Con apenas 18 años, el integrante de la selección uruguaya ya batió récords nacionales históricos, representó al país en múltiples campeonatos internacionales y apuesta por seguir creciendo con la mira puesta en los Juegos Panamericanos de Lima 2027.

En natación, el cronómetro no entiende de promesas: solo premia el trabajo constante. Y si hay un joven que viene demostrando que el esfuerzo sostenido puede derribar marcas históricas, ese es Matías Vázquez.
Con apenas 18 años, integra la selección uruguaya desde los 11 y ya ha construido una trayectoria que lo ubica entre las principales proyecciones de la natación celeste. Especialista en pruebas de medio fondo, especialmente espalda, combinado y mariposa, ha dedicado gran parte de su vida a perfeccionar cada detalle dentro de la piscina.
Su crecimiento deportivo lo llevó a representar a Uruguay en dos Campeonatos Mundiales Junior, dos Sudamericanos Juveniles, un Sudamericano Absoluto y un Panamericano Junior. A ello se suman numerosas competencias internacionales en Argentina, Brasil, Paraguay, Perú, Bolivia y Colombia, donde fue acumulando experiencia frente a algunos de los mejores nadadores del continente.
Durante ese recorrido logró disputar finales sudamericanas y conquistar diversas medallas internacionales, mientras que a nivel nacional se consolidó como uno de los nadadores más destacados de su generación al obtener varios títulos de campeón uruguayo en pruebas de espalda, mariposa y combinado.
El gran salto llegó a finales del año pasado. En el Campeonato Nacional de Categoría consiguió su primer récord nacional absoluto al registrar 2:01.15 en los 200 metros espalda en piscina corta. Horas después volvió a escribir su nombre en la historia al integrar el relevo masculino 4×100 combinado que estableció un nuevo récord nacional absoluto.
La jornada todavía guardaba una alegría más. Minutos antes de ese relevo había quebrado un registro que permanecía vigente desde hacía 34 años en los 200 metros mariposa, estableciendo un nuevo récord nacional juvenil B con un tiempo de 2:05.88. Además, durante el Campeonato Nacional Absoluto de piscina corta logró otro récord nacional juvenil B en los 200 metros combinado, con una marca de 2:06.57.

Lejos de conformarse, este 2026 comenzó con un nuevo objetivo: mejorar el récord nacional juvenil B de los 200 metros espalda en piscina larga. Tras una exigente pretemporada consiguió rebajar una marca que el año anterior había quedado a sólo siete centésimas, deteniendo el cronómetro en 2:07.96.
Ese tiempo, competitivo a nivel sudamericano, reforzó su confianza, aunque también alimentó su ambición. Su próximo desafío es seguir acercándose al récord nacional absoluto de 2:07.26 y continuar evolucionando para competir de igual a igual con los mejores especialistas de la región.
Con ese propósito decidió dar un paso más en su preparación y viajar por primera vez a Colombia para realizar un período de entrenamiento en altura, una experiencia que considera fundamental para potenciar su rendimiento físico y afrontar de la mejor manera los próximos compromisos internacionales.
Su mirada ya está puesta en el futuro. Aspira a consolidarse definitivamente en la categoría absoluta, seguir representando a Uruguay en los principales campeonatos internacionales y alcanzar la marca clasificatoria para los Juegos Panamericanos de Lima 2027.
Pero detrás de cada récord hay una historia que no se mide en segundos.
Matías reconoce que nada de lo conseguido habría sido posible sin el apoyo incondicional de su familia. Destaca especialmente a su madre Gabriela, quien ha estado presente en cada entrenamiento, acompañándolo incluso recorriendo largas distancias para llevarlo al club y esperarlo al finalizar cada práctica. También agradece a sus hermanas, su hermano, su abuela y su padre, quienes, desde distintos lugares, siempre encontraron la forma de impulsarlo a seguir adelante.
Ese respaldo también se extiende a su club, al que considera una segunda familia. Allí encontró entrenadores que confiaron en su potencial, compañeros como la también atleta de Olimpia y destacada nadadora Angelina Solari, que lo empujan a mejorar cada día y un ambiente donde los logros individuales se celebran como triunfos colectivos.
Con la misma serenidad con la que enfrenta cada prueba, Matías Vázquez continúa construyendo un camino que combina talento, disciplina y perseverancia. Y aunque los récords ya forman parte de su presente, siente que lo mejor de su carrera todavía está por llegar.









