El pasado martes 14 de julio, a las 21:00 horas, un operativo de la Dirección de Investigaciones derivó en momentos de alta tensión en la zona sur de la ciudad, en las inmediaciones de la calle 18 de Julio.
Los efectivos policiales se encontraban desplegados en el lugar con el objetivo de localizar, identificar y detener a uno de los presuntos autores de una rapiña cometida el día anterior, el 13 de julio. Sin embargo, las tareas de patrullaje se vieron violentamente interrumpidas cuando, desde los fondos de varias viviendas, comenzaron a llover piedras contra el personal policial.
Ante la hostilidad del ataque, se solicitó apoyo de inmediato a los efectivos de la Dirección de Guardia Republicana y del P.A.D.O. (Programa de Alta Dedicación Operativa). Mediante el uso disuasivo de munición menos que letal, las fuerzas de seguridad lograron dispersar a los agresores y controlar la situación.

Afortunadamente, el incidente dejó el siguiente saldo material y humano:
No se registraron civiles ni funcionarios policiales heridos.
Un móvil policial resultó con daños visibles en su carrocería e impactos debido a la fuerza de las piedras.
A pesar del ataque violento, el operativo policial arrojó un resultado crucial para la resolución de otros delitos en la ciudad. Durante el disturbio, los efectivos lograron ubicar e identificar a un joven de 21 años de edad.
Este sujeto ya venía siendo investigado por la Policía al estar directamente relacionado y señalado como el presunto autor de otra rapiña ocurrida el pasado 9 de julio en un local comercial ubicado en la Avenida Manuel Oribe al 5100.
Tras confirmarse su identidad y su vinculación con el asalto del comercio, se dio enteramiento inmediato a la Fiscalía de Turno, la cual tomó conocimiento del caso y ya lidera las actuaciones correspondientes para determinar las responsabilidades penales del implicado.






