El organismo descartó un tornado y atribuyó los daños a un reventón húmedo, con rachas de 128,9 km/h y un impacto de 14 kilómetros.

El Instituto Uruguayo de Meteorología presentó su reporte oficial sobre el desastre del sábado. Los expertos analizaron los datos de las estaciones e imágenes de satélite. Confirmaron que el fenómeno destructivo en Salto fue una corriente descendente intensa. Este tipo de evento técnico también se conoce popularmente como reventón o downburst.
Un choque de masas de aire en la región
El país estuvo bajo la influencia de un sistema de baja presión. Una masa de aire cálido y húmedo avanzó desde el norte. Eso provocó un aumento inusual de la temperatura el viernes previo. Las máximas llegaron a los 31 grados en el norte uruguayo. Esta inestabilidad creó las condiciones perfectas para formar tormentas severas.
La secuencia de las alertas meteorológicas
INUMET había emitido avisos especiales desde el martes 14 de julio. En la madrugada del sábado 18 surgieron las primeras advertencias específicas. A las 02:45 horas Salto entró en advertencia de nivel naranja. A las 03:20 la estación automática midió una racha máxima de 128.9 km/h. El viento provocó destrozos masivos en pocos minutos.

Un reventón húmedo y no un tornado
Los meteorólogos aclararon la naturaleza exacta de la corriente de viento. La fuerza del aire no correspondió a la rotación de un tornado. El fenómeno fue un reventón húmedo concentrado en la ciudad. El aire cayó de la nube e impactó con fuerza el suelo. Luego se expandió hacia afuera con un patrón de daño divergente en 14 kilómetros.
Cambios bruscos de temperatura y presión
La estación meteorológica local registró variaciones bruscas en las variables ambientales. La presión atmosférica cayó en los momentos previos al impacto. En el pico del viento la temperatura bajó cinco grados de golpe. Al mismo tiempo cayeron lluvias intensas superiores a 12 milímetros. Los satélites detectaron una enorme densidad de descargas eléctricas en Salto.
El impacto en el resto del territorio nacional
El sistema de tormentas no afectó únicamente a nuestro departamento. La masa inestable se desplazó desde el noroeste hacia el sureste nacional. En Tacuarembó las rachas de viento alcanzaron los 111 km/h. En Picada de las Piedras el viento llegó a 123 km/h. Treinta y Tres registró marcas superiores a los 105 km/h.






