La jornada del 26 de mayo se convirtió en un verdadero dolor de cabeza para el tránsito de Salto, registrando una seguidilla de siniestros que mantuvo en alerta constante a los servicios de emergencia y a las fuerzas policiales desde la mañana hasta la noche. El asfalto mojado, los vehículos mal posicionados y un factor que se repite de forma alarmante —los animales sueltos— se combinaron para dejar un saldo de múltiples personas heridas en diferentes puntos de la ciudad.
Todo comenzó temprano, a eso de las 07:00 de la mañana. Un hombre de 52 años abría la jornada circulando en su motocicleta Honda XR por la calle Treinta y Tres Orientales con dirección al norte. Al llegar a la intersección con Diagonal 13, la rutina se rompió drásticamente cuando un perro se le cruzó de golpe. Sin margen para reaccionar debido a la cercanía, el motociclista embistió al animal y terminó tendido en el suelo con politraumatismos leves y un golpe en su miembro inferior izquierdo, lo que obligó a su traslado inmediato al Centro Médico de Salto.
La calma no duraría mucho. A media mañana, puntualmente a las 09:30 horas, la central de emergencias tuvo que coordinar dos respuestas policiales simultáneas. El primero de estos incidentes ocurrió en la esquina de 19 de Abril y Albisu, donde un motociclista de 35 años que piloteaba una Winner 125cc perdió por completo el dominio de su rodado. ¿La causa? El pavimento se encontraba mojado, lo que provocó una desestabilización instantánea y una posterior caída que le dejó un fuerte traumatismo en la pierna izquierda.
A esa misma hora, las 09:30, pero en la zona norte, en el cruce de las avenidas Ferreira Artigas y Apolón de Mirbeck, se vivían momentos de tensión. Un joven de 29 años transitaba en su moto Baccio Classic hacia el oeste cuando impactó violentamente contra la parte trasera de una camioneta Volkswagen guiada por un conductor de 28 años, quien disminuyó la velocidad para realizar un giro. El golpe fue seco y peligroso: el motociclista sufrió un traumatismo encéfalo craneano sin pérdida de conocimiento y heridas en ambas piernas, requiriendo asistencia médica urgente en el lugar y su posterior traslado a un sanatorio.
Pasado el mediodía, el peligro se trasladó hacia los más jóvenes. Eran las 14:50 horas cuando un adolescente de apenas 13 años, que andaba en su bicicleta por la calle Treinta y Tres Orientales, perdió el control de su manubrio justo al momento de cruzar el puente. La caída contra el pavimento le provocó heridas visibles, por lo que una unidad de EMI lo asistió rápidamente diagnosticándole un traumatismo con erosión en la pierna derecha antes de ingresarlo al Hospital Regional Salto.
Ya con la caída del sol, los accidentes no dieron tregua. A las 18:40 horas, un llamado al 9-1-1 alertó sobre un fuerte choque en la intersección de las avenidas Enrique Amorim y Blandengues. Una mujer de 53 años viajaba en su moto Winner Orion rumbo al este y, justo en el acceso al Parque Solari, se topó con un automóvil Fiat que se encontraba estacionado. Al no poder esquivarlo, impactó de lleno contra la parte trasera del coche. La fuerza del golpe la arrojó al suelo, resultando con un traumatismo en su pierna derecha y una posible fractura en el puño derecho, terminando internada en la emergencia del Centro Asistencial Médico (CAM).
Finalmente, para cerrar un día para el olvido, la noche trajo un calco del primer accidente de la mañana. A las 19:40 horas, otra vez el 9-1-1 recibió una alerta, esta vez desde la esquina de General Fructuoso Rivera y Cerrito. Allí, una mujer de 41 años manejaba su moto cuando un perro se le atravesó inesperadamente en la oscuridad. Al igual que en el primer caso del día, la conductora no pudo desviarse, colisionó y cayó pesadamente al asfalto, sufriendo un traumatismo encéfalo craneano sin pérdida de conocimiento que obligó a los médicos de EMI a trasladarla de urgencia al CAM. Un cierre dramático para veinticuatro horas en las que las calles de Salto no dieron tregua.






