
En el marco de la información recientemente aportada por la Gerencia de Hidrología de la Comisión Técnica Mixta de Salto Grande respecto al comportamiento climático y las posibles incidencias del fenómeno de El Niño sobre la región, EL PUEBLO dialogó con el meteorólogo Juan Badagián, quien profundizó sobre el tema.
Busca aclarar conceptos que en los últimos días comenzaron a generar preocupación en la población, especialmente tras la circulación en redes sociales del término “Niño Godzilla”.
El especialista explicó que, si bien el fenómeno climático efectivamente se encuentra en desarrollo y existe una alta probabilidad de ocurrencia, aún no hay elementos concluyentes que permitan afirmar que se trate de un evento extremo o que pueda provocar inundaciones severas en el corto plazo.
Badagián comenzó explicando de qué se trata concretamente el fenómeno de El Niño y por qué un evento que ocurre a miles de kilómetros puede repercutir en Uruguay.
“Se habla mucho del fenómeno del Niño y, en verdad, es un fenómeno que ocurre en el océano Pacífico, a la altura del ecuador. Es decir, sucede lejos de estas latitudes, lejos de Salto y de Uruguay en particular, pero tiene impactos a nivel global”, señaló.
Detalló que el fenómeno consiste en un calentamiento anómalo de las aguas del Pacífico ecuatorial, situación que altera la circulación atmosférica y los patrones de humedad en distintas partes del planeta.
“Lo que sucede en esa región del océano perturba los vientos y la circulación de humedad en todo el mundo, generando excesos o déficit de lluvias en distintas regiones. Cambia los patrones de precipitaciones y también de temperaturas”, indicó.
Impacto en Uruguay
En cuanto a la incidencia específica sobre Uruguay y el sur de Brasil, Badagián sostuvo que históricamente El Niño suele asociarse a un aumento de precipitaciones, particularmente durante la primavera y comienzos del verano.
“En nuestra región, sobre todo en el norte del Uruguay y el sur de Brasil, el fenómeno genera precipitaciones por encima de lo normal, lluvias más frecuentes, especialmente a partir de la primavera”, afirmó.
En ese sentido, buscó desmentir algunas versiones que circularon en los últimos días vinculando posibles inundaciones inmediatas con el fenómeno.
“El escenario que se mencionaba la semana pasada, respecto a que podría haber inundaciones o precipitaciones importantes en junio, julio o agosto debido al Niño, es muy poco probable, por decir casi nulo”, aseguró.
Según explicó, actualmente el sistema climático aún se encuentra en una etapa neutral y recién ahora comienza la transición hacia un escenario Niño.
“Ahora está en condición neutral y va a ir calentándose. El impacto en nuestra región empezaría recién en septiembre, octubre, noviembre y diciembre, que es cuando el evento ya estaría totalmente establecido”, agregó.
Qué significa el llamado “Niño Godzilla”
Uno de los conceptos que más repercusión generó en redes sociales fue el denominado “Niño Godzilla”, término utilizado para describir un eventual episodio extremadamente intenso del fenómeno climático.
Badagián aclaró que se trata de una denominación informal y mediática.
“Es un término figurativo que se usa para referirse a un Niño muy intenso, muy fuerte. Se relaciona con un calentamiento superior a los dos grados en el Pacífico ecuatorial”, explicó.
No obstante, sostuvo que desde el punto de vista técnico no es una expresión utilizada habitualmente por la comunidad científica.
“A mí no me gusta llamarlo ‘Niño Godzilla’. Los términos técnicos que se usan son débil, moderado, fuerte o muy fuerte”, remarcó.
Asimismo, insistió en que los pronósticos actuales todavía manejan escenarios abiertos y no permiten asegurar que se trate de un fenómeno extremo.
“Hoy lo que indican los modelos es que hay un 50% de probabilidad de que el fenómeno sea fuerte o muy fuerte y otro 50% de probabilidad de que sea débil o moderado”, detalló.
Por ese motivo, consideró apresurado emitir mensajes alarmistas.
“Ya hacer anuncios alarmistas a esta altura del año todavía no tiene una base sólida establecida como para afirmar eso”, sostuvo.
Pronósticos probabilísticos
El meteorólogo también explicó que los pronósticos climáticos funcionan sobre probabilidades y no sobre certezas absolutas.
“Los pronósticos son probabilísticos. No son certezas. Como cualquier pronóstico a futuro, uno no puede asegurar nada al cien por ciento”, afirmó.
Actualmente, los modelos internacionales muestran aproximadamente un 80% de probabilidad de desarrollo del fenómeno de El Niño, aunque eso no implica necesariamente que vaya a alcanzar una intensidad extrema.
“Que haya una alta probabilidad de ocurrencia no quiere decir automáticamente que el fenómeno vaya a ser intenso”, aclaró.
En caso de configurarse un evento fuerte, sí podrían registrarse mayores impactos sobre el régimen de lluvias y eventualmente crecidas importantes de los cursos de agua.
“Si es muy intenso, obviamente puede tener un mayor impacto en las lluvias de la región y eventualmente generar inundaciones y desplazados”, señaló.
Sin embargo, reiteró que también existe otro escenario posible.
“También puede ser un Niño débil o moderado, con lluvias por encima de lo normal y aumentos en el nivel del río, pero sin impactos hidrológicos significativos para la población”, explicó.
“No hay que generar miedo”
Badagián reconoció además que en los últimos días se combinaron distintos factores que incrementaron la preocupación de la población: la alerta roja por frío para personas en situación de calle, las fuertes lluvias de la semana pasada y la difusión de advertencias climáticas en redes sociales.
“Muchas cosas confluyeron y parecía que se venía el mundo abajo”, comentó.
En ese contexto, consideró importante transmitir tranquilidad y brindar información clara.
“No hay que alarmar. Está bueno salir a aclarar estas cosas porque tampoco estamos frente a un escenario alarmista”, sostuvo.
Además, remarcó que durante los próximos meses los especialistas irán afinando los pronósticos y definiendo con mayor precisión cuál será la intensidad final del evento climático.
“Durante junio, julio y agosto vamos a tener un panorama mucho más claro de lo que puede pasar hacia fin de año”, concluyó.






