«El agua te enseña humildad, resiliencia y toma de decisiones. Hay un paralelo muy fuerte entre lo que pasa dentro del agua y la vida misma”
A partir del mes de febrero comenzarán en Salto las primeras clases del programa “Salto al Agua”, una iniciativa inédita a nivel departamental que propone recuperar el vínculo histórico, cultural y humano con el río Uruguay.

Se hará a través de una mirada integral que articula deporte, salud, educación, turismo, medio ambiente e identidad local. El proyecto fue presentado ante la Intendencia desde la Tecnicatura en Deporte Náutico y ya cuenta con el aval institucional para iniciar su aplicación progresiva.
La propuesta es encabezada por Patricia Iribarne, técnica en deportes náuticos, entrenadora, preparadora física y guardavidas, quien junto a Leandro Gómez y Florencia Rodríguez —también técnicos en deporte náutico y guardavidas— conforma el equipo responsable del diseño y la implementación del programa. Los tres egresaron juntos de la tecnicatura y comparten como visión común acercar a la comunidad al agua de manera segura, consciente y disfrutable.
“Vivimos en un departamento históricamente de espaldas al río, y muchas veces con miedo al agua. Creemos que ahí hay un eslabón perdido, que tiene que ver con el desconocimiento”, explicó Iribarne. Desde esa premisa surge “Salto al Agua”, una propuesta que busca brindar herramientas concretas para que niños, jóvenes, adultos y personas mayores puedan acercarse al río con confianza y conocimiento.
Inicio de clases y primeras actividades
En esta primera etapa, el programa comenzará con clases de kayak y stand up paddle (SUP), disciplinas accesibles, versátiles y adaptables a distintas edades y niveles de experiencia. La vela ligera se incorporará en una segunda instancia, respetando los tiempos naturales de crecimiento del proyecto.
“Todo proyecto tiene etapas. Arrancamos con kayak y tabla, y la idea es ir sumando disciplinas, siempre con planificación y seguridad”, señaló Iribarne. El objetivo es que, con el tiempo, las aguas de Salto se llenen de personas practicando deportes náuticos de forma organizada, cuidada y responsable.
Deporte, pero también educación y valores
Uno de los aspectos centrales de “Salto al Agua” es que el deporte no se entiende únicamente como rendimiento o competencia, sino como una herramienta educativa y formadora. Cada actividad incluye el aprendizaje de protocolos de seguridad, conocimiento del clima, lectura del río, uso de chaleco salvavidas, horarios adecuados y comunicación con Prefectura.
En este punto, Iribarne destacó especialmente el rol de la Prefectura Nacional Naval. “Muchas veces la gente ve a Prefectura como una autoridad que viene a controlar, pero Prefectura está para ayudar y acompañar. Está muy contenta de que la gente practique deportes náuticos, siempre que se haga bien”, afirmó.
Desde edades tempranas, el programa apunta a enseñar cómo acercarse al agua, cómo cuidarse y cómo cuidar a los demás. “El agua te enseña humildad, resiliencia y toma de decisiones. Hay un paralelo muy fuerte entre lo que pasa dentro del agua y la vida misma”, reflexionó la técnica. Según explicó, incorporar estas experiencias desde la niñez contribuye a formar personas más seguras, responsables y conectadas con su entorno.
Un abanico de posibilidades para todos los gustos
Lejos de limitarse al deporte tradicional, “Salto al Agua” propone múltiples formas de disfrute del río. Desde travesías recreativas hasta paseos contemplativos, el programa busca adaptarse a intereses diversos. “Hay personas que nunca hicieron deporte, pero sienten ganas de meterse al agua. En una tabla de SUP encuentran la posibilidad de remar tranquilos, tomar mate al atardecer sentados en la tabla, pasear con amigos o simplemente charlar en el medio del lago”, relató Iribarne.
Estas experiencias generan vínculos, espacios de encuentro y bienestar emocional. “El agua genera lazos, porque siempre estás necesitando de otra persona. Y esos son lazos buenos”, destacó.
Turismo, identidad y proyección regional
Otro eje clave del proyecto es el turismo náutico y la puesta en valor de la identidad local . “Nuestro río, nuestra fauna, nuestra flora y nuestra historia forman parte de lo que somos. Todo eso se puede compartir tanto con los salteños como con los turistas”, explicó Iribarne.
El equipo proyecta integrar a Salto en el circuito regional de travesías y competencias de SUP y kayak, que actualmente se desarrollan en distintos puntos de Uruguay y Argentina. “Hay carreras en Montevideo, Maldonado, Piriápolis, incluso en la isla Gorriti. ¿Por qué no en Salto?”, se preguntó.
Además, destacaron que el clima local permite extender la temporada más allá del verano. “Tenemos calor en marzo y abril, tenemos turismo, tenemos río. Hay mucho para ofrecer”, sostuvo.
Salud integral y bienestar
El contacto con el agua aporta beneficios físicos, mentales y emocionales. Desde la mejora del equilibrio y la coordinación hasta la reducción del estrés, las actividades náuticas impactan directamente en la calidad de vida. En este marco, el programa incorpora una propuesta innovadora, yoga SUP.
Esta modalidad consiste en realizar prácticas de yoga sobre la tabla anclada en el agua, trabajando respiración, equilibrio y propriocepción. “La propriocepción es saber dónde está cada parte de tu cuerpo en cada momento. Eso es fundamental, por ejemplo, para evitar caídas en personas mayores”, explicó Iribarne, remarcando el valor preventivo de esta actividad.
Un proyecto que crece paso a paso
La respuesta de la Intendencia fue calificada como “maravillosa” por parte del equipo. A partir de febrero comenzará el trabajo de campo, con clases regulares y la planificación de la primera travesía inaugural, que buscará convocar a participantes locales y de la región.
“Ya estamos bautizados en travesías”, recordó Iribarne al relatar una experiencia realizada bajo condiciones climáticas adversas que, lejos de ser un obstáculo, fortaleció al grupo y reafirmó el espíritu del proyecto.
“Salto al Agua” no es solo un programa deportivo. Es una invitación a perder el miedo, a aprender, a reconectarse con la naturaleza y a redescubrir el río Uruguay como un espacio de encuentro, disfrute y construcción colectiva, que propone mirar al río de frente, con respeto, conocimiento y alegría, y convertirlo en un aliado para la salud, la educación, el turismo y la identidad del departamento.





