La dirección del Hospital de Salto avanza en obras, reorganización de servicios y mejoras en la atención. Destacan cambios en emergencia, pediatría y farmacia.
Hospital de Salto: avances, obras y una gestión enfocada en mejorar la atención

El Hospital de Salto atraviesa un proceso de cambios y mejoras que apuntan a optimizar la atención a los usuarios y las condiciones de trabajo del personal de salud. En diálogo con EL PUEBLO, la directora del centro asistencial, Dra. Gabriela González, repasó los avances recientes, las obras en marcha y los desafíos que enfrenta una institución que atiende diariamente a cientos de personas.
Según explicó, muchas de las mejoras que hoy comienzan a verse dentro del hospital no responden únicamente a decisiones de la dirección, sino al trabajo colectivo de los distintos equipos que integran la institución.
“Para la dirección es un placer ver cómo nuestro entusiasmo se transmite al resto del equipo. Hay un compromiso muy grande de todos los servicios del hospital, que permanentemente nos hacen ver necesidades o realidades que a veces uno, cuando recorre las salas, no llega a percibir”, señaló.
Más comodidad para pacientes y acompañantes
Entre los cambios recientes se encuentra la incorporación de nuevos sillones en el área de Pediatría, una iniciativa que surgió a partir del planteo del propio equipo de ese servicio.
De acuerdo con la directora, la medida busca brindar mayor comodidad tanto a los niños internados como a las madres y padres que los acompañan durante su estadía.
“Es una necesidad clara. Nadie quiere estar en un hospital, y si estamos es porque atravesamos una situación difícil. Nuestro compromiso es que, dentro de lo posible, el tránsito por el hospital sea lo más cómodo y humano posible”, explicó.
Esta línea de trabajo comenzó el año pasado con la incorporación de diez sillones en la emergencia de adultos, que hoy se utilizan de forma permanente.
“Ha sido una muy buena estrategia. Los sillones se usan mucho y han mejorado la comodidad de quienes deben permanecer allí durante la atención”, indicó.
La renovación del mobiliario también se extiende a otras áreas del hospital. En algunos casos se reemplazan sillones y en otros se opta por retapizar y reacondicionar los existentes, en un proceso gradual.
“Es un hospital muy grande y no se puede hacer todo de una vez. Vamos renovando de a poco, como un trabajo de hormiga. Probablemente cuando terminemos de renovar todo tengamos que volver a empezar”, comentó.
Cambios en la emergencia y reducción de esperas
Otro de los aspectos destacados por la directora es la reorganización de la emergencia de adultos, donde se implementaron cambios que permitieron reducir los tiempos de espera.
“Muchos de los cambios no necesitan dinero, sino gestión e imaginación. En la emergencia creamos una policlínica de atención inmediata y eso cambió de forma drástica la dinámica del servicio”, afirmó.
González señaló que actualmente los niveles de saturación son muy diferentes a los que se registraban años atrás.
“Invito a la gente a pasar por la emergencia a cualquier hora del día. Hoy es habitual encontrar cuatro, cinco o diez personas esperando, algo muy distinto a lo que ocurría antes”.
Sin embargo, aclaró que las emergencias hospitalarias siempre están sujetas a situaciones imprevistas.
“Puede haber momentos de calma y de repente ingresar varios pacientes graves por un accidente o una pelea. En esos casos, la atención se concentra en quienes tienen mayor riesgo, y eso puede generar demoras para otros pacientes. Son situaciones inevitables en un servicio de emergencia”.
Ausentismo en consultas con especialistas
Uno de los temas que más preocupa a la dirección del hospital es el alto ausentismo en las consultas con especialistas, que afecta directamente las listas de espera.
Según datos relevados por la institución, cerca de 500 pacientes por mes suspenden o no concurren a sus consultas, muchas veces sin aviso previo.
“Es algo que ocurre en hospitales públicos y privados, pero tiene un impacto muy grande. Cuando alguien no avisa que no va a concurrir, ese turno se pierde y otro paciente que lo necesita podría haber sido atendido”, explicó.
El problema se vuelve aún más relevante en especialidades con alta demanda y pocos profesionales disponibles, como Dermatología u Oftalmología.
“Pedimos algo muy simple: si una persona no puede asistir, que avise con tiempo. Eso nos permite darle ese lugar a otro paciente y mejorar el funcionamiento del sistema”.
La directora subrayó que el sistema de salud uruguayo requiere de la colaboración de todos para funcionar correctamente.
“Tenemos un sistema de salud que es una verdadera joya. Cuando uno sale del país se da cuenta del valor que tiene. Pero así como tenemos derechos, también tenemos obligaciones como ciudadanos”.
Nuevos servicios y obras en marcha
En materia de infraestructura, el hospital también avanza en diversas obras. Una de las más visibles es la remodelación de la farmacia, que se encuentra en su etapa final.
“Tenemos la esperanza de que esté terminada entre marzo y abril. Será un espacio más amplio, iluminado y cómodo, tanto para los trabajadores como para los usuarios”, adelantó González.
El nuevo sector contará con más ventanillas de atención y una ventanilla especialmente diseñada para personas en silla de ruedas.
“Todo fue planificado pensando en la accesibilidad y en mejorar la atención”, indicó.
Una vez finalizada esa obra, el hospital prevé iniciar la renovación integral del lavadero hospitalario, un área clave para el funcionamiento del centro asistencial.
“Es un sector poco visible pero fundamental. Allí se procesa todo el material que utiliza el hospital: sábanas, frazadas y textiles del block quirúrgico. Debe existir una circulación adecuada entre lo sucio y lo limpio para garantizar condiciones sanitarias correctas”.
Los proyectos también incluyen una reorganización de algunos servicios. Entre ellos, se analiza trasladar el área de fisioterapia, actualmente ubicada en el subsuelo.
“No creemos que sea el lugar adecuado. Es un espacio oscuro y de difícil acceso. A medida que vamos liberando sectores del hospital vamos moviendo las fichas para mejorar la ubicación de algunos servicios”, explicó.
Gestión y trabajo en equipo
Al evaluar el trabajo realizado, la directora destacó que los avances son resultado del compromiso colectivo del equipo del hospital.
“En salud el presupuesto siempre va a parecer insuficiente, porque constantemente aparecen nuevos tratamientos, estudios o tecnologías. Por eso es clave la gestión y el trabajo en equipo”.
González aseguró que el grupo de trabajo mantiene un diálogo permanente para continuar impulsando mejoras.
“Estamos constantemente pensando qué más podemos hacer. A veces seguimos conversando incluso de noche, por teléfono o por WhatsApp, planificando lo que viene. Es un trabajo permanente”.
Pese a los desafíos, la directora se mostró satisfecha con el camino recorrido.
“Estamos muy contentos con lo que se ha logrado, aunque sabemos que todavía queda mucho por hacer. El objetivo es seguir mejorando para ofrecer un hospital cada vez más eficiente y más humano”.





