30.1 C
Salto
sábado, febrero 14, 2026

Las ferias de turismo: mucho más que una vidriera

Uruguay vuelve a apostar a una feria propia de turismo. No es un dato menor. En un país donde el turismo representa una de las principales fuentes de ingreso de divisas y un motor clave de empleo, generar un espacio de encuentro entre el sector público y el privado no es solo una estrategia comercial: es una definición política y económica.

Las ferias de turismo cumplen una doble función. Por un lado, son una vidriera. Permiten exhibir destinos, servicios, propuestas innovadoras y la diversidad de una oferta que muchas veces el propio país desconoce en su totalidad. Playas, termas, turismo rural, enoturismo, eventos culturales, experiencias gastronómicas: todo concentrado en un mismo ámbito, accesible tanto para operadores como para el público general.

Pero, por otro lado, son espacios de articulación. Reúnen a agencias, operadores, hoteleros, transportistas, emprendedores y autoridades. Allí se tejen alianzas, se generan negocios y se proyectan estrategias comunes. En un contexto regional competitivo y con desafíos estructurales —como el atraso cambiario o la necesidad de mejorar la competitividad—, la cohesión del sector se vuelve fundamental.

- espacio publicitario -SOL - Calidez en compañía

No es casual que el evento haya sido declarado de interés turístico. Ese respaldo institucional envía una señal clara: el turismo no es un complemento de la economía, es uno de sus pilares. Cuando se habla de exportaciones, muchas veces se piensa únicamente en bienes. Sin embargo, el turismo es una exportación de servicios que ingresa dólares, dinamiza el comercio, fortalece las economías locales y sostiene miles de puestos de trabajo directos e indirectos.

Además, una feria de estas características cumple una función simbólica. Posiciona al turismo en la agenda pública. Lo instala en la conversación social y política. Recuerda que detrás de cada temporada exitosa hay planificación, inversión y coordinación. Y también evidencia que el sector necesita reglas claras y condiciones adecuadas para competir en un mercado global cada vez más exigente.

En un país de escala pequeña, donde cada actividad productiva cuenta, consolidar una expo propia es también una cuestión de identidad. Todos los grandes destinos del mundo tienen su feria de referencia. Uruguay no puede quedarse al margen si aspira a proyectarse con fuerza en la región y más allá.

Las cifras proyectadas en participación empresarial y en visitantes muestran que existe interés y expectativa. Pero el verdadero desafío no está en el número de stands ni en la concurrencia de un fin de semana. Está en la continuidad. En lograr que la feria se consolide año tras año como el punto de encuentro natural del turismo nacional.

Enlace para compartir: https://elpueblodigital.uy/c71l