El percusionista de los mil ritmos

La historia de un excelente percusionista, dedos ágiles, mente ágil, ritmo, armonía, capaz de hacer hablar a su bongo, a las tumbadoras,al cajón peruano y al bombo murguero. Sergio Gustavo Pedetti, más conocido como El Bolita.

Cuero y madera: Sergio «Bolita» Pedetti, cuatro décadas sacándole sonidos al carnaval y al canto popular en Salto

Los fermentales años ochenta, desde 1984 en adelante, elecciones y salida de la dictadura, nacimiento del proceso democrático en 1985 que nos trajo hasta nuestros días. Por ese entonces, la música, el cantor popular, los cantores, los músicos, los poetas, florecían en cada esquina y cada vez se hacia más los lugares, peñas, candombailes, boliches con música y músicos, como Bar El Palacio en calle 33 y El Entrevero, en Brasil y Córdoba. Pero, en las cooperativas de Fucvam, en clubes deportivos con cantinas, en los renacidos Comité de Base, todo aquel que quería hacer finanzas, llamaba a los músicos, se encendían los medio tanque y hasta el alba…

En medio de aquellos músicos, uno de los más jóvenes era Sergio Gustavo Pedetti, “El Bolita”, un percusionista muy creativo, vivaz y de entrar a tiempo siempre, el de los cortes exactos, el de todos los ritmos.

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Estudiaba en el Liceo Nocturno y cuando salía pasaba por el Bar El Palacio y esperaba la llegada de su vecino y amigo, Ruben Milán. El Ruben siempre llegaba con su guitarra y su bongó, y cuando le tocaba actuar lo hacía con Bolita de acompañante.

Fue en esas noches que otros le pidieron que los acompañara, como Olivio Díaz, Lepera, y otros cantantes. Allí se entreveró con guitarristas como Tití Panizza, El Bagre Merlo, Farolito Martínez, todo se expandió de golpe, los lugares se abrían, las actuaciones se multiplicaban. Acompañó al Dúo Oriental (Figueroa-Sosa), al rochense Elbio “El Rengo”Ferreira, a Yony Rodríguez, a Papino Ciocca, A Pablo Estramín, al “Cabeza” Víctor Hugo Rodríguez.

En esos días de tanta intensidad artística, política, social y cultural, todo se entrelazaba y nace la CTC (Coordinadora de los Trabajadores por la Cultura) eso permitió, entre otras cosas, que varios grupos fueran teloneros de grandes artistas que llegaban a Salto. En realidad se exigió que se pusiera en vigencia algo que ya estaba establecido desde hace añares pero que no se cumplía. Eso le permitió a Bolita Pedetti ser parte de grandes espectáculos y conocer a figuras de la talla de Alfredo Zitarrosa, Numa Moraes, Dino, Daniel Viglietti, Pepe Guerra, Braulio López y tantisimos más.

EL TITO PUENTE DE LA ESTRELLA

Por esos días conocimos a nuestro entrevistado y desde entonces forjamos una entrañable amistad, que aún perdura hasta hoy, Compartimos escenarios en dos murgas, Falta la Papa y Jaque Mate y también en el Conjunto Debutaca en el carnaval de 1993.

Podemos decir, sin temor a equivocarnos que, Bolita Pedetti es un músico que no solo domina la técnica, sino que convierte cada golpe en palabra, cada silencio en respiración. Su capacidad de hacer hablar al bongo, las tumbadoras, el cajón peruano y el bombo murguero, lo coloca en esa categoría de percusionistas que no acompañan, “te cuentan la canción”.

Hoy, con el paso de los años, mas de cuarenta ya, “El Bolita” es un puente entre tradición y presente, un intérprete que sabe que el ritmo también es identidad, y como cuida y protege esa identidad, no sé quedó en el tiempo, conserva la tradición, pero su espíritu creativo cuando tiene que innovar, lo hace. le decíamos cariñosamente “El Tito Puente de Barrio La Estrella”.

ESOS GRANDES MOMENTOS

Como dicen los versos de Pablo Neruda “Abro las puertas del recuerdo y el pensamiento se me va”. Así se pone nuestro entrevistado cuando sale a caminar por esas calles de sus recuerdos y se cruza con aquellos lugares que llevan nombres de grandes compañeros de camino.

RUBEN MILÁN: “Con Ruben nos entendíamos de memoria y eso que hacíamos más de 20 temas por actuación. Lo que pasa que Ruben tenía diez canciones para esa noche, pero le pedían otra y otra y otra, y hacíamos el doble. Ruben sacaba la libreta y me preguntaba “te acordás de esta?, “Si”, y le dábamos.

EDUARDO POLOLO BRUNETTI: “Con Pololo no era tanto de escenarios, sino en fiestas familiares, de amigos. A él le gustaba cantar canciones mejicanas, valses, boleros, temas melódicos y yo lo acompañaba. Tenía una voz única, era completo. Un gran amigo, una gran persona y mejor cantor. Fue un deleite actuar con él en Falta la Papa, en Jaque Mate, y todo eso maravilloso que vivimos en el canraval de 1993 con el Grupo Debutaca que dirigía Pololo.

ELBIO “EL RENGO” FERREIRA: Era del canto popular, aún lo sigue haciendo por estos días. Actuamos en varios lugares en Salto, en Concordia, en otros departamentos. En un momento lo acompañamos con el Bagre Merlo en guitarra y yo en percusión. El Rengo tenía un problema, trabajaba en El Casino y de noche, solo cuando tenía su libre, licencia o cuando salía podíamos tocar, a veces lo hacíamos de tarde hasta que agarrara turno.

El Rengo fue parte de Debutaca también, muy buen músico y cantor.

EDUARDO ROLDÁN: Apareció un día, era parte de una familia de músicos de Tacuarembó. Era distinto, cautivaba con su voz, con su guitarra, tocaba muy bien, todos los ritmos y empezó a popularizar temas que en Salto no se cantaban mucho. Recuerdo que lo vi varias veces y un día en la Cervecería Yes, que ya no existe actuaba. Después de la primera parte, y mientras yo esperaba que llegara El Rengo Ferreira, le comenté que tocaba los bongó y que podía acompañarlo. Primero me miraba con recelo, quién será el guri este, habrá pensado, después me dijo vení, vamos a ver como sale. Y realmente lo sorprendí, fue fácil para mi porque que yo escuchaba todos los días esos temas en mi cassettera o en la radio, me sabia todos los golpes y los cortes. Fue una noche plena de aplausos, tanto que al otro día Oscar Rodríguez, dueño de la Cervecería me mandó a buscar muy emocionado y nos contrató por varios fines de semana.

TRIO ALBORADA: con el tiempo Elbio Ferreira y Eduardo Roldán comenzaron a actuar juntos y yo era su percusionista, fue un buen tiempo. Un días amanecimos Trio Alborada y así nos contrataban.

PAPINO CIOCCA: “Con El Pariente nos conocimos en aquellos años ochenta, pero fue en una etapa posterior que tocamos juntos, en esas fiestas familiares, en distintos lugares, para una olla popular, para un sindicato, para un comité de base, una cooperativa, de donde nos pedían íbamos. Tocamos varios 1º de Mayo. Era una gran persona, de mano extendida, firme, leal, amigo de verdad, de eso que dan todo.

OSCAR MORALES: Lo conocí en el 2012, en los Talleres de la Intendencia, Lo acompañé varias veces y aún mantenemos la amistad. Excelente persona, un músico de primera, y una voz muy buena, daba gusto tocar con él. Además, un señor sobre el escenario y en la vida.

EL CORO CANTARES: Una vez El Negro Cacaia y el Ton Almeida le hablaron de mi a Amalia Zaldúa. Estaban preparando el viaje a Italia y querían incluir percusión porque iban hacer algunos temas populares, como “Candombe para Gardel”, de Ruben Rada. Ensayamos varias veces, el tema era fácil, un candombe cuadrado, con la melodía salía bien. Se complicaba cuando hacian los arreglos corales, los contracantos sacaban de melodía y se lo dije la directora. Paré de tocar en medio de la canción. Ella lo entendío, la explicación que le dí y luego le dice al coro “el muchacho tiene razón vamos a trabajar para ver como lo solucionamos”.

BRAULIO LOPEZ: Esto fue hace un tiempo cuando Braulio estuvo quedándose por aquí. Era un lindo proyecto que estaba armando y yo ensayé muchas veces con él, era sencillo. Al final el proyecto no salió Braulio se fue, pero, fue una linda experiencia.

Hacemos caer lentamente el telón, ya habrá otro toque musical en que la vida nos reencuentre y seguro que las historias volverán a fluir con la misma naturalidad de hoy…

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