La hora de la verdad: Emilio Silva y la convicción que sostenga la mística.

«Pensamos en un Ferro lo más creíble posible»

El Dickinson se prepara para noventa minutos de pura intensidad. Tras el empate sin goles en el partido de ida por los octavos de final de la Copa de OFI Divisional A, el partido ante Universitario quedó con la moneda en el aire.

Para Ferro Carril, una institución marcada a fuego por la gloria en el interior —con aquellas históricas coronas de 2009 y 2011—, la exigencia no es una carga, sino el hábitat natural.

En la antesala del desquite dominical, Emilio Silva analiza, con el pulso firme y la mirada crítica, lo que dejó el primer duelo y el nivel de concentración extrema que requerirá la vuelta.

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Al fin de cuentas, Ferro Carril y Universitario no siempre es un partido más.

Es un partido quemante.

Lo es.


EL PARTIDO DE DOS CARAS

—Quedó la sensación de que el equipo fue de menos a más en el primer partido. ¿Qué balance te dejó esa ida frente a Universitario? No deja de ser saludable echar un vistazo al pasado reciente….

«Fue un partido de dos caras. Es verdad que fuimos imperfectos en el primer tiempo, nos costó encontrar las asociaciones que pretendíamos. Pero en el segundo tiempo lo corregimos y nos manejamos con mejor criterio. Lo que me deja conforme es que nunca dejamos de buscar y la actitud no faltó en ningún momento. El equipo se entregó por entero. Lo siento así y lo digo así».

—Hubo una jugada muy puntual que generó bronca en ustedes. Es hablar de ese penal de la no sanción.

«Todos vieron el penal que no se sancionó a favor de nosotros. Fue una jugada evidente. Pero ya está, no me quiero quedar en eso. Yo no hablo de los jueces ni de la cancha; hablo de Ferro y del mejoramiento que tenemos que mostrar de cara al domingo».

LA EFICACIA COMO LLAVE DE CLASIFICACIÓN

Con el global cerrado en cero, el margen de especulación se reduce a la nada. El técnico franjeado sabe que la propuesta en el segundo partido debe ganar en peso ofensivo.

«Nada está resuelto. Ahora, en el Dickinson, tenemos que tener el gol que nos faltó en la ida. Esa es la cuenta pendiente para volcar la balanza».

—Jugar en el Dickinson tiene un plus, pero la presión también juega. ¿Cómo se maneja la ansiedad en una semana donde se define la temporada copera? Es seguir o quedarse. Sin grises.

«Este es el momento que todo futbolista y todo hincha quiere vivir. Son los partidos que a todos nos gusta jugar. Pero también somos conscientes de que aquí no se puede fallar. El nivel de concentración tiene que ser absoluto durante los noventa minutos. Con Universitario nos conocemos bien. Sabemos cómo somos. Y, como salteño, puede no faltar una pena: que uno de los dos quede eliminado».

El peso de la historia y el foco en lo propio

Ferro Carril sabe lo que es estar en la cima del fútbol del interior; las copas de 2009 y 2011 en las vitrinas son el espejo donde se mira este plantel. Sin embargo, Emilio Silva prefiere esquivar los fantasmas del rival y centrar las energías en el corazón de su propio equipo.

Universitario es un rival durísimo, que se conoce de memoria. ¿Cuánto cambia la planificación para el domingo en base a lo que ellos puedan proponer?

«Nosotros no pensamos en el rival como algo determinante. Lo respetamos, por supuesto, porque es un equipo saliente a varios niveles, pero el foco está en nosotros. Pensamos en el Ferro lo más creíble posible. Si logramos plasmar nuestra identidad, tener volumen de juego y ser efectivos, tenemos las armas necesarias para sellar el pasaje a los cuartos de final. Depende de lo que hagamos nosotros».


La franja ajusta las últimas piezas para el domingo. Emilio Silva confía en el funcionamiento colectivo y en el temple de un plantel que sabe que, en esta Copa, la mística de Ferro siempre pide pista.

La ausencia de Jorgeluis Vera, por la expulsión en el juego de ida en el complejo rojo.

¿Qué equipo titular? ¿Qué sistema? ¿Línea de tres o estructura con cuatro defensas?

¿Javier Quintero titular o en la espera? ¿Quién se suma a Natanael Tabárez? ¿Diego González o Mauro de Mora para el lateral por izquierda?

En Ferro Carril, el manantial de la duda está planteado. Por lo menos por ahora.

El ganador del siglo

En lo que va transcurriendo del nuevo siglo, Ferro Carril se convierte en el equipo que más consagraciones acumula a nivel de la Liga Salteña de Fútbol. Un total de 9 títulos. Hay que sumarle, asimismo, cuatro copas en la Organización del Fútbol del Interior. Dos en la «A» y dos en la «B».

Por lo tanto, tratándose de torneos en su haber, Ferro Carril llega a 13 en total. La primera vez en este siglo, si de Campeonatos Salteños se trata, fue en 2005 y el siguiente en 2007. Su primer título en OFI fue en 2009, jugando la final ante Atlético Fernandino de Maldonado.

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