Julio César Lestido, Cámara de Comercio
“El efecto de ese impuesto no va a ser el que uno esperaba como desestimulación”

EL PUEBLO consultó telefónicamente a Julio César Lestido, Presidente de la Cámara de Comercio y Servicios del Uruguay, sobre la decisión del Poder Ejecutivo de imponer el IVA a las transacciones comerciales que se vienen realizando a través del fenómeno TEMU que ha invadido a nuestro país.
– Le preguntaba sobre Temu, algo que hace tiempo ustedes vienen hablando.
– El régimen de encomiendas o de uso de franquicias es un régimen que viene ya desde el año 2007 cuando se firma el acuerdo marco de comercio e inversión con Estados Unidos, el que fue ajustándose. Hay una ley del 2010, creo que es, y en 2011 o 2012, sale un decreto que regula un poco, donde se establecía que el consumidor uruguayo podía consumir tres franquicias, al principio eran cinco, después se fue ajustando, pero en definitiva, el resultado del último ajuste es que son tres franquicias hasta 200 dólares que no pagan impuestos viniendo de Estados Unidos. Eso en realidad, después se fue agrandando, se fue ampliando a otros países, estamos hablando de movimientos de bultos o compras del orden de las 45.000, 50.000 por mes, más o menos, que ya era un número que a nosotros nos venía preocupando, pero digamos que era todavía de alguna manera controlable. A partir del mes de abril del año pasado, cuando llega Temu a Uruguay, esa cifra empieza a aumentar mensualmente hasta llegar al mes de diciembre del 2024, donde la cifra llega a los 170.000 bultos.
Ahí pensamos que ya llegábamos al techo, que más de eso no iba a crecer, y que ese crecimiento que se daba en el mes de diciembre lo adjudicábamos o lo explicábamos como un aumento de las ventas de fin de año. Pero pasó diciembre del 24, vino enero, febrero del 25, y seguimos caminando durante el 25, y lo que entendíamos que iba a ser el techo pasó a ser el piso. O sea, ya se empezaban a operar en niveles de 160.000, 170.000 paquetes mensuales, que era el piso, ya no era el techo, entonces el techo era mayor, hasta llegar al mes de mayo, donde anduvimos cerca de las 200.000 operaciones mensuales. Eso genera un movimiento en valor de dólares en el mes de mayo de un poquito más de 19 millones de dólares. Que nos da que si uno toma los primeros seis meses del año 2025, se comercializó a través del régimen de franquicias, algo así como un promedio de 15 millones y medio de dólares mensuales. Lo que significa, en buen romance, un movimiento del orden de los 5.000 paquetes diarios, promedio.
Eso evidentemente impacta en Uruguay, impacta en el comercio en un mercado que es pequeño, e impacta mucho, impacta no solamente a las empresas grandes, sino que también impacta a las empresas micro y pequeñas, que es donde más impacta, porque es donde la empresa tiene menos posibilidad de recuperación o de una rápida recuperación. Y sobre todo donde más impacta es en el tamaño de la empresa, porque también se reduce un poco más el mercado con la cantidad de gente en las distintas zonas del interior del país. Pega en todos lados, pero hay zonas que pega mucho más.
– ¿Cómo valoran la decisión del Ministerio de Economía de ponerle un impuesto a Temu en las transacciones?
– Bueno, a ver, en definitiva es lo que usted está mencionando, es un impuesto a Temu, sí, sin duda. Pero en realidad, no es un impuesto a Temu, tenemos que ser claros, es un impuesto a las franquicias que se usan fuera de lo que es el acuerdo con Estados Unidos. O sea, el acuerdo de las tres franquicias de 200 dólares con Estados Unidos, esas no pagan impuestos, esas se siguen operando. Todo lo que viene fuera del régimen del TIFA o lo que viene fuera de Estados Unidos, eso sí se va a agravar con IVA. Entonces, incide poco, pero es una manera por lo menos de tratar de equiparar la situación que hoy está viviendo el comerciante, que se ve muy afectado, el que importa cómo hoy se comercializa. No tomemos Montevideo, tomemos cualquier localidad del interior, no tomemos a Salto porque Salto es una ciudad muy grande que tiene mucho movimiento. Pero tomemos cualquier localidad del interior, pequeña, donde un comerciante hace una inversión o adquiere un local, paga BPS, tiene un empleado y vende ropa. Y resulta que el vecino de al lado, legítimamente, de acuerdo a las leyes, compra esa misma ropa, no sé si la misma ropa porque a veces la calidad no es la misma, pero tiene la posibilidad de comprar ropa dos o tres veces más barata. Entonces, fíjese que en esa localidad pequeña el público, que es contado con los dedos de la mano, por decirlo de alguna manera, es encontrado con eso.
El público cada vez se reduce más. Si yo ahora tengo la posibilidad de competir, que me llegue la mercadería a mi casa, que no hay costo, porque este hombre que trabaja en esa localidad que tiene su negocio montado tiene que venir a Montevideo, que tiene un costo viajar, o le mandan la encomienda, pero si se la mandan tiene un costo, tiene que venir al importador, comprarla, la tiene que llevar, hay un traslado, hay un gasto, hay un BPS, hay una cantidad de cosas. Y bueno, hoy está viéndose que está compitiendo con alguien que está sentado en su casa, teniendo internet, pudiendo utilizar una computadora con una tarjeta internacional y llega a su casa la mercadería.
– Seguramente este impuesto va a ser trasladado al precio, ¿piensa que esto puede desestimular a algunos compradores de seguir utilizando estas aplicaciones de compra al exterior?
– Bueno, dependiendo el monto. En realidad, creo que el efecto no va a ser el que uno esperaba como desestimulación, porque igual el precio es tan bajo, tal vez ojalá llegue, pero creemos que no va a ser así. El precio es tan bajo en origen, en China, que pagando el 20% la incidencia es pequeña, pero siempre dependiendo del monto de lo que voy a traer.
Gustavo Baiz, Vicepresidente Centro Comercial e Industrial de Salto
“Entiendo que la gente aproveche porque los costos son bajos, pero están haciendo pelota el comercio”

EL PUEBLO consultó al comerciante Gustavo Baiz, Vicepresidente del Centro Comercial e Industrial de Salto respecto a la opinión que tiene la institución empresarial y comercial local sobre el fenómeno TEMU y las repercusiones que pueda deparar las medidas adoptadas por el gobierno.
– ¿Cómo ha incidido en el comercio local el fenómeno TEMU?
– En Montevideo están saturados con encomiendas de TEMU. Este tema se lo planteamos al Ministro porque la verdad que es un efecto negativo en el comercio local y en todo el país, porque eso no es a nivel de Salto es a nivel de todo el país. En una reunión que tuvimos con la gente del Ministerio de Economía, que estaba el ministro, estaba Vallcorba, el subsecretario, y se le planteó ese tema, y quedaron de tomar medidas. Las últimas noticias que tenemos es que le van a aplicar IVA a las encomiendas que vienen de TEMU. A mi modo de entender, no van a solucionar nada.
– Lestido me decía que como los precios son tan bajos, que un 22% no mueve la aguja.
– No mueve para nada la aguja. Fijate, nosotros somos importadores, y para importar un producto de cualquier parte, pero de China principalmente, tenés los aranceles aduaneros que superan largamente el 20, el 25%. Más otros impuestos, otras cargas que le ponen y eso se te va a un 40%. O sea, el costo de China se te va a un 40%. Sumá el IVA, al final terminás en un 65, un 70% redondeando, dependerá del producto porque pagan distintos aranceles, pero andan ese eje. Vos fijate que con un 22% que le quieren cargar de IVA, ni pica, no compite, queda por debajo del precio. La verdad que es un tema recontra preocupante porque está haciendo pelota el comercio. Yo entiendo que la gente aproveche porque los costos cuando son bajos hay que aprovecharlo. Cualquiera lo haría, pero están haciendo pelota el comercio. No sé si todo el mundo está enterado de la cantidad de encomiendas que hay en Montevideo. Son cifras astronómicas, y lo que se ha multiplicado un año al otro. Y otra cosa, Aduana todavía quiere agilizar para sacar más rápido esas encomiendas, no sé cómo lo va a hacer, si tomará más personal, no sé, es un tema de ellos. No entendés nada, están jugando en contra.
– ¿Puede interpretarse que haber puesto el IVA tendrá un efecto recaudatorio, pero no desestimulante para que la gente deje de comprar?
– No va a desestimular nada un 22%, porque son precios irrisorios los de Temu. Un 22% no le mueve la aguja a la gente.
– ¿Tendría entonces un efecto más que nada recaudatorio para el gobierno que tratar de equilibrar un poco la situación con el comercio local?
– Sí, no va a equilibrar nada la situación, porque lo que va a recaudar de ese 22% de IVA, ¿cuánto va a pagar el Estado después en seguros de paro y todo eso? Porque si está haciendo pelota el comercio, el comerciante, va a tener que mandar gente al seguro de paro si empieza a bajar las ventas. Con ese 22% no creo que vayan a cubrir un seguro de paro. Es una cosa rara. Se le planteó eso a esta gente y quedaron de verlo.
– ¿La solución sería poner aranceles más altos?
– Y un impuesto de importación igual que pagan todos los comercios. A ver, te pongo un ejemplo. Yo, importador, tengo que pagar en promedio un 60% más IVA, más o menos hablando números gruesos. Tengo un montón de obligaciones, tengo que pagar seguro, tengo que tener en cuenta que puede venir mercadería defectuosa, que es pérdida. Tengo que tener en cuenta que no se rompa la carga o no le pase algo al barco, como me ha pasado, cuando el barco se prendió fuego. Cobré el seguro, pero me llevó un tiempo financieramente de un año casi, entre que cobré el seguro, que puse la plata y todo. Hay un montón de riesgos, factores de riesgo que el comerciante, el importador, asume. Ese precio uno lo traslada al comercio. Si le vendes a otro comercio, como son los importadores de Montevideo, o en nuestro caso, lo tengo que trasladar al precio-costo de la mercadería, porque es así. Y aparte, el comercio cuando importa mercadería o compra a Montevideo, asume también los costos de tener el local, costos de luz, costos de personal, leyes sociales. Un montón de factores de riesgo que están metidos en el precio del producto.
– ¿Podría decirse como conclusión que el gobierno se ha dado cuenta que tiene un problema, pero todavía no le ha encontrado la vuelta de cómo resolverlo?
– Y para mí no lo ha encontrado la vuelta, o no sé si no es una jugada política. Porque entiendo que con esto deja a todo el mundo contento que puedan traer de China, pero hay que ver después la repercusión, con el tiempo, a ver qué pasa con el comercio establecido. El planteo que se le hizo al Ministro es que vea el tema TEMU porque nos estaba haciendo pelota. Y bueno, ellos sacaron esta resolución. No sé qué va a pasar, la verdad que no hubo planteo posterior a eso. Pero va a estar en una mesa de discusión, de negociación, porque para nosotros no es beneficioso. Entra la mercadería de China con un costo muy bajo y hace pelota a todo el comercio local, que es en definitiva quién aporta a través de los impuestos para que el gobierno funcione, para que funcione la salud pública y todo.
– La última palabra es suya
– A veces la gente dice que el comerciante es el que cobra caro, pero no es así. Hay que entender la situación que aportamos un montón de impuestos, cargas sociales que, fíjate que un producto traerlo de allá, sale casi un 70 por ciento. Compras un producto a 10 pesos y te queda acá de costo casi 60, 70 pesos. Y a esta gente de China le sale 10 pesos el costo, y con el 22% le va a quedar 12 pesos. No compite, queda por debajo del precio. Así es imposible.