«Erradicar por completo la especulación y las corridas»

«A» y «B», desde la superposición competitiva

El Campeonato Salteño que estaba pactado en su comienzo para el próximo 26 de julio y que el lunes en la sesión del Consejo Superior, se varió. Ahora con la mira apuntando al domingo 2 de agosto. Los 9 votos que inclinaron la balanza, porque además juega el factor deportivo. Jugadores que deben retornar a sus clubes de la «A» el 31 de julio como máximo, desde el momento que caducan los préstamos.La chance para la «B» es una: rematar el torneo antes de esa fecha. ¡Es casi imposible! Solo se trata de apelar al calendario. El planteo de Mauricio Apatie (Arsenal)  no sólo tocó un punto neurálgico de la logística del fútbol salteño, sino que pone sobre la mesa una discusión estructural que año a año genera tensiones, incertidumbres y remiendos reglamentarios: la convivencia de los calendarios entre la Divisional «A» y la Divisional «B».


LA RAÍZ DEL PROBLEMA
El reglamento de pases en préstamo es tajante: si la cesión vence el 31 de julio, el futbolista debe reintegrarse automáticamente a su club de origen en la «A».
Esta situación genera un escenario distorsionado para ambas divisionales: Los equipos de la divisional de ascenso corren una carrera contra el tiempo. Un par de suspensiones por lluvia u otros imponderables bastan para que un equipo pierda a sus figuras a mitad de torneo o en el tramo definitivo (playoffs), desvirtuando el mérito deportivo acumulado.
Los clubes de la divisional principal arman sus planteles sabiendo que algunos futbolistas retornarán en una fecha fija, pero con la incertidumbre de si esos jugadores vendrán golpeados, con ritmo de competencia o si, por el contrario, habrá tironeos entre las instituciones para extender los préstamos a la fuerza.


LA SUPERPOSICIÓN COMPETITIVA
Proponer que la «A» comience recién cuando la «B» haya concluido su torneo implica pasar de un modelo de «superposición competitiva» a un modelo de secuencia lógica y ordenada.
Al no solaparse la definición de la «B» con el inicio de la «A», se erradica por completo la especulación y las corridas de último momento alrededor de las fichas de los jugadores. Cada futbolista jugaría y concluiría la temporada de la «B» con su club de préstamo sin la presión del reloj, respetando la deportividad del torneo de ascenso.
Bajo un esquema secuencial, el jugador prestado que finaliza su participación en la «B» puede reincorporarse a la «A» de manera transparente y con ritmo de competencia pleno, sumándose al plantel de origen en el momento justo del arranque o de la continuidad formal de la división superior. Cabe preguntarse cómo potenciar las cuestiones deportivas, cuando el paso de los días se transforma en verdugo: es el que aprieta, es el que decide.

- espacio publicitario -SOL - Calidez en compañía

Sincronizar el almanaque: cuando uno termine, que empiece el otro

Desde el punto de vista del espectáculo y de las recaudaciones —pilar fundamental para el sostén de las instituciones locales—, evitar la superposición de fechas permite que la atención del futbolero no se divida. La «B» tendría el escenario protagónico exclusivo para su definición, y la «A» tomaría la posta con toda la expectativa concentrada en su estreno.
Para que esta propuesta tenga viabilidad real en el Consejo Superior el año entrante, el fútbol salteño debería abordar algunos aspectos organizativos claves.
Sincronización del almanaque: Implica que la «B» deba iniciar su campeonato con margen suficiente a principios de año para no empujar el inicio de la «A» hacia fechas muy avanzadas de la primavera o el verano.
Adecuación con torneos de la OFI: Se requeriría articular la planificación local con la participación de los equipos de la Liga en la Copa del Interior de Clubes para evitar saturación de partidos.
En síntesis, ell razonamiento de Mauricio Apatie busca terminar con la improvisación y los «parches» de calendario. Prioriza la claridad institucional y la salud del espectáculo por encima de las urgencias de cada comisión directiva al momento de votar. Cuando uno termine….¡que empiece el otro»


El presidente de la Liga no pierde la memoria

Para la Divisional «B» la del pasado fin de semana, fue la tercera suspensión consecutiva. Más de 20 días sin fútbol.

De lo que no hay dudas: la «B» se apretó en materia de cierre de su campeonato.

El lunes a la noche en el Consejo Superior, el presidente de la Liga, Luis Alberto Arreseigor, rescató el hecho, desde el momento que la «B» debió haber adelantado fechas entre semana, «cuando todo iba bien. Con la continuidad necesaria y sin suspensiones.

No lo hicieron por eso ahora pasa lo que pasa». Es cierto que el avance del año y la llegada del invierno con lluvias que son parte de la estación, más de una tregua puede resultar inevitable.

De dichos y hechos. Y para colmo de males en la divisional de ascenso, el vicio de los reclamos-denuncias que juegan su propio partido. Antes de jugarse la última fecha se debió aguardar el pronunciamiento del Tribunal Arbitral frente a dos protestas. Por lo tanto, ahora la «B» padece y las razones, bien se sabe cuales son.

Enlace para compartir: https://elpueblodigital.uy/5as7