Las últimas horas han dejado un saldo de intensa actividad policial y judicial en la ciudad. Entre los hechos más destacados se encuentran una intervención tras una riña que terminó con un herido, un delincuente atrapado in fraganti por un vecino y un asalto a mano armada que se saldó con el robo de una importante suma de dinero.
Próximo a la hora 11:10 del pasado 18 de julio, las autoridades tomaron conocimiento del ingreso de un hombre de 36 años a la emergencia del nosocomio local, ubicado en la intersección de las calles 25 de Agosto y Cervantes. El paciente presentaba una herida de arma blanca.
Al ser interrogado por el personal policial, el lesionado manifestó que la agresión ocurrió cuando intentó intervenir para separar una riña. Sin embargo, el hombre indicó que no desea radicar la denuncia correspondiente y se negó a aportar el lugar exacto donde se produjo el hecho.
Enterada de la situación, la Fiscalía de turno dispuso la derivación inmediata de las actuaciones a la Dirección de Investigaciones para lograr el total esclarecimiento de lo sucedido.
Pocas horas después, en la tarde del mismo 18 de julio (alrededor de las 16:00 horas), personal policial debió concurrir de urgencia a la zona de avenida Pascual Harriague y calle Piedras. En el lugar, un joven de 25 años mantenía reducido en el suelo a un hombre de 33 años, a quien señaló como el presunto autor de un hurto en su domicilio.
Según el relato de la víctima, el sospechoso fue visto saliendo de su vivienda. Tras revisar la propiedad, el dueño constató daños en el portón de acceso y el faltante de una bordeadora. Los efectivos pusieron el hecho en conocimiento del Fiscal de turno y procedieron a la detención formal del masculino de 33 años. Las diligencias continúan a cargo de la Dirección de Investigaciones.
Finalmente, en la noche del 19 de julio, se registró un grave asalto en un comercio ubicado sobre la avenida Gobernador de Viana al 1800. En el lugar, los uniformados entrevistaron a un hombre de 42 años, quien relató los tensos momentos vividos.
Un delincuente con el rostro cubierto ingresó al local y, simulando portar un arma de fuego entre sus prendas (sin llegar a exhibirla de forma directa), exigió bajo amenazas la entrega del dinero de las cajas registradoras.
El autor de la rapiña logró sustraer la suma aproximada de 86.000 pesos uruguayos. Afortunadamente, no se efectuaron disparos ni se registraron personas lesionadas durante el atraco. De acuerdo con la información primaria obtenida por los investigadores, el asaltante se dio a la fuga en una motocicleta donde era aguardado por un segundo cómplice.






