El subsecretario de Vivienda, Christian Di Candia, propone debatir un tope a la acumulación de inmuebles. Una idea que choca con la Constitución. En una movida que redefine los límites de la intervención estatal, el subsecretario de Vivienda, Christian Di Candia, abrió la caja de Pandora al cuestionar públicamente cuántas propiedades puede tener un ciudadano o una empresa en Uruguay.

¿Hasta dónde tiene derecho el Estado a meterse en el bolsillo y el patrimonio de los uruguayos? La pregunta, que parecía saldada en una república que respeta a rajatabla las garantías constitucionales, volvió a ponerse sobre la mesa de la peor manera. Y esta vez no lo hizo un militante radical desde una tribuna, sino el propio subsecretario de Vivienda y Ordenamiento Territorial, Christian Di Candia.
En declaraciones que ya encendieron las alarmas en el sector inmobiliario y jurídico, el jerarca instaló un peligroso interrogante: ¿Cuántas viviendas puede tener una persona física o jurídica?
El «modelo espejo» de la intervención europea
Bajo el argumento de que la vivienda debe tratarse con la misma lógica estatal que la salud o la educación pública, Di Candia sugirió que el libre mercado actual genera asimetrías cuando grandes tenedores acumulan propiedades «para la renta y para el capital». Según su lógica, el mercado se distorsiona si un solo actor posee cientos de inmuebles en lugar de competir de forma simétrica. «Creo que eso una sociedad lo tiene que discutir» lanzó, reconociendo que, aunque no está en el programa de este gobierno, es un debate que busca instalar.
Este planteamiento no es nuevo, pero sus antecedentes asustan. Es la misma discusión que polarizó y paralizó a España hace un par de meses, donde los intentos de intervenir el mercado de alquileres y perseguir a los llamados «grandes tenedores» terminaron por contraer la oferta de vivienda, disparar los precios de los alquileres y desatar una batalla legal por la inseguridad jurídica.
El choque frontal con la Constitución
El verdadero nudo ciego de la propuesta de Di Candia no es económico, sino constitucional. ¿Está realmente en la potestad del Estado limitar los derechos individuales en pos de una supuesta justicia distributiva habitacional?
La Carta Magna uruguaya es tajante en su Artículo 32: “La propiedad es un derecho inviolable, pero sujeto a lo que dispongan las leyes que se establecieren por razones de interés general”. Sin embargo, la jurisprudencia histórica siempre ha entendido que el «interés general» justifica regular, no asfixiar ni prohibir la acumulación lícita de bienes. Poner un «tope» a las viviendas que un ciudadano puede comprar con el fruto de su trabajo o una empresa con su capital es, lisa y llanamente, dinamitar el derecho a la propiedad privada y la libertad económica (Artículo 36).
El peligro del precedente: Si hoy el Estado decide cuántas casas podés tener para que el mercado sea «simétrico», ¿qué le impedirá mañana decidir cuántos autos, cuántas hectáreas de campo o cuánto dinero podés tener en el banco?
Un diagnóstico equivocado
El subsecretario afirma que donde la vivienda funciona bien, el parque público es más alto. Lo que olvida mencionar es que los países con parques públicos eficientes (como Austria o Países Bajos) no lograron sus objetivos prohibiendo la inversión privada ni limitando la propiedad de sus ciudadanos, sino mediante incentivos estables y décadas de superávit fiscal.
Atacar la acumulación de capital en «ladrillos» —que históricamente ha sido el refugio de ahorro más seguro para los uruguayos frente a los vaivenes económicos— es una receta para el desastre. La sola mención de regular estos límites ahuyenta las inversiones, genera pánico en los constructores y, paradójicamente, terminará perjudicando a los «gurises» que el subsecretario dice querer proteger, al destruir el empleo que genera el sector de la construcción.
La discusión está planteada, pero el tono es peligroso. El debate no debería ser cuánta propiedad le permitimos tener a los uruguayos, sino cómo el Estado genera condiciones para que todos puedan progresar sin necesidad de cortarle las piernas al que invierte.
→ "¿Hasta dónde está bien que una persona acumule vivienda para renta?"
— 🫁 Aire Rico (@AireRico995) July 7, 2026
El subsecretario de Vivienda, Christian Di Candia, habló de la necesidad de que se discuta públicamente la acumulación de viviendas por parte de personas jurídicas o físicas. pic.twitter.com/gdw3fBjyRi






