Salto debe profundizar el trabajo conjunto entre el sector público, el sector privado y la academia para construir una agenda de competitividad capaz de responder a los desafíos actuales.
A su juicio, el empleo, la productividad y la innovación no pueden analizarse de manera aislada, sino como parte de una estrategia de largo plazo que permita fortalecer las capacidades del territorio y generar mejores oportunidades para las próximas generaciones.
MÉXICO COMO ESPEJO PARA PENSAR EL DESARROLLO LOCAL
Durante su visita a Monterrey y Yucatán, dos de las regiones económicamente más dinámicas de México, Remedi observó experiencias que considera valiosas para Uruguay y particularmente para el norte del país.
Sin embargo, aclaró que más allá de las diferencias de escala y contexto, la principal enseñanza pasa por la capacidad de articulación entre los distintos actores del desarrollo.
“Tenemos que seguir insistiendo en la cercanía que tiene que existir entre el sector privado y el sector público para construir una verdadera agenda de competitividad”, señaló.
Según explicó, quienes producen, invierten y generan empleo son quienes mejor conocen los obstáculos que limitan el crecimiento, por lo que resulta fundamental que las políticas públicas se diseñen escuchando esas necesidades y atendiendo las particularidades de cada territorio.
LOS DESAFÍOS DE LA FRONTERA Y LA COMPETITIVIDAD
Consultado sobre las diferencias existentes entre la frontera con Brasil y la frontera con Argentina, Remedi reconoció que se trata de realidades muy distintas que impactan de forma directa en la vida cotidiana de los habitantes del norte uruguayo.
En ese sentido, valoró medidas como las rebajas del IMESI aplicadas en las zonas fronterizas, considerándolas una de las herramientas más tangibles para aliviar el costo de vida y mejorar las condiciones de competitividad.
No obstante, sostuvo que la discusión no debe agotarse en los instrumentos definidos desde Montevideo, sino que también debe incorporar propuestas nacidas desde los propios territorios.
“Tenemos que ser propositivos y pensar qué acciones podemos impulsar desde acá para fortalecer nuestra economía y generar mejores condiciones para quienes producen y trabajan”, afirmó.
LA CENTRAL HORTÍCOLA COMO EJEMPLO DE POLÍTICA PÚBLICA EXITOSA
Uno de los ejemplos que Remedi destacó durante la entrevista fue la reciente puesta en funcionamiento de la Central Hortícola de Salto, una obra largamente reclamada por los productores y que demandó años de trabajo y coordinación entre diferentes administraciones.
Para el economista, la Central constituye una demostración concreta de que es posible alcanzar objetivos importantes cuando existe una visión compartida entre el sector público y el privado.
“Es un gran ejemplo de política pública porque terminó resolviendo un problema histórico y generando un bien público que difícilmente los productores hubieran podido desarrollar por sí solos”, señaló.
Asimismo, planteó la necesidad de preguntarse cuál será la próxima gran apuesta estratégica de Salto para continuar agregando valor a la producción local y generar nuevas oportunidades económicas.
EMPLEO: UN DESAFÍO ESTRUCTURAL
Uno de los temas centrales de la conversación fue la situación laboral del departamento.
Remedi reconoció que los problemas de empleo que enfrenta Salto tienen raíces profundas y responden a transformaciones estructurales que se han desarrollado durante décadas.
Recordó que la ciudad ocupó históricamente un lugar de gran relevancia económica, favorecida por su ubicación estratégica y por las condiciones de conectividad existentes en otras épocas. Sin embargo, diversos cambios fueron modificando esa realidad y hoy el departamento enfrenta indicadores que reflejan importantes dificultades.
“Lo primero es reconocer honestamente nuestro punto de partida. Si somos conscientes de que partimos de una situación débil en materia de empleo y competitividad, estaremos en mejores condiciones para construir soluciones”, expresó.
EMPLEABILIDAD, INNOVACIÓN E INVERSIÓN
A partir de las experiencias observadas en México, Remedi destacó la importancia de avanzar hacia modelos que no solo se preocupen por mantener puestos de trabajo existentes, sino también por mejorar la empleabilidad de las personas.
En otras palabras, sostuvo que resulta imprescindible fortalecer las capacidades, conocimientos y habilidades de los trabajadores para adaptarse a un mercado laboral cada vez más dinámico y atravesado por los cambios tecnológicos.
También remarcó la necesidad de que las empresas inviertan en innovación como mecanismo para ganar competitividad y acceder a nuevos mercados.
“El sector privado tiene que apostar a construir diferenciales que le permitan competir mejor. Sin innovación es muy difícil sostener procesos de crecimiento”, indicó.
EL VALOR DE LOS ACUERDOS Y LA CONSTRUCCIÓN COLECTIVA
Finalmente, Remedi se refirió al vínculo entre la academia, la política y la gestión pública.
Aseguró que, aunque cada actor posee intereses y lógicas diferentes, es posible construir acuerdos mínimos que permitan transformar ideas en acciones concretas.
Según explicó, las mejores propuestas surgen cuando convergen el conocimiento académico, la experiencia del sector productivo y la capacidad de gestión de los gobiernos.
“Los temas complejos, como el empleo o el desarrollo, no pueden resolverse de manera individual. Requieren diálogo, coordinación y una visión compartida”.
PENSAR EL SALTO DE LAS PRÓXIMAS DÉCADAS
De cara al futuro, Nicolás Remedi considera que el principal desafío consiste en fortalecer las capacidades institucionales, tecnológicas y productivas del departamento.
Más que perseguir soluciones inmediatas, entiende que el objetivo debe ser sentar bases sólidas para los próximos cinco, diez o veinte años.
“Siempre hay cosas para mejorar. Lo importante es seguir construyendo un Salto mejor y generar una descentralización real que permita al territorio desarrollar sus propias capacidades y oportunidades”, concluyó.






