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martes, febrero 3, 2026

Repasa su infancia, la música de los 70 y 80 y su camino hasta ser referente de la Noche de la Nostalgia

La vida en vinilo de un DJ que marcó la noche salteña

Hablar de la noche en Salto es, inevitablemente hablar de Néstor Racedo. Su nombre está asociado a la música, a los bailes de barrio, a las discotecas que marcaron época y, especialmente, a la Noche de la Nostalgia, donde su figura se volvió referencia obligada.

1. ¿Cómo fueron esos primeros años de tu vida?

– Nací en Barrio Villa España en el año 1965, pero a los pocos meses mi madre se mudó con mi padre cuando tenía 5 o 6 meses, nos fuimos a vivir al antiguo Cien Manzanas, porque ahí vivían mis abuelos paternos, y mi padre logró hacer una construcción de su casa. Donde fue a vivir mi padre había una carnicería que era de mi abuelo, que después pasó a ser un comercio de barrio, que es el que actualmente vive mi madre y mi hermana. Tuve una infancia muy feliz, porque en realidad dentro de todas las carencias que tenemos como gente obrera, mis padres siempre trataron de que no nos faltara nada.

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2. ¿Cómo era la época del 70, de tu adolescencia, de tu juventud y de la relación de los jóvenes con la música?

– Era muy niño y se escuchaba mucha música en castellano de aquí del Río de la Plata, Palito Ortega, después estaban los románticos que eran Los Galos, Los Golpes, Los Ángeles Negros, Quique Villanueva, y acá en Salto me acuerdo que estaba el grupo Manzana, que el vocalista era Rodolfo Humedes, que era íntimo amigo de mi padre, de eso me acuerdo porque Cacho siempre iba a ensayar algunas canciones con papá. Evolución, Grupo Azul, un montón de grupos que ahora no me viene a la mente, pero que eran orquestas que tocaban aquí. Incluso los carnavales eran distintos, los bailes de carnaval eran en clubes, como en Salto Uruguay, Universitario, Ferro Carril, y traían grupos de afuera, ahí fue que conocí de niño a Sergio Denis en Ferro Carril, mi mamá era muy fanática de él. En la época de la dictadura, las letras eran muy cuidadas, había algunos artistas de protesta que estaban prohibidos, me acuerdo, por ejemplo, de César Isella, Daniel Toro. Y el rock and roll era un rock medianamente accesible a la gente, pero también tenía su faceta de protesta. Pedro y Pablo, por ejemplo, tenían La Marcha de la Bronca, que estuvo prohibida, y la escuchábamos en casa poniendo los discos.

3. Pero una cosa es ir a un baile de un amigo, o de repente de alguien que va porque te gusta la música que ponen, y otra cosa es que vos digas, este es lo que me gusta hacer a mí, y empezás a organizar bailes y a poner discos, ¿cómo fue ese paso?

– En mi barrio el que iba a los cumpleaños con los discos era yo, con los discos de Katunga y todos esos discos que la gente bailaba, Palito Ortega, y después había algunas orquestas de cumbia, como Los Ralos, acá en Uruguay, Carlos Goberna y su Sonora Borinquen, la Sonora Sin Fuegos, te estoy hablando fines de los 70, casi principios de los 80, fue cuando yo más o menos empecé a interiorizarme en los discos.

4. Y cuando a fines de los 70 aparece Lecueder con su Noche de la Nostalgia, ¿cómo llegó acá?

– La Noche de la Nostalgia llegó un poco más tarde acá, como todo en el interior siempre lleva un poco más tarde de lo que era Montevideo. Recuerdo que mi primer baile fue en el Club Tigre, club de mi barrio, cuando yo tenía 12 años. Tigre cumple años el 25 de agosto, habían hecho un almuerzo muy importante con todos los directivos y allegados al club, y con mi padre éramos hinchas y también muy cercanos a la directiva de Tigre Fútbol Club, y me contrataron a mí como DJ para ese almuerzo, que después de la comida se armó un pequeño baile. Fue mi primera experiencia como DJ, en tiempos de la explosión de la música disco, cuando apareció, primero, la película Grease, con John Travolta y Olivia Newton-John. Ir al cine en aquella época no era tan fácil porque era la época de la dictadura. La película Fiebre de Sábado por la Noche me acuerdo que lo primero que vi fue la tapa del disco, porque la película en sí no la pude ver, porque era muy chiquito. Pero fue la explosión de la música disco, y a partir de ahí empecé a trabajar como DJ independiente en mi barrio, con cumpleaños, casamientos.

5. ¿Ahí se dio la transición de la música en español a la música en inglés?

– Sí, porque los jóvenes descubrieron que las producciones que venían de Europa eran superiores. Estamos hablando de bandas como Supertramp, Pink Floyd, que fue lo que yo conocí a fines de los 70. Después a principios de los 80 empezamos a conocer a los Rolling Stones, Rod Stewart, escuché mucho más rock a principios de los 80. Era la música de las discotecas. Con Fiebre de Sábado por la Noche aparece el DJ con las dos bandejas, muchas discotecas de Salto la implementaron un poquito antes. Era la época del enganche, y la música internacional era lo que estaba de moda.

6. El término pinchar discos, ¿de dónde viene?

– En la juerga de los DJs se dice pinchar discos. Porque vos sabés bien que el término Disc Jockey quiere decir el que juega con los discos. Y obviamente, para pasar música con un vinilo tenés que ponerle la púa o la aguja, de ahí viene la jerga de pinchar. Habitualmente se dice tocar, aunque tocar es más bien de los músicos, pero en la jerga de los DJs lo usamos mucho. Pero en realidad el término pinchar discos viene de cuando se pasaba música con vinilos. Hoy por hoy se pasa también música con vinilos. Pero como que la tecnología también ha dejado un poco de lado eso y solamente pasamos vinilo los de la vieja escuela.

7. En la industria de la música en las década de los 80, 90 incluso con el lanzamiento de MTV que ahora cerró después de 40 años, se vendían muchos discos, pero de repente aparecieron las plataformas tipo Spotify y otras tantas que terminaron con esa industria discográfica.

– Claro, el tema es que hoy es distinto, se escucha la música de otra manera. Hasta las mismas vendedoras de música como Spotify, exigen a los intérpretes que el estribillo no sea más de un minuto después de la canción. O sea que la canción no puede tener más de un minuto de introducción. O sea, antes del minuto de cantar se tiene que estar cantando el estribillo porque esto es más rápido. Antiguamente, me acuerdo que había una introducción, había una expansión de letras, que eran más profundas.

8. Imagino que de poner música en un baile del barrio a que te contrate una disco y diga queremos que seas nuestro DJ hay todo un cambio. ¿Cómo fue ese primer día tuyo como DJ profesional en una disco?

– Mi primera incursión en un boliche fue en Makenon en el año 87. ¿Por qué pasa esto? Cuando Sergio Hornos se va de Makenon porque habría Bombón Disco a la vuelta en Círculo Sportivo, me convocan porque uno de los dueños me conocía de unos cumpleaños que habíamos hecho y el que me recomendó fue Sergio Silveira que trabajábamos más o menos juntos en Amplia. Fue mi primera incursión. Si bien me faltaba experiencia en boliches, conocía mucho de la música nueva, entonces más o menos sabía lo que bailaban los jóvenes porque además yo iba a bailar a Makenon así como iba a bailar al Cres, al Peñón. No había tanta diferencia entre la música que se pasaba en una fiesta, en un cumpleaños de 15 con lo que se pasaba en un boliche. La música internacional gustaba mucho. A ver, en las fiestas también se usaba pasar música latina y tropical.

9. Hoy decir Néstor Racedo es una marca registrada en la noche salteña.

– Sí, gracias a Dios dicen Noche de la Nostalgia y asocian con mi nombre, también con Víctor Hugo Solís que trabajamos juntos y con Sergio Hornos también, o sea, hay unos cuantos referentes DJs que han quedado en estos últimos años y que llegan esas fechas de música retro y la gente se acuerda.

10. ¿Cómo se hace después de tantos años para mantener esa magia y pasión intacta?

– La música es mi vida, es mi vocación, pero lamentablemente en Uruguay no podés vivir de la música, y en el momento que me quise ir, mis padres me consiguieron un lugar para trabajar y me quedé, después entré a trabajar en la Intendencia y ya me quedé definitivamente. Luego hubo un montón de cosas como empezar a trabajar en un boliche como Oasis, que era multitudinario en la década de los 90, eso hizo que me quedara, pero quizás si me hubiese ido en ese momento estaría trabajando en algún boliche de Europa, ese es mi sueño, es mi vida y la música siempre va a estar mientras yo pueda seguir cargando una batea con discos para pasar música, y capaz algún día no lo pueda hacer, ahí contrato a alguien que lo haga y yo voy a pasar música con un carrito.

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