¡Afuera el libreto del miedo, adentro las variantes con aroma a audacia!

A ver, sentémonos un minuto. Apoyemos los codos en la mesa, mirémonos a los ojos y hablemos de fútbol. Pero de ese fútbol que se siente en los adoquines, el que viaja en el tranvía del alma y que a veces se nos pianta en un suspiro.
Porque lo de ayer en Miami no fue solo un debut de apuro en este almanaque apurado de 2026. Fue una declaración de principios.
Una de esos días donde el fútbol, antes que un negocio o un pizarrón de laboratorio, se convierte en un drama de hombres comunes buscando un destino. Ese primer tiempo fue una sombra amarga, un traje ajeno que no le quedaba bien a la Celeste. Al-Amri mete el zarpazo a los 40 y el marcador se pone cuesta arriba.
Pero ahí está el asunto. Ahí entra a tallar la vieja y querida rebeldía, pero esta vez con modales nuevos. Bielsa, ese hombre de overol intelectual que vive el partido como una tortura personal, metió mano en el ropero. Movió las piezas no para cuidar la quinta, sino para sitiar el rancho ajeno. Afuera el libreto del miedo, adentro las variantes con aroma a audacia.
ESE ÚNICO NORTE
Y entonces llegó el segundo tiempo. ¡Qué vigencia la del viejo orgullo de proponer! Uruguay se plantó en campo saudí, adelantó las líneas y se hizo dueño de la pelota y de la tarde. El gol de Maximiliano Araújo, allá por el minuto 79, no fue un accidente de la providencia; fue la consecuencia lógica de un equipo que, aún herido, decidió que su único norte era el arco de enfrente. El muchacho la empujó tras el rebote que dejó el arquero Al-Owais —una muralla — ante el fustazo de Maximiliano Araújo, y se gritó con la garganta apretada, con esa mezcla de alivio y bronca acumulada. Uruguay empató el primer partido y hasta pudo ganarlo. Se reconcilió en buena parte con esa ilusión que no pretende doblegarse. Pero claramente, a la ilusión hay que adosarle certidumbre. El mañana permanece abierto. Buenamente. ¿Cuánto tiempo de un Uruguay sin crear siete o nueve situaciones ofensivas?. Ese Uruguay fue el de ayer. Un lunes para reconfortar. Hasta de repente, un lunes para no olvidar.
El futuro que se siembra; seguro, lo van sabiendo
Hay que preguntarse por la chance futura de Uruguay. Con la mano en el corazón. El futuro no se adivina en las cartas ni en las frías estadísticas de la computadora. El futuro se siembra. Y este Uruguay de Bielsa, con el despliegue generoso de Valverde, con la frescura para morder arriba y esa ambición casi insolente que mostró en el complemento, dejó plantada una bandera que invita a creer. Faltó el triunfo, es verdad, y Al-Owais sacó dos pelotas sobre el final —una a De la Cruz, otra a Fede Valverde— que bien pudieron ser la gloria legítima.
Pero queda la huella. Esa identidad que no se negocia: la de ir a buscar, la de mandar en el trámite. En este fútbol moderno de especuladores y atletas de laboratorio, ver a una camiseta con tanta historia asumir el protagonismo y descolgarse en ofensiva es un bálsamo para los ojos. Queda mucha tela por cortar el próximo escalón ante Cabo Verde, pero la semilla de la dignidad ya está en la tierra. Y con esa propuesta, el mañana siempre tiene una hendija por donde dejar entrar la ilusión.
En la cresta de la tabla

Tras disputarse la primera jornada del Grupo H en el Mundial 2026, la paridad es total en los números, pero el criterio de desempate (goles a favor y juego limpio) deja las cosas con un orden milimétrico tras los dos empates del debut (Uruguay 1-1 Arabia Saudita y España 0-0 Cabo Verde). Así está la tabla de posiciones en este arranque:

La lupa en el desempate
La Celeste y Arabia lideran sobre España y Cabo Verde por haber convertido un gol. Entre uruguayos y árabes, la ventaja momentánea es para los nuestros por el criterio de fair play (juego limpio), al no haber recibido tarjetas amarillas en el debut, mientras que Arabia sumó una.
El camino que queda

El calendario marca que la acción del grupo continuará de la siguiente manera:
Fecha 2 (Domingo 21 de junio)
Uruguay vs. Cabo Verde (Hard Rock Stadium, Miami)
España vs. Arabia Saudita
Fecha 3 (Viernes 26 de junio)
España vs. Uruguay (Estadio Guadalajara)
Cabo Verde vs. Arabia Saudita (En simultáneo)






