Columnas De Opinión
Dr. Gabriel Cartagena Sanguinetti
Dr. Gabriel Cartagena Sanguinetti
Abogado y docente uruguayo especializado en derecho informático, nacido en Fray Bentos en 1978. Egresado de la Universidad de la República, es expresidente de la Asociación de Abogados de Salto, autor de publicaciones nacionales e internacionales sobre derecho informático, y miembro de la Federación Iberoamericana de Asociaciones de Derecho e Informática. También está involucrado en actividades sociales y voluntariado, habiendo sido miembro directivo de los Clubes de Leones de Salto, y es un activo defensor de derechos a través de su práctica legal.

El “impuesto Temu” y el nuevo escenario del comercio digital

Desde mayo de 2026 Uruguay cambia el régimen de compras online: sube el tope anual a 800 dólares pero las compras del exterior deberán pagar IVA. Impacto en consumidores.

A partir del próximo 1º de mayo de 2026 comenzará a regir en Uruguay un cambio relevante en el régimen de compras por internet en el exterior. Popularmente se lo ha denominado “impuesto Temu”, en referencia a la conocida plataforma de comercio electrónico que en los últimos tiempos ha multiplicado el volumen de compras de uruguayos en sitios internacionales.

En rigor, no se trata de la creación de un impuesto nuevo, sino de una modificación en el régimen de franquicias de compras en el exterior, incorporada en la normativa presupuestal. Hasta ahora, el sistema permitía a cada persona realizar tres compras anuales de hasta 200 dólares cada una, sin pagar tributos, siempre que se utilizara el sistema de envíos internacionales bajo determinadas condiciones.

Con los cambios que entrarán en vigencia, el límite anual se amplía a 800 dólares, pero las compras quedarán alcanzadas por el Impuesto al Valor Agregado (IVA). En otras palabras, el régimen mantiene cierta flexibilidad en el monto, pero introduce una carga impositiva que inevitablemente impactará en el precio final que paga el consumidor.

La medida surge en un contexto donde el comercio electrónico internacional ha tenido un crecimiento muy significativo después del 2020. Plataformas globales han facilitado el acceso directo a productos de todo el mundo, muchas veces a precios considerablemente más bajos que en el mercado local. Este fenómeno ha generado preocupación en sectores del comercio nacional, que sostienen que existe una competencia desigual cuando los productos ingresan con menores cargas tributarias.

Desde el punto de vista del Estado, el objetivo parece claro: equiparar las reglas de juego tributarias y evitar que un volumen cada vez mayor de compras quede fuera del sistema fiscal. Sin embargo, también es cierto que para muchos consumidores estas plataformas han significado la posibilidad de acceder a bienes que en el mercado local son más costosos o simplemente no se consiguen.

Por eso, el debate de fondo no debería limitarse a la creación o no de un impuesto. El verdadero desafío es cómo adaptarse a una economía cada vez más digital y global, donde las fronteras comerciales son cada vez más difusas y los hábitos de consumo cambian con enorme rapidez.

El llamado “impuesto Temu” es, en definitiva, una señal de los tiempos. El comercio electrónico internacional llegó para quedarse. La cuestión será encontrar el equilibrio entre recaudación, protección del comercio local y derechos del consumidor, en un escenario económico que cambia mucho más rápido que las propias normas. GECS.

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