La Asociación de Ciegos de Salto (ACISA) atraviesa horas críticas ante un inminente desalojo previsto para este viernes, sin que hasta el momento haya surgido una solución concreta que permita sostener sus actividades.

Su presidenta, Ester Reynoso, describió un panorama de incertidumbre, gestiones contrarreloj y una profunda preocupación por el futuro de la institución.
“Nos estamos moviendo a todos los niveles, la Intendencia, la Junta, MIDES, las iglesias, de varias iglesias”, explicó Reynoso, detallando la intensa búsqueda de alternativas. Sin embargo, las respuestas recibidas hasta ahora no han sido satisfactorias. Según indicó, desde la Intendencia se les ofreció “un saloncito comercial en el barrio Dos Naciones”, propuesta que consideran inviable. “Eso a nosotros no nos sirve para nada, solamente con los aparatos de gimnasia ya llenamos el salón”.
La referente también señaló que han recurrido a múltiples vías, incluyendo contactos con Primaria a través del ANEP, en procura de algún espacio que contemple el carácter integral del trabajo que realiza ACISA. “Nosotros estamos haciendo una parte educativa también, educativa, cultural, social”, subrayó, mencionando como ejemplo el acompañamiento a una niña de 11 años que asiste a la escuela Nº 5. “Va con nosotros para afirmar bien la parte de informática, la parte de celular, y después también la vamos a apoyar más en la parte de bastón, para que pueda el año que viene estar más independiente”.
En paralelo, la organización aguarda definiciones desde el ámbito judicial, tras la presentación de un recurso de amparo. “Estoy llamando a la abogada para ver si sabe algo… no sé cuánto tarda, pero me parece que no termina nunca”, expresó Reynoso, evidenciando la ansiedad que atraviesan. Aun así, se mostró esperanzada en obtener una prórroga. “Está probado y comprobado que nosotros no somos ocupas, sino que estamos dentro de lo legal hasta el primero de noviembre de este año”.
La situación se agrava por las condiciones materiales del traslado. “La angustia es enorme, porque si entrás a la asociación tenemos cajas por todos lados llenas de cosas… los ventiladores, las luces, la mesa de computación… es desesperante”, describió. Pese a ello, sostuvo ser una mujer de fe: “Tengo esperanzas grandes de que vamos a solucionar”.
Consultada sobre apoyos institucionales, Reynoso afirmó que han golpeado diversas puertas sin éxito. “Con el Club de Leones hablamos, pero nos dijeron que está todo ocupado. Con Rotary pueden ayudarnos a conseguir dinero, pero casa tampoco tienen”, indicó. En ese sentido, cuestionó la falta de respuestas en una comunidad que históricamente se percibe como solidaria. “¿Dónde está esa gente que tiene cientos de casas en Salto? ¿No les queda un poquito de empatía? A veces nos da la impresión de que los ciegos no se notan acá”.
La presidenta de ACISA fue más allá al señalar una situación estructural de desamparo. “Somos la asociación más desamparada que hay en Salto. Otras tienen médicos, psicólogos… nosotros mandamos un compañero al oftalmólogo y le tenemos que pagar la consulta desde la asociación”.
Finalmente, también se evaluaron opciones con AFE, aunque sin resultados viables. “Nos darían un lugar donde estaba el andén, pero es inundable. Además, los comodatos son por dos años”, explicó.
Mientras tanto, la institución no descarta realizar una movilización frente a Casa de Gobierno en busca de visibilizar su situación y obtener una respuesta urgente. “Yo voy a seguir peleando hasta el último momento, porque esto no puede ser”, concluyó Reynoso.





