La Jefatura de Policía de Salto reportó nuevas intervenciones cometidas durante la madrugada de este lunes 6 de julio. Los hechos abarcan desde el robo de un vehículo estacionado hasta la captura de un delincuente que robaba cables públicos en el techo de una vivienda y un ataque con piedras hacia una finca en Barrio Burton.
Pasada la hora 00:30 de hoy, se registró el hurto de un vehículo en la intersección de las calles Cerrito y Varela. Los efectivos se entrevistaron en el lugar con la víctima, un hombre de 27 años, quien manifestó que había dejado su motocicleta estacionada frente a su finca con la traba de seguridad colocada. Sin embargo, al pretender utilizarla unas cuatro horas más tarde, constató que el vehículo ya no estaba. Tras radicarse la denuncia correspondiente, el caso pasó a la órbita de la Dirección de Investigaciones.
Cerca de las 02:00 horas, un llamado alertó a las autoridades sobre un hombre que intentaba ingresar al predio de una vivienda en la calle Silvestre Blanco, dándose a la fuga posteriormente hacia la Avenida Rodó. De inmediato, el personal policial desplegó un patrullaje por la zona y logró interceptar e identificar en la esquina de Silvestre Blanco y Wimpi a un sujeto de 36 años que coincidía plenamente con las descripciones aportadas.

La denunciante, una mujer de 38 años, relató que momentos antes escuchó ruidos extraños en el alero de su casa. Al asomarse, observó al individuo arriba del techo cortando cables del alumbrado público, quien huyó rápidamente al notar que había sido descubierto. Tras informarse a la Fiscalía de turno, se procedió a la detención formal del hombre, a quien se le incautó una mochila que contenía los cables robados. El hecho ya es investigado por la Dirección de Investigaciones.
Próximo a la hora 03:30 de la madrugada, una vecina solicitó la presencia policial debido a un apedreo contra su vivienda, ubicada en las calles Martín Elizaincin y Luis Menoni, en el Barrio Burton. Allí, los uniformados dialogaron con un hombre de 55 años, quien detalló que escuchó un fuerte impacto y constató la destrucción del vidrio de un ventanal de 1,20 por 2 metros. El damnificado aseguró haber visto huir a un sujeto a quien conoce por su apodo; no obstante, al ser consultado este último de forma preliminar, negó rotundamente haber presenciado el incidente. El propietario radicó la denuncia formal por los daños ocasionados.





