Esc. Luis Alberto Avellanal con EL PUEBLO y este Ferro Carril entre los ocho mejores la recompensa de la búsqueda integral y la riqueza del plantel

La justicia en el fútbol suele ser esquiva, pero cuando un ciclo se amalgama desde la cabeza de la dirigencia hasta el último hombre del plantel, el resultado decanta por su propio peso. Ferro Carril selló su pasaje a los cuartos de final de la Copa del Interior de Clubes tras dejar en el camino a un rival de fuste.
Universitario lo fue, en una serie de 180 minutos donde la concentración, el orden táctico y el factor emocional resultaron determinantes.
Con EL PUEBLO, en esta hora del Esc. LUIS ALBERTO AVELLANAL. El «Pato» va pautando tiempos reflexivos desde la Dirección Técnica.
Los conceptos que van peregrinando. Una mirada hacia adentro, con el querer hacia afuera. Cuando se trata de proponer. O tan solo….jugar.
La fortaleza del bloque y la respuesta del relevo
«El gran mérito de este pasaje de serie radica en la resiliencia del grupo. Ante ausencias de peso específico como las de Richard Rodríguez, Nahuel de León y Jorgeluis Vera, el libreto no sufrió alteraciones. Quedó demostrado en la práctica un axioma que el cuerpo técnico sostiene en cada charla: la paridad del plantel permite tener siete u ocho relevos listos para competir al mismo nivel que el once titular.
El rendimiento colectivo se sostuvo en individualidades altas:
Leo Fagúndez ratificó su gran momento, encadenando cuatro partidos con la valla invicta y transmitiendo una presencia providencial desde el arco.
Lautaro Fernández no solo anuló al jugador eje del rival, sino que blindó la última línea, complementado por las proyecciones de Leo de Mora y la firmeza de Hernán Barros.
El trabajo tesonero de Falcón en el eje, la frescura de Diego González en su tiempo en cancha, y el criterio técnico de Joaquín de León, Javier Quintero y Nahuel Machado al ingresar».
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El «Pato» acentúa el rol de Natanael Tavarez y la relevancia de Franco Silva para lastimar en el momento justo.
«No es fácil pasar estos dos partidos, 180 minutos con el campeón del interior sin recibir goles en nuestra valla.
Se insistió mucho en la parte emocional y el jugador concientizado lo dio todo».
Detrás del éxito late una comunión dirigencial y técnica. El Esc. Luis Alberto Avellanal igualmente lo admite, y apunta a una logística sin fisuras, tanto en casa como en condición de visita.
«Esa sintonía fina permite que el cuerpo técnico —con la autoridad metodológica del Profe Piñeyro y el conocimiento profundo del medio que aporta Emilio— trabaje con la tranquilidad necesaria para pulir la conjunción de ideas.
Si bien el cuerpo técnico asume con autocrítica ciertos desajustes previos —como los goles concedidos ante Bella Vista de local—, la maduración del equipo es un hecho. El apuntalamiento de la Comisión Directiva encabezada por el presidente «Quico» Signorelli, la suma desde cada uno, a la cuenta de la pretensión»

Tres objetivos en una sola firma
«La trascendencia de haber sorteado esta llave va mucho más allá del estricto pasaje de ronda», al decir del «Pato». El triunfo de Ferro Carril ramifica sus consecuencias en tres direcciones estratégicas para la institución:
El presente: Ubicarse entre los 8 mejores equipos del interior del país en la máxima cita de OFI.
La vitrina nacional: Sellar la clasificación matemática al próximo Torneo de la AUF-OFI, garantizando competencia de élite a corto plazo.
El patrimonio a futuro: Asegurar la permanencia de Ferro Carril en la Divisional A para la temporada 2027, un legado de estabilidad institucional para quienes sucedan en el mañana la conducción técnica.
Ferro Carril sigue camino. Lo hace con los pies sobre la tierra, el arco blindado y la convicción de que el juego de conjunto es la única verdad de este deporte. Desde el Escribano del fútbol, las valoraciones que se van diseminando. La Directiva trazando líneas, el Cuerpo Técnico para que la entonación táctica-estratégica temple los fines y desde ese plantel que se vuelve llamarada de búsqueda. Entre los ocho mejores. El «Pato» también sabe de qué se trata.

«El amor por los colores es una identidad comunitaria»
No hay margen para la duda. El escribano Luis Alberto Avellanal resume a la perfección ese motor invisible pero potentísimo que tienen los clubes como Ferro Carril: «la mística y el mandato de la historia»
Hay un par de detalles en sus palabras que pintan de cuerpo entero la pasión y la hidalguía del fútbol de tierra adentro: No se compran más de cien años de historia ni la herencia de las generaciones anteriores.
Se las conquista. Cuando el «Pato» recala en que «a ellos nos debemos», pone sobre los hombros del plantel actual una responsabilidad vital, pero también un combustible emocional único.
Jugar con la historia a favor es un plus que no todos tienen.
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El cierre de su apunte es de una caballerosidad deportiva vita
«Reconocer que el rival saliente defendió su título con hidalguía eleva el valor de la victoria propia. Y dejar en claro la meta, para que la copa se quede en Salto. Valorar igualmente a los que no nos acompañan también, porque ellos sienten la pasión por el club a su manera. El amor por los colores va más allá de estar los 90 minutos en la tribuna; es una identidad comunitaria. Ahora con los partidos de ida y vuelta entre Río Negro de San José y Ferro Carril. Primero fuera de casa. Después en el Dickinson. Ferro Carril es el actual Campeón Salteño. En la Copa de OFI con ocho partidos jugados y el invicto conservado. El «Pato» no apaga el fuego interno que sustenta a este Ferro Carril. Lo dimensiona. Lo enriquece de bríos conceptuales. Al fin de cuentas, el dictado de la ilusión no está expuesta a bloqueos. Fluye. Eriza la piel. Por este tiempo y por la historia también.






