En el marco de una recorrida nacional que incluye reuniones con vecinos, alcaldes y autoridades departamentales, el director en representación de las empresas en el Banco de Previsión Social (BPS), José Pereyra, visitará Salto este jueves 7 y viernes 8.
La agenda incluye encuentros en distintas localidades del interior profundo del departamento, donde buscará mantener contacto directo con ciudadanos y actores sociales.
Pereyra explicó que la gira responde a un compromiso asumido desde el inicio de su gestión. “Fue un compromiso nuestro dedicarle por lo menos la mitad del tiempo al interior del país”. Según indicó, cada recorrida tiene características diferentes, aunque en esta oportunidad el énfasis está puesto en las zonas donde, a su entender, “el Estado ha desaparecido”.
La agenda prevé actividades en San Antonio, Villa Constitución, Belén, Colonia Lavalleja, Mataojo y Rincón de Valentín, además de reuniones con autoridades locales e instancias mano a mano con vecinos.
“Tratamos de tener mano a mano con ciudadanos, hablar con alcaldes y también reunirnos con el intendente. Pero sobre todo queremos visitar el interior del interior”, sostuvo.
“En muchos lugares el Estado desapareció”
Durante la entrevista, Pereyra afirmó que en cada recorrida detectan dificultades de acceso a trámites y servicios básicos del Estado en pequeñas localidades.
“El tipo de visita tiene que ver con la desaparición del Estado en el interior del país. Hay consultas y trámites que quedan perdidos en el interior del interior. Se pagan exactamente los mismos impuestos, pero no se tiene el mismo servicio”, expresó.
En ese sentido, cuestionó la centralización de organismos públicos en Montevideo y señaló que en muchas localidades no existe presencia institucional de dependencias fundamentales. “Nos encontramos con lugares donde no está el BPS, no está el Ministerio de Salud Pública, no está el Banco República y muchas veces tampoco el Ministerio del Interior”, indicó.
Para Pereyra, la presencia territorial permite conocer problemas concretos de la población y atenderlos “como si fueran el problema más importante del mundo para esa persona”.
Críticas a la estructura actual del BPS
Más allá de la recorrida, el director empresarial puso el foco en un debate que considera “urgente”: el papel que cumple actualmente el BPS en la administración de políticas públicas.
Según afirmó, el organismo fue acumulando funciones que exceden el objetivo original de la seguridad social y hoy administra áreas que deberían ser discutidas desde otros ministerios y con mayores controles. “Nuestra visión es muy crítica de la seguridad social en su conjunto y de cómo está planteada en Uruguay”, señaló.
Pereyra sostuvo que el BPS se transformó en una especie de “barril sin fondo” del Estado uruguayo, debido a que el artículo 67 de la Constitución garantiza asistencia financiera desde Rentas Generales cuando faltan recursos.
“Si a un ministerio le falta plata tiene un presupuesto acotado, pero el BPS siempre puede cubrirse porque el Estado pone. Entonces muchas políticas públicas terminan cayendo ahí”, afirmó.
“No discutimos cómo se administran los recursos”
Uno de los principales cuestionamientos del jerarca apunta a la falta de discusión pública sobre el destino de los recursos administrados por el organismo. “Si no discutimos cómo estamos administrando los recursos de la gente, difícilmente podamos hablar de mejoras”, sostuvo.
En ese marco, afirmó que existen políticas públicas que deberían ser revisadas. Puso como ejemplo las subvenciones que otorga el BPS a trabajadores activos para lentes, audífonos, órtesis y otros insumos vinculados a la salud.
“Un trabajador activo, incluso con salarios altos, recibe subvenciones. Pero cuando se jubila y pasa a cobrar menos de la mitad de su salario, ahí el BPS le da un préstamo”, cuestionó. Para Pereyra, muchas de esas prestaciones deberían ser competencia del Ministerio de Salud Pública y no de la seguridad social.
Centralización y costos millonarios
Otro de los puntos planteados por el director social refiere a la concentración de servicios en Montevideo. Señaló que el BPS posee cinco sanatorios y que todos funcionan en la capital. “El organismo gasta seis millones de dólares por año en traslados en ambulancia desde el interior hacia Montevideo, porque el servicio solo se brinda allá”, afirmó.
A su entender, esa realidad evidencia inequidades territoriales y problemas de gestión que deberían revisarse. También cuestionó la participación del BPS en políticas de vivienda para adultos mayores.
“El BPS no sabe de vivienda y mucho menos de vivienda adaptada para tercera y cuarta edad. Hemos visto complejos con cochera y garaje para personas vulnerables”, manifestó. Según dijo, si esas políticas estuvieran bajo ministerios con control parlamentario más estricto, existiría mayor fiscalización política y pública.
AFAP: rechazo a eliminar el ahorro individual
Consultado sobre el diálogo social y las discusiones vinculadas a las AFAP, Pereyra aclaró que las cámaras empresariales participaron directamente de ese ámbito y que desde la representación empresarial en el BPS presentaron documentos propios.
Aunque señaló que algunos aspectos del sistema son “discutibles”, dejó clara su posición respecto a la eventual eliminación del ahorro individual. “Lo que no es discutible para nosotros es eliminar el ahorro individual. Eso no corresponde”, afirmó.
Al mismo tiempo, reconoció que existen cuestionamientos sobre los costos administrativos de las AFAP y consideró que el debate no debería reducirse a posiciones extremas.
“Con esta discusión de AFAP sí o AFAP no, creo que se pierde de vista lo más importante, que es la gente”, expresó.
“Se pueden mejorar las jubilaciones mínimas”
Pereyra aseguró que Uruguay tiene margen para mejorar las jubilaciones más bajas, aunque entiende que eso requiere revisar prioridades y eficiencia del gasto.
“Sí, se pueden mejorar las jubilaciones mínimas y sí podemos tener un mejor país. El tema es tener ganas de hacerlo”, afirmó. También manifestó preocupación por la situación demográfica del país y criticó la falta de políticas públicas orientadas a revertir la baja natalidad.
“Vivimos más años, nuestros hijos tienen menos hijos y no vemos políticas que anticipen esos problemas”, sostuvo.
“No hay un orden de prioridades”
Hacia el final de la entrevista, el director empresarial volvió sobre lo que considera el núcleo del problema: la falta de prioridades claras dentro del gasto público. “Si usted le dice a un jubilado que no hay dinero para mejorar su jubilación, no puede después gastar en cosas que no son prioritarias”, expresó.
Incluso cuestionó que el BPS destine recursos a colaboraciones con fiestas populares, viajes o actividades que, a su entender, no se condicen con la situación financiera del organismo.
“En cualquier casa, si falta dinero, primero se prioriza lo importante. En el Estado uruguayo hoy no hay un orden de prioridades”, concluyó.




