A paso firme, aunque con cautela, la Central Hortícola del Norte comienza a dar señales concretas de reactivación. Así lo confirmó Mijail Pastorino, referente del Ministerio de Ganadería, Agricultura y Pesca (MGAP) en este proceso, quien destacó que en las últimas semanas se han comenzado a tejer los primeros acuerdos y diálogos clave con los distintos actores involucrados.
Pastorino informó que hace unos 20 días la Intendencia de Salto designó formalmente a un responsable para llevar adelante los asuntos vinculados a la Central desde el gobierno departamental, lo que permitió destrabar una situación de estancamiento.
“Entramos recién hace 15 días en comunicación directa, nos pusimos al tanto de la situación y empezamos a avanzar. Estamos ahora en una etapa de intercambio de información acumulada durante los últimos años, al tiempo que se inicia el trabajo territorial con los distintos actores”, explicó.
Uno de los pasos importantes en este relanzamiento fue la reunión con un grupo de 25 personas que ya habían participado anteriormente en un llamado a licitación para la adquisición de puestos dentro del predio. Si bien aún no se concretaron pagos ni instalaciones definitivas, el interés sigue presente. “Nos reunimos con ellos y nos manifestaron que siguen con intenciones de participar. Es un dato alentador”, afirmó.
Etapa de escucha y diagnóstico
Actualmente, se transita una etapa clave de escucha y consulta. El MGAP, junto con la Intendencia, está dialogando con operadores del mercado regional que actualmente trabajan en las inmediaciones de Salto Shopping , así como con las gremiales de productores hortícolas del departamento. “Queremos saber cuál es su visión, qué esperan de la Central, si siguen interesados en trasladarse o si tienen objeciones. También hay quienes han dicho claramente que no van a ir, y con ellos también nos interesa dialogar: entender por qué, qué se puede ajustar, qué acuerdos se pueden alcanzar”, sostuvo Pastorino.
El objetivo principal es que la Central se ponga en funcionamiento. Para ello, el proceso implica no solo resolver cuestiones estructurales, sino también generar confianza y encontrar un modelo de gestión viable y sostenible. “Vamos bien. Sabemos que esto lleva tiempo, y que en cada reunión puede surgir algún planteo nuevo. Pero estamos en camino”, subrayó.
Infraestructura: usar lo existente y evaluar a futuro
Consultado sobre la infraestructura actual del predio y si esta será suficiente para una eventual expansión, Pastorino dijo que «para comenzar, no es necesario hacer ampliaciones. La idea es arrancar con lo que ya existe. Las decisiones sobre aumentar la capacidad o hacer modificaciones estructurales tienen que surgir más adelante, a partir de la experiencia real de funcionamiento y de las necesidades que planteen quienes trabajen allí: operadores, productores, comerciantes. No queremos entrar ahora en esa discusión, porque sería anticiparnos sin base”.
Este enfoque pragmático apunta a evitar inversiones apresuradas y garantizar que cualquier modificación futura esté respaldada por la operativa concreta del mercado.
Un parque agroindustrial como vecino: oportunidades y condiciones
En paralelo a la puesta en marcha de la Central, ha resurgido en la agenda pública una propuesta impulsada por el excandidato Marcelo Malaquina. Se trata de un parque agroindustrial en el mismo predio. Al respecto, Pastorino aclaró que si bien no conoce en detalle el contenido del proyecto, considera positivo que se presenten ideas que puedan potenciar el desarrollo del sector hortícola en la región.
“El terreno en cuestión, de unas 90 hectáreas, está declarado por decreto de la Junta como parque agroindustrial, en el marco de una ley nacional que establece qué actividades pueden desarrollarse allí. Todo proyecto que se alinee a eso, y que ayude a mejorar el funcionamiento de la Central, puede ser complementario y bienvenido”, sostuvo.
No obstante, recordó que cualquier iniciativa sobre esos terrenos, que son de propiedad municipal, deberá seguir el procedimiento legal correspondiente, incluyendo la aprobación tanto del Ejecutivo como de la Junta Departamental. “Todo aquel que quiera desarrollar algo allí tiene que pasar por los mecanismos formales. Me parece bien que se presenten proyectos, pero hay que cumplir con los pasos institucionales”, agregó.
Un enclave con reglas específicas
Finalmente, ante la consulta sobre si la reciente inclusión del predio dentro del nuevo eje urbano de la ciudad podría afectar su destino, Pastorino descartó que esto represente un obstáculo. “Es un enclave con normativa propia. Aunque esté dentro de la ciudad, no puede utilizarse para viviendas, por ejemplo. Tiene un destino específico para emprendimientos productivos, tecnológicos o agroindustriales. Esa definición ya está tomada y sigue vigente”.