Desde el trabajo artesanal y la experiencia docente, desarrollan materiales didácticos pensados para acompañar el aprendizaje infantil de forma lúdica.

Natalia Mari y Ana Coquet: dos mujeres unidas por la creatividad y la vocación
Entre creatividad, vocación y trabajo en equipo, Natalia Mari y Ana Coquet encontraron la manera de transformar sus talentos y experiencias en un emprendimiento lleno de color, aprendizaje y dedicación. Unidas no solo por el vínculo familiar, sino también por las ganas de crear y aportar herramientas didácticas para los más pequeños, comenzaron a desarrollar materiales pensados especialmente para acompañar el aprendizaje infantil desde una mirada lúdica, visual y significativa.
La idea surgió de manera espontánea, en medio de los preparativos para el inicio del año lectivo, cuando Ana, maestra de inicial y primera infancia, necesitaba recursos llamativos para trabajar con sus alumnos. Allí apareció el talento de Natalia para las manualidades, heredado de generaciones familiares y fortalecido a través de cursos y experiencias con diferentes materiales. Lo que comenzó con la creación de un personaje y algunos elementos decorativos rápidamente se transformó en un proyecto conjunto que hoy sigue creciendo y despertando el interés de docentes, familias y niños.
Desde manoplas, personajes y recursos visuales hasta futuros souvenirs y nuevos diseños, el emprendimiento apuesta a estimular el aprendizaje a través del juego, la música, la creatividad y la interacción. Ambas destacan la importancia de ofrecer materiales que permitan a los niños tocar, manipular y participar activamente en las actividades, logrando así experiencias mucho más significativas dentro del aula.
Actualmente trabajan desde su domicilio y a través de sus redes sociales bajo el nombre Nanita Recursos Didácticos, donde reciben pedidos y continúan aceptando desafíos para seguir innovando. Con entusiasmo, compromiso y mucha imaginación, Natalia y Ana demuestran que cuando la pasión y la vocación se unen, pueden surgir proyectos capaces de dejar huellas en el aprendizaje y en la infancia de muchos niños.
Por tal motivo, las protagonistas de la historia de vida de hoy son Natalia Mari y Ana Coquet.



¿Cómo comienza esta linda tarea de trabajar juntas y cómo se conocieron?
Somos concuñadas desde hace un tiempo. Nos conocemos y yo hace tiempo que vengo viendo la facilidad que tiene Natalia para las manualidades y las cosas que ha podido hacer con diferentes materiales. Entonces siempre la miré pensando en cómo me podría ayudar.
Soy maestra de inicial y primera infancia, trabajo en un jardín y en una escuela con niños de 3 a 5 años, donde son necesarios los recursos y hay que hacer cosas llamativas para que el aprendizaje sea más significativo.
Todo surgió en las vacaciones, antes de comenzar el año lectivo. Yo tenía que hacer un Principito y ella me ayudó. Hizo unas rosas y unas cosas hermosas, y siempre quedó esa idea ahí.
También estoy participando en talleres de música, aprendiendo, y me gusta traer todo eso desde las canciones y desde el repertorio, que es una de las cosas que más podemos llevar al aula. No se trata solo de poner música desde un parlante o cantar con la voz del maestro, sino de llevar algo visual, algo que los niños puedan manipular y tocar, expresaba Ana.
Natalia, ¿desde cuándo comenzaste con el tema de las manualidades?
Esto en realidad viene de mi familia, porque a mi abuela le encantaban las manualidades y a mi madre también. Desde chica he ido con ellas a muchos cursos de diferentes cosas y con distintos materiales. Eso me ha servido muchísimo como herramienta para crear ahora diferentes propuestas, porque conozco materiales nuevos y puedo aportar ideas a partir de cursos que hice hace muchos años, contó Natalia.
Yo soy peluquera, pero en los tiempos libres me encantan las manualidades. Siempre estoy haciendo algo, inventando, y me encanta innovar.
Se juntaron con Ana y empezaron este lindo emprendimiento.
Sí, estamos muy contentas. Además, nos encantan los desafíos. Estamos abiertas a que maestras o personas interesadas nos pidan determinados materiales, señaló Natalia.
La idea es ir sumando otros personajes, poder hacer souvenirs y ampliar esto a algo que podamos desarrollar entre las dos, agregó Ana.
He llevado a uno de los jardines donde trabajo determinadas manoplas, y las maestras terminaron comprando por el pedido mismo de los niños, que querían seguir usándolas. Incluso tienen un horario para poder utilizarlas.
Estamos abiertas a todos los desafíos.
Aprenden mucho más fácil.
Sí, se aprende jugando, expresaba Ana.
Natalia, ¿tienen local o trabajan en su domicilio?
No, por ahora no tenemos local. Trabajamos desde el domicilio y tenemos una página de Instagram, donde también nos van pidiendo algunas cosas, explicó Natalia.
La página es Nanita Didácticos y aparece como Nanita Recursos Didácticos, comentó Ana.




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