Ganadería con leves bajas, alta faena vacuna y ovinos sin volumen; granos bajo presión externa, colza firme y arroz con precio crítico.
Leves bajas en el ganado, alta faena y granos bajo presión

GANADERÍA
El mercado ganadero uruguayo vuelve a mostrar una señal repetida desde hace varias semanas: no hay derrumbe de valores, pero sí un ajuste suave, selectivo y atado a la calidad de la oferta. De acuerdo con el informe de Blasina y Asociados, la industria frigorífica mantiene una operativa dispar, con plantas que convalidan mejores referencias por los ganados de punta y otras que trasladan propuestas más cautelosas, en un escenario donde la oferta sigue sin aparecer con fuerza.
La referencia de los mejores novillos continúa en el eje de los US$ 5,60 por kilo de carcasa, aunque con bajas de apenas centavos en algunas categorías. El movimiento no expresa una presión generalizada, sino una mayor selectividad. Los ganados bien terminados sostienen otra conversación comercial que los lotes más desparejos. En vaquillonas, el mercado luce algo más tonificado por la demanda del abasto.
El clima también empieza a jugar su partido. La baja luminosidad, la falta de agua en varias zonas y una situación de sequía que se va consolidando limitan la posibilidad de que el campo entregue volúmenes más importantes en el corto plazo. Por eso, aunque la industria intenta ordenar sus compras, tampoco encuentra margen suficiente para presionar con fuerza. La reposición acompaña ese tono prudente: bajaron oferta y demanda porque los productores esperan una mejora de las pasturas.
La faena vacuna muestra una foto distinta. Junio se encamina a convertirse en el mes de mayor actividad del año si supera las 183.133 cabezas de febrero, algo poco habitual para un mes que suele ubicarse entre los de menor faena. Según los datos de INAC recogidos por Blasina y Asociados, la última semana cerró con 44.792 vacunos, apenas 159 menos que la semana anterior, mientras el parcial mensual llegó a 175.783 cabezas.
Junio podría superar por primera vez en el año el registro del mismo mes de 2025, pero el acumulado anual sigue mostrando una caída importante: en el primer semestre la faena pasó de 1,212 millones de cabezas en 2025 a 1,012 millones en 2026, unas 200 mil reses menos. La baja más fuerte está en las vacas, con una reducción acumulada de 20%, por encima del descenso general de 16,5%.
En la composición de la faena aparecen señales relevantes. Las vaquillonas crecieron 4,5% frente a la semana anterior y acumulan en junio una suba de 4,2% respecto al mismo mes del año pasado. Los novillos también quedaron por primera vez en el año por encima de 2025, con una mejora interanual de 2%. En cambio, la menor presencia de vacas explica buena parte de la contracción general y se vincula con el ciclo de cría.
El mercado ovino muestra una realidad mucho más retraída. La faena de lanares bajó de 6.928 a 5.374 cabezas en la última semana, con solo cuatro plantas en actividad y una concentración casi total en San Jacinto y Las Piedras. Hasta el 27 de junio se habían faenado 16.044 ovinos, 53% menos que en igual tramo de junio de 2025. En el acumulado anual, la baja es de 29%, con 208.339 ovinos faenados, 86.019 menos que un año atrás.
La escasa operativa ovina convive con precios firmes. Las referencias continúan por encima de los US$ 6 por kilo de carcasa, con la grilla de ACG en torno a US$ 6,13. Pero la firmeza no alcanza para ocultar la falta de volumen. En la última semana, 53% de los animales faenados fueron corderos y 35% ovejas. La faena de ovejas cayó 61,5%, con apenas 4.629 vientres procesados en 27 días de junio.
En el plano sanitario internacional, el avance de la bichera en México y Estados Unidos suma un elemento de atención para toda la ganadería regional. Ambos países inauguraron en Chiapas una planta de US$ 50 millones para producir 100 millones de moscas estériles por semana. Blasina y Asociados consignó que la infección ya afectó a más de 30.000 animales en México y que Estados Unidos mantiene prácticamente cerrada desde mayo de 2025 su frontera al ganado en pie mexicano.
AGRICULTURA
En agricultura, el cierre de junio llega con un mercado internacional sensible a los informes del USDA, al comportamiento del dólar y al clima en el hemisferio norte. Blasina y Asociados informó que la soja perdió más de US$ 6 por tonelada en Chicago y cerró en US$ 407,4 para la posición julio, el menor valor desde febrero. En Uruguay, la referencia pelea por sostener los US$ 380 por tonelada.
La presión bajista se explica por varios factores combinados. Las buenas condiciones climáticas para los cultivos en Estados Unidos, la expectativa de mayores stocks de soja y una mayor área sembrada redujeron el margen alcista. A eso se suma un mercado que deja atrás parte de la prima de riesgo asociada al conflicto en Medio Oriente y un petróleo más estable, que impacta especialmente sobre las oleaginosas y los aceites.
Los operadores esperan que el USDA informe stocks de soja por 28,6 millones de toneladas, 4,3% más que un año atrás, y un área sembrada de 34,55 millones de hectáreas. En Argentina, la cosecha 2025/26 avanzó sobre 98% del área, con rendimiento medio nacional de 3.160 kilos por hectárea y una producción superior a 50 millones de toneladas.
El maíz también opera con presión. La posición julio en Chicago cerró en US$ 158 por tonelada, el menor valor en más de un año. El mercado espera stocks de 137,5 millones de toneladas, 16,5% más que 12 meses atrás. El trigo acompaña la misma tendencia: la posición diciembre bajó de US$ 222 a US$ 219 por tonelada, en mínimos desde febrero.
A nivel local, la cebada para malteo se ubicó sobre US$ 219 por tonelada, mientras el trigo de la próxima cosecha quedó entre US$ 205 y US$ 215. El mercado uruguayo mira la referencia externa, pero también la demanda interna para alimentación animal, el costo financiero y el margen que queda luego de una siembra de invierno tomada con precios cambiantes.
Pero no todo el escenario agrícola se mueve en baja. La colza mantiene un panorama más firme por el riesgo climático en Europa. La oleaginosa cotizó a US$ 590 por tonelada en París y en Uruguay las referencias se ubicaron en US$ 519, luego de haber tocado un piso de US$ 512. La ola de calor en Francia, Gran Bretaña y Europa central elevó el riesgo de daños en cultivos que están cerrando su ciclo en el hemisferio norte.
Para Uruguay, la colza sigue siendo una de las apuestas fuertes del invierno. Distintos actores del sector destacaron que la siembra no solo fue muy extendida, sino que se realizó en las mejores condiciones de la última década. Más del 90% de las casi 400 mil hectáreas previstas se implantaron en fechas ideales, lo que deja un punto de partida favorable, aunque sujeto al clima y a los precios internacionales.
El arroz, en cambio, atraviesa una situación más delicada. El precio provisorio para la zafra 2025/26 fue fijado en US$ 9,10 por bolsa de 50 kilos, el menor valor en siete años y 13% por debajo del precio definitivo de US$ 10,50 de la zafra anterior. La referencia incluye US$ 8,69 por variedades no americanas y US$ 0,41 por devolución de impuestos, con premios para INIA Tacuarí e INIA Olimar.
El problema central es que ese valor no cubre los costos. La Asociación de Cultivadores de Arroz ubicó el precio de equilibrio del productor en US$ 11,35 por bolsa y cuestionó la estimación de costos industriales presentada en la negociación. El costo de siembra ronda los US$ 2.100 por hectárea, lo que anticipa un posible nuevo ajuste de área si no aparecen instrumentos financieros y comerciales.
En respuesta, el BROU anunció medidas de auxilio financiero para productores arroceros, entre ellas reperfilamiento de amortizaciones de capital vencidas o con vencimiento hasta el 30 de junio de 2026, extensión a créditos con vencimiento hasta el 31 de diciembre y aumento de hasta 20% en las líneas de financiamiento para cultivo. Los productores deberán presentar flujo de fondos e intención de siembra para la zafra 2026/27 antes del 31 de julio.
El balance general deja un agro que no se mueve en una sola dirección. La ganadería sostiene precios altos, aunque con leves bajas y selectividad; la faena vacuna muestra recuperación mensual, pero el acumulado anual sigue por debajo de 2025; los ovinos tienen precios firmes, pero sin volumen; y la agricultura enfrenta una combinación de costos internos, presión internacional y riesgos climáticos.






