“El silencio sigue siendo una de las heridas más profundas de nuestra democracia”

Ingrid Urroz reafirma la lucha por memoria y justicia a 50 años del terrorismo de Estado en Uruguay.
A cincuenta años de los años más oscuros del terrorismo de Estado en Uruguay, la voz de Ingrid Urroz mantiene intacta la firmeza de quienes transformaron el dolor en memoria y compromiso colectivo. Integrante de Madres y Familiares de Uruguayos Detenidos Desaparecidos, exintendenta de Salto y ex presa política, Urroz reflexiona sobre la importancia de la próxima Marcha del Silencio, los desafíos actuales en la búsqueda de verdad y justicia y la necesidad de que las nuevas generaciones mantengan viva la memoria.

MARCHA DEL SILENCIO
Cada 20 de mayo se realiza en cada ciudad del país la Marcha del Silencio, una movilización que se realiza en Uruguay para reclamar verdad y justicia por los detenidos desaparecidos durante la dictadura militar. Se marcha en silencio en homenaje a las víctimas del terrorismo de Estado.
En diálogo con este medio, Ingrid Urroz referente de este movimiento sostiene que la lucha no pertenece solamente a las familias de los desaparecidos, sino a toda la sociedad uruguaya.
“Este año convocamos a la Marcha del Silencio número 30 a las 18 horas, en el lugar tradicional, calle Uruguay en la intersección de Gutiérrez Ruiz y Michelini. Ya estamos convocando a organizaciones sociales y a toda la ciudadanía salteña para acompañar esta instancia tan significativa”, expresó.
La agenda de actividades previas incluye la pintura del tradicional muro frente a la Universidad, talleres audiovisuales, conferencias de prensa, vigilias y la plantación de margaritas en distintos espacios públicos de la ciudad. “Las margaritas con la pregunta ‘¿Dónde están?’ son una forma de mantener presente el reclamo y de interpelar a toda la sociedad”, afirmó.
MEMORIA
Urroz recuerda que el paso del tiempo no disminuyó el dolor de las familias. Por el contrario, asegura que la urgencia crece. “Han pasado más de 50 años y muchos familiares murieron sin conocer la verdad. Eso genera una necesidad todavía mayor de respuestas concretas”, señaló.
Consultada sobre los principales desafíos que enfrenta actualmente el colectivo, indicó que la lentitud en las investigaciones y la persistencia del pacto de silencio dentro de las Fuerzas Armadas continúan siendo obstáculos centrales.
JUSTICIA
“Seguimos reclamando una orden formal del presidente de la República para que las Fuerzas Armadas entreguen toda la información que poseen sobre el destino de los detenidos desaparecidos. La información sigue secuestrada y el silencio continúa siendo una de las heridas más profundas de nuestra democracia”, sostuvo.
También cuestionó las iniciativas que buscan beneficios penitenciarios para militares condenados por delitos de lesa humanidad. “Rechazamos absolutamente la prisión domiciliaria y cualquier reducción de penas para quienes participaron en secuestros, asesinatos y desapariciones. Son crímenes que no prescriben y que deben ser juzgados con toda la responsabilidad que merecen”, enfatizó.
VERDAD
Urroz reconoce, sin embargo, que en los últimos años hubo avances importantes en materia de búsqueda e identificación de restos. Destacó el trabajo científico y tecnológico que se viene desarrollando, así como la coordinación regional entre países víctimas del Plan Cóndor.
“La incorporación de drones, escáneres y georadares ha permitido mejorar muchísimo las investigaciones. Además, se han firmado convenios entre organismos estatales para acceder a archivos y continuar las excavaciones en predios militares”, explicó.
En ese sentido, valoró las recientes identificaciones de víctimas de desaparición forzada y el trabajo de la Fiscalía especializada en crímenes de lesa humanidad. “Existen avances institucionales y judiciales que son importantes, pero todavía persisten trabas burocráticas y decisiones políticas que enlentecen el proceso”, indicó.
La exintendenta salteña considera que la búsqueda de memoria y justicia no puede depender de los cambios de gobierno ni de coyunturas partidarias. “Tiene que ser una verdadera política de Estado. No estamos hablando del pasado solamente; estamos hablando de la calidad democrática del presente y del futuro”, afirmó.
Urroz también remarcó la importancia de sumar nuevas generaciones a la causa. “Ese es otro gran desafío. Necesitamos que los jóvenes comprendan que esto no es un tema viejo ni ajeno. La democracia se cuida todos los días y la memoria es parte fundamental de esa construcción”, expresó.
Sobre su experiencia personal como presa política durante la dictadura, reconoce que aquellas vivencias marcaron toda su vida. “Fueron años muy duros, de miedo y persecución. Pero también aprendimos el valor inmenso de la solidaridad y de la resistencia colectiva”, recordó.
Finalmente, convocó a la ciudadanía a participar de la Marcha del Silencio de este 20 de mayo. “Marchamos para recordar a los 197 detenidos desaparecidos y para defender los derechos humanos, la democracia y la dignidad de las víctimas. No podemos permitir el olvido ni la desinformación”, concluyó.
Y agregó una frase que resume el espíritu de la movilización: “Nuestros detenidos desaparecidos no se lo merecen. Si llueve, marcharemos igual”.






