Otro anfitrión afuera; EEUU afuera

Bélgica ratificó su condición de candidata al título del Mundial 2026 al imponerse con autoridad por 4-1 sobre Estados Unidos en los octavos de final. El conjunto europeo hizo valer su jerarquía, mostró una gran eficacia ofensiva y aseguró su lugar entre los ocho mejores del torneo, donde ahora enfrentará a España por un lugar en las semifinales.
El equipo dirigido por Rudi García encontró resistencia en un seleccionado estadounidense que, impulsado por su público, salió decidido a competir de igual a igual. Los norteamericanos presionaron alto, buscaron imponer intensidad y lograron igualar el marcador de manera transitoria, alimentando la ilusión de avanzar a la siguiente instancia.
Sin embargo, Bélgica mostró toda su categoría en el complemento. Con mayor claridad en la circulación del balón y una notable contundencia en los últimos metros, comenzó a inclinar el partido a su favor. Charles De Ketelaere fue la gran figura del encuentro al marcar un doblete y liderar cada ofensiva de los Diablos Rojos. Más tarde, Hans Vanaken amplió la ventaja tras aprovechar un error del arquero estadounidense y Romelu Lukaku cerró la goleada con el cuarto tanto.
Estados Unidos intentó reaccionar y tuvo algunos pasajes de buen fútbol, especialmente gracias al talento y la movilidad de Christian Pulisic, pero nunca encontró la solidez necesaria para contener el poder ofensivo de su rival. Bélgica castigó cada desajuste defensivo y administró la ventaja con la experiencia de un equipo acostumbrado a disputar este tipo de encuentros.
Con esta victoria, Bélgica mantiene intactas sus aspiraciones de conquistar su primera Copa del Mundo y llegará con gran confianza al duelo de cuartos de final frente a España, uno de los enfrentamientos más atractivos de la fase eliminatoria. Para Estados Unidos, en tanto, el torneo concluye con una actuación competitiva, aunque insuficiente para superar a un rival que demostró por qué integra el grupo de favoritos al título.






