La vivienda es uno de los temas más preocupantes para las parejas jóvenes que pretenden independizarse. Aún cuando se trata de las necesidades a resolver, exige en estos momentos, en forma casi imprescindible que los dos integrantes de la pareja nueva trabajen, tengan al menos un ingreso para solventar un alquiler o el pago en cuotas de su vivienda.
Que es lo que nos preocupa, Precisamente en un país de una baja tasa de natalidad, del que incluso se ha llegado a afirmar que está destinado a desaparecer, debido a los escasos nacimientos y su alta tasa de mortalidad, esta realidad complica aún más las cosas.
Muchas de las jóvenes parejas terminan improvisando o resolviendo el tema de la vivienda en forma precaria, y de tener hijos, como no hay lugar para ellos, estos terminan en el INAU, o a cargo de un familiar o lo que es peor aún de un extraño que no siempre es lo que se pretende, solución que no se considera la mejor por supuesto, pero es la más factible.
El precio de la construcción en el país está generalmente fuera del alcance de las parejas jóvenes, de las que buscan formar un hogar digno y honesto.
Pero las posibilidades de llegar a esto, son muy remotas, y seguramente si analizáramos las causas de tantas separaciones, estas es una de ellas.
El tema no queda aquí, porque no estamos contra los propietarios que pretenden obtener el mejor y mayor precio por la vivienda que ponen en alquiler, entendemos que el usufructo de una vivienda debiera ser facilitado por el Estado y en condiciones accesibles.
La construcción mediante el sistema cooperativo, seguramente que ofreció una herramienta válida en determinado momento, pero hoy tampoco está al alcance de la mayoría de los aspirantes y por lo tanto no se puede considerar como una buena solución.
Es uno de los temas más preocupantes, porque de él se desprenden seguramente varios más que conforman las mayores preocupaciones de nuestros días. Junto al trabajo (pero no cualquier trabajo) constituye uno de los motivos centrales de la vida urbana.
Entendemos que formar una pareja, un hogar digno, y tener una vida sana y honesta es casi que imprescindible en una sociedad que se precie de responsable y solidaria, pero seamos racionales, la cuestión es entre lo que se puede hacer y lo que se aconseja hacer de acuerdo a la razón y a las condiciones de vida actuales.
Esa es nuestra posición.
A.R.D.
