Episodio 3/4


Cuando se viaja en grupo, en auto y además con niños y adultos mayores, una de las preguntas obligatorias es, quién paga los gastos o mejor escrito, cómo se van a dividir los gastos entre las familias viajeras. Estos gastos incluyen: nafta, comida, hospedaje, compras comunes, gastos misceláneos e imprevistos, como dicen los contadores. Mencioné a los niños y a los adultos mayores, porque debido a su condición, con frecuencia no aportan al presupuesto general aunque generan la misma cantidad de gastos. En el caso de los niños, se entiende que habrá adultos responsables que asumirán esos gastos pero en el caso de los tíos, abuelos, padres y madres, conviene aclarar, antes de iniciar el viaje, quién pagará sus gastos. He visto casos en donde los familiares con posibilidad presupuestaria, se miran entre sí para ver a quién corresponde pagarle determinado almuerzo a la abuelita. No falta quien dice que ya pagó el almuerzo anterior y que ahora le toca a otro familiar. No hay nada más triste, que observar como miran con preocupación lo que va comiendo el abuelito o el tío invitado y van haciendo el cálculo mental de lo que se debe pagar. En la playa, la cosa se pone más delicada porque cuando pasan los múltiples vendedores de cualquier cosa, se hace un silencio espeso, en espera que alguien tome la iniciativa o tenga la generosidad de invitarle alguna cosita al que no tiene plata. La realidad humana es cruel. Leí un caso reciente en donde una familia decidió correr a otra del alojamiento donde se quedaban, porque la segunda, sufrió un robo y se quedaron sin plata.
En nuestra familia, usamos tecnología de punta para resolver el problema de la división de gastos. Confiamos nuestras finanzas a una App, que alguien con sentido práctico, desarrolló y que resuelve la parte matemática del asunto, no la moral, desde luego. Si ya quedó claro quién se hace cargo de pagar los gastos de cada quién, basta con subir los gastos realizados por cada uno a la aplicación y ella hará el trabajo divisorio. Por ejemplo, si le pusieron $3.000 pesos de nafta al auto, ese gasto se sube a la App y lo divide en partes iguales entre los viajeros. Si son diez viajeros, la aplicación te mandará un mensaje en donde aparece que le debes $300 pesos a quién pagó la nafta. Si yo tengo 3 personas a cargo, se entiende que debo pagar $900 pesos.
Sí, ya sé que están pensando que es medio pelotudo, hasta un niño de segundo de primaria podría hacer esa cuentita pero deben tomar en cuenta que la cantidad de gastos son muchos y variados y se van acumulando con el transcurso de los días y no son las mismas personas las que los pagan. Para hacerlo ágil, la App utiliza un sistema de “cuentas simplificadas” que suma, resta, divide, o lo que sea necesario para que ajuste, descuente, o te avise que, después de que pagaste un super de $500 reales, ya no le debes al que pagó la nafta sino que ahora, él te debe a ti $10 reales. La verdad es que la dichosa App te ahorra un montón de calculadoras y discusiones al pedo, del tipo: “es que yo pagué la cena” o “perdón pero yo pagué el hielo para los tragos”. La persona que nos la enseñó, juró que era infalible pero en el último viaje descubrí que la aplicación podría ser vulnerable, porque no faltará un vivillo que podría anotar algún gasto fantasma que nunca hizo. A pesar de todo, esta App es mucho mejor que confiar en la voluntad o el buen corazón de los viajeros. Es importante decir que por más que hayas planificado y hecho tus cálculos, es muy probable que el presupuesto de vacaciones, termine rebasado.
Pagar con Pix en Brasil puede resultar para muchos, algo no tan espectacular, sobre todo si están habituados a pagar con el celular en aplicaciones como Mercado Pago o equivalentes. Ni hablar de los que viajan a China y deben usar Alipay o WeChat Pay. Como yo soy una persona campirana que no uso nada de eso, lo del Pix, si que me tiene asombrado. En un viaje anterior a Brasil me di cuenta que al pagar con efectivo, a veces era el único efectivo que tenían en la caja y varias veces me preguntaron si no tenía cambio y o si no podía pagar con otro método, como Pix. Cada vez qu eme pasaba eso me sentía como si viviera en otra época.
El Pix es un adelanto inmenso que facilita la vida a todos. El que lo estandarizó debe ganar mucha plata o mínimo mucho reconocimiento. Ya es bastante que puedas pagar al vendedor de churros o de queijos en la playa con Pix pero, que puedas pagarle a una señora indígena que vende canastos tejidos en medio de la nada, ya se me hizo demasiado. Lo que te aconsejo de verdad es que no viajes a Brasil sin habilitar tu Pix. Las tarjetas te cobran comisiones y con el efectivo, vas a tener inconvenientes. Sí, ya sé que algún influencer de medio pelo te dirá que debes tener cuidado con las estafas con Pix, porque algunos malandros pueden digitar una cantidad mayor que la que debes pagar. Sólo te digo que para ser estafado no necesitas ir a Brasil, sentado en el garaje de tu casa, te puede llegar la estafa más boluda que puedas imaginar. Si estas atento a tu celular y sabes leer números, no tendría porque pasarte nada grave. No le tengas miedo al QR´s. Por cierto no digas en Brasil que vas a pagar con QR, porque es como si dijeras que vas a pagar con el Culo. Dato de color.


Para terminar este episodio dedicado a la tecnología y a la plata, te aconsejo que realices tu compras generales en un Atacadista (mayorista), que hay muchos y están anunciados por todos lados. La diferencia de precios y la variedad es superior a cualquier super mercado normal que te puedas encontrar . Te lo digo porque he visto a mucha gente quejarse de los precios en Floripa pero el turismo masivo tiene eso, encarece todo lo que toca y la gente local vive justamente de eso, de los sobreprecios. Todo lo que venden en la playa es caro, incluyendo las sombrillas y las sillas, el hielo es caro, los supers de la vuelta de tu hospedaje son caros, pero si tienes paciencia y buscas opciones, verás que no todo es así. La coca cola y los refrigerantes en general son baratos, el Uber es barato, los case para celulares son baratos, las vitaminas y el colágeno no hidrolizado es barato. En Playa Brava, puedes conseguir un buen almuerzo hasta por $160 pesos uruguayos, así como oíste. Una gran cantidad de tiendas usan la trampa de atraer al turista con algunas ofertas básicas y cuando entras, te das cuenta que todo está al mismo precio que en tu casa o incluso más caro. No compres a la primera ni vayas a Havan, por más que te quieras sentir en New York, que al cabo tienen lo mismo que en cualquier Tienda Montevideo, sólo que por toneladas.
Continuará…




