Una adolescente ingresó con una pistola de aire comprimido a un liceo. No hubo heridos, pero el hecho reavivó el debate sobre seguridad y controles.

El hecho ocurrió en un centro de educación secundaria, Liceo N 3, Zona Este y fue controlado rápidamente por personal del liceo. No hubo personas lesionadas, pero el episodio encendió la preocupación y reabrió el debate sobre los protocolos de seguridad en instituciones educativas.
Un episodio que encendió las alertas
Un preocupante incidente tuvo lugar en las últimas horas en un liceo local, cuando una adolescente de 15 años ingresó al centro educativo portando una pistola de aire comprimido. El hecho, que no dejó personas lesionadas, generó alarma entre estudiantes, docentes y familias, y motivó la intervención inmediata de las autoridades.
Según informó la directora del liceo, Esther Barata, la situación fue detectada a tiempo por un adscripto del centro, quien advirtió que la estudiante tenía el arma en su poder y procedió a retirarla del salón de forma inmediata, evitando consecuencias mayores.
Intervención rápida y actuación policial
Tras el episodio, las autoridades del liceo activaron los protocolos correspondientes y dieron aviso a la Policía. De acuerdo con el parte oficial, el hecho ocurrió próximo a la hora 15:50, cuando personal policial fue convocado al centro educativo —ubicado en la zona de avenida José Batlle y Ordóñez y calle San Eugenio— por un desorden dentro de la institución.
En el lugar, una funcionaria informó que la adolescente había ingresado con una pistola de aire comprimido y efectuado disparos hacia sus compañeros. A pesar de la gravedad potencial de la situación, no se registraron heridos.
El arma fue incautada en el lugar y trabajó personal de Policía Científica para relevar la escena. Asimismo, se dio intervención a Fiscalía, que dispuso el traslado de la adolescente a dependencias policiales, junto a dos estudiantes de 15 y 16 años en calidad de víctimas, todos acompañados por sus responsables.
Denuncias y preocupación de las familias
Tras lo sucedido, varias madres de estudiantes presentes radicaron la denuncia correspondiente, manifestando su preocupación por lo ocurrido. Si bien el episodio fue controlado sin consecuencias físicas, el impacto emocional y la sensación de inseguridad generaron inquietud en la comunidad educativa.
Padres y madres reclaman ahora mayores controles y medidas preventivas que eviten situaciones similares, especialmente en lo que refiere al ingreso de objetos potencialmente peligrosos a los centros de estudio.
Protocolos en revisión
Desde la institución educativa se indicó que el hecho será analizado en profundidad y que se revisarán los protocolos de actuación vigentes. La rápida intervención del personal fue clave para evitar un desenlace más grave, pero el episodio dejó en evidencia la necesidad de reforzar mecanismos de prevención.
Las autoridades educativas, en conjunto con organismos competentes, evalúan posibles ajustes en los controles de ingreso, así como instancias de sensibilización dirigidas a estudiantes sobre convivencia, seguridad y responsabilidad.
Investigación en curso
El caso se encuentra actualmente bajo investigación por parte de la Dirección de Investigaciones, con conocimiento de Fiscalía de turno. Se busca esclarecer las circunstancias en que la adolescente accedió al arma y los motivos que derivaron en el incidente.
Mientras tanto, la comunidad educativa permanece atenta a las resoluciones que puedan surgir y a las medidas que se adopten para garantizar un entorno seguro dentro de las instituciones.
El episodio, aunque sin consecuencias físicas, deja una señal de alerta. La convivencia en los centros educativos y la seguridad de estudiantes y docentes vuelven a colocarse en el centro del debate, en un contexto donde la prevención resulta clave para evitar situaciones de riesgo.




