Tras dos incendios en menos de una semana, vecinos del interior rural reclaman mochilas extintoras, capacitación y equipamiento para enfrentar los primeros minutos del fuego.

La primera respuesta sigue dependiendo de los propios vecinos
Incendios rurales reavivan el reclamo por herramientas extintoras y capacitación para vecinos del interior profundo
Los recientes incendios registrados en la zona rural de Salto volvieron a poner sobre la mesa una realidad que preocupa desde hace años. Cuando el fuego se desata en el interior profundo, los primeros minutos son decisivos y, muchas veces, la única respuesta posible proviene de los propios vecinos.
La situación quedó en evidencia días atrás, cuando un foco ígneo se inició en un campo y las ráfagas de viento hicieron temer una rápida propagación de las llamas. Los pobladores comenzaron a alertarse entre sí mediante mensajes y, finalmente, el incendio pudo ser controlado gracias al trabajo conjunto de los vecinos, quienes evitaron que las llamas alcanzaran una mayor extensión.
Sin embargo, el episodio dejó nuevamente al descubierto las limitaciones con las que deben enfrentar este tipo de emergencias quienes viven lejos de los centros urbanos.
DISTANCIAS QUE JUEGAN EN CONTRA
En amplias zonas rurales del departamento, las distancias hasta el destacamento de Bomberos hacen imposible una intervención inmediata. Cuando el fuego avanza favorecido por el viento y la vegetación seca, cada minuto resulta determinante.
Por esa razón, productores y vecinos consideran imprescindible contar con herramientas básicas que permitan realizar un primer ataque al incendio mientras llegan los equipos especializados.
Entre los elementos considerados prioritarios aparecen las mochilas extintoras, chicotes, tanques de reserva de agua e, incluso, hidrolavadoras con motor, equipamiento que permitiría contener el avance inicial de las llamas y ganar un tiempo valioso.
LA RED RURAL COMUNITARIA LANZÓ UNA CONVOCATORIA
Tras los últimos episodios, la Red Rural Comunitaria difundió una convocatoria para reunir mochilas extintoras destinadas a distintas zonas rurales.
En el comunicado recuerdan que “los recientes incendios rurales demostraron una vez más que la solidaridad de los vecinos hace la diferencia” y señalan que disponer de estas herramientas permitiría brindar una respuesta más rápida, contribuyendo a proteger la vida de las personas, los animales y los establecimientos rurales.
La organización invitó a personas, empresas e instituciones a colaborar mediante donaciones, destacando que cada aporte puede resultar fundamental cuando ocurre una emergencia.
La respuesta más inmediata vino de la SFR Basalto Ruta 31 que, según indicó su presidenta, Mary Pintos, ya inició gestiones para conseguir el equipamiento.
UNA PROPUESTA QUE LLEVA TIEMPO ESPERANDO
El reclamo no es nuevo. Integrantes de la Mesa de Desarrollo Basalto Superficial recordaron que, tiempo atrás, plantearon la necesidad de desarrollar cursos de capacitación para Bomberos en distintas localidades rurales.
Según explicaron, la iniciativa fue presentada al nuevo jefe del destacamento, quien manifestó su interés en concretarla. La propuesta incluía formar referentes locales capaces de organizar la primera respuesta ante un incendio.
También se impulsó la idea de que los productores de cada zona conformen pequeños equipos de apoyo, con un tanque de agua, mochilas extintoras y el equipamiento indispensable para actuar coordinadamente hasta la llegada de los servicios de emergencia.
Durante una jornada abierta realizada el año pasado en Colonia Itapebí, referentes del medio rural recibieron información sobre las herramientas más eficaces para combatir incendios en su etapa inicial.
En aquella instancia, se explicó el uso de mochilas extintoras, chicotes y equipos de bombeo de agua, además de la importancia de contar con personas previamente capacitadas para actuar con seguridad.
Incluso, se llegó a presentar un proyecto para extender esa formación a distintas localidades rurales, aunque los cambios institucionales impidieron que pudiera concretarse. Ahora, con nuevas autoridades, existe la expectativa de retomar esa iniciativa.
DOS INCENDIOS EN MENOS DE UNA SEMANA
La preocupación aumentó luego de que se registraran dos incendios en menos de una semana dentro de las jurisdicciones rurales de las seccionales 12 y 14.
Para quienes viven y trabajan en esas zonas, disponer de apenas tres o cuatro mochilas extintoras por área representaría una diferencia sustancial en los primeros minutos de una emergencia.
Los pobladores sostienen que, con ese equipamiento básico y una mínima organización comunitaria, sería posible frenar numerosos focos antes de que se transformen en incendios de gran magnitud.
La experiencia vivida en los últimos días volvió a demostrar que la solidaridad vecinal continúa siendo el principal recurso del interior profundo. Sin embargo, también dejó en evidencia que esa voluntad necesita ser acompañada por capacitación, planificación y herramientas adecuadas para que la primera respuesta no dependa únicamente del esfuerzo de quienes, una vez más, salen a enfrentar el fuego con los medios que tienen a su alcance.






