El Club de Niños La Tablada celebrará sus 18 años con un festival abierto al barrio, destacando su trabajo educativo y comunitario.

Club de Niños La Tablada celebra 18 años sembrando educación, inclusión y comunidad
18 años de La Tablada: el club que transformó generaciones
El coordinador Facundo Molina destacó el crecimiento educativo y social de una institución referente para cientos de niños y familias.
El Club de Niños La Tablada festejará sus 18 años con un festival abierto al barrio, reafirmando su compromiso con la educación y la inclusión.
Un aniversario con fiesta, música y tradición
El Club de Niños La Tablada se prepara para vivir una jornada especial. El próximo viernes 29, la institución celebrará sus 18 años de trabajo ininterrumpido con un festival abierto a toda la comunidad, en una actividad que combinará música, espectáculos y el tradicional corte de torta gigante.
El coordinador del club, Facundo Molina, contó que la celebración comenzará a las 17 horas y tendrá como protagonistas a los propios niños y adolescentes que forman parte del espacio.
“Vamos a hacer nuestro clásico festival donde los niños actúan. Este año tendremos la brigada de raperos infantiles, coreografías de las gurisas y también amigos que siempre acompañan”, señaló.
La propuesta incluirá además música, discoteca y el corte de calle para que vecinos y familias puedan compartir una tarde diferente. Luego, la actividad continuará dentro del club con uno de los momentos más esperados: la enorme torta aniversario.
“Este año son 13 bizcochuelos que forman el número 18”, comentó entre risas Molina, destacando el trabajo colectivo que realizan educadores, niños y familias para cada cumpleaños institucional.
Dieciocho años construyendo oportunidades
Más allá de la celebración, el aniversario también representa una oportunidad para mirar hacia atrás y valorar el camino recorrido.
Para quienes integran el Club de Niños La Tablada, estos 18 años han significado crecimiento, aprendizaje y consolidación de un proyecto educativo y social que hoy es referente en distintos ámbitos.
“Ha sido un proceso de mucho crecimiento y de mejorar permanentemente la metodología que aplicamos”, expresó Molina.
En ese sentido, explicó que desde la institución se desarrolló el denominado “Multimétodo Educativo La Tablada”, una propuesta pedagógica que combina distintas herramientas de enseñanza y que incluso trascendió fronteras.
La metodología toma como base el pensamiento del educador brasileño Paulo Freire y suma elementos del escultismo, el aprendizaje cooperativo, el aprendizaje basado en juegos y el trabajo por proyectos.
“Tratamos de que todo lo que se aprenda dentro del club sea a través de la investigación, para que los niños puedan resolver problemas cotidianos mediante el método científico”, explicó.
El trabajo educativo también apuesta al compromiso social. A través del aprendizaje-servicio solidario, los propios niños trasladan los conocimientos adquiridos hacia otras instituciones y espacios comunitarios.
Un modelo que llegó a otros países
El crecimiento del proyecto permitió que el Multimétodo Educativo La Tablada fuera presentado en congresos y encuentros internacionales en países como Argentina, Perú, Paraguay y Chile, además de distintas instancias realizadas en Uruguay.
Durante la pandemia, la experiencia educativa también comenzó a implementarse en Aldeas Infantiles mediante un convenio de trabajo conjunto.
Lo que inicialmente iba a ser un proyecto temporal terminó consolidándose con el paso de los años.
“Por tres meses fue la promesa y ya vamos seis años”, recordó Molina.
Actualmente, el club trabaja además con iniciativas vinculadas al liderazgo infantil y el cuidado ambiental, fortaleciendo la participación de niños y adolescentes en distintas acciones comunitarias.
Historias que muestran el impacto
Uno de los aspectos que más emociona a quienes integran la institución es observar cómo muchos de aquellos niños que crecieron en el club hoy continúan vinculados a la educación y al trabajo social.
Molina destacó el caso de jóvenes que fueron usuarios del club y actualmente cursan carreras docentes o trabajan en el propio espacio educativo.
“Hoy tenemos hijos de los primeros usuarios del club viniendo con sus familias. Eso nos demuestra que una semilla quedó”, sostuvo.
Entre las historias mencionadas aparecen jóvenes que estudian magisterio, profesorado o que incluso comenzaron a desempeñarse como educadores dentro de la institución.
Para el coordinador, esos procesos representan el verdadero sentido del trabajo realizado durante casi dos décadas.
Un club abierto al barrio
El Club de Niños La Tablada también recuerda sus comienzos en un contexto social complejo, marcado por divisiones barriales y situaciones de violencia.
Según relató Molina, referentes comunitarias como Dora Paiva y Alba Alpuy fueron fundamentales para abrir las puertas del barrio y acompañar el nacimiento del proyecto.
Con el paso de los años, la institución logró ampliar su alcance territorial y convertirse en un espacio de referencia para cientos de familias.
“Lo más importante es que el barrio siente al club como suyo”, afirmó.
La invitación para el viernes 29 es justamente reforzar ese espíritu comunitario que caracteriza a La Tablada desde sus inicios.
“Cuando termina el festival abrimos las puertas y todo el barrio entra al club. Nadie se queda sin torta”, concluyó Molina, reflejando el sentido colectivo que sostiene a la institución desde hace 18 años.






