Una misión del FMI inició en Uruguay un diagnóstico sobre la transparencia fiscal para alinear las cuentas públicas a estándares internacionales y fortalecer la confianza económica.

El FMI inicia en Uruguay un diagnóstico profundo sobre la transparencia de las cuentas públicas
El Ministerio de Economía y Finanzas (MEF) recibió esta semana a una delegación de especialistas del Fondo Monetario Internacional (FMI). El objetivo del encuentro, desarrollado entre el lunes y el miércoles, fue comenzar un análisis detallado de los estándares de transparencia fiscal que rigen en nuestro país. Esta misión busca que Uruguay adopte las mejores prácticas internacionales en la gestión de sus recursos.
El camino hacia una mejor nota internacional
El ministro Gabriel Oddone fue claro al recibir a los técnicos extranjeros. Para el jerarca, Uruguay tiene una ventana abierta para modernizar la forma en que gestiona su presupuesto y sus cuentas. Oddone entiende que esta actualización no es un simple trámite, sino una pieza fundamental para que el país logre mejorar su nota ante las agencias que califican el riesgo de la deuda uruguaya.
La intención de avanzar en este sentido no surge únicamente del despacho ministerial. Inversores de todo el mundo y las propias agencias de calificación ya habían señalado que Uruguay debía ajustar estos tornillos. Por esta razón, el equipo económico decidió poner manos a la obra para pulir la administración de los fondos públicos.
Los tres ejes del examen técnico
El trabajo con el FMI se organiza en tres grandes áreas. Primero, se revisará el Reporte Fiscal, que incluye el detalle de quiénes gastan en el Estado, cuánto deben y cómo se mueve ese dinero. El segundo punto se centra en el Presupuesto y en las estimaciones que hace el gobierno a futuro.
Finalmente, el tercer pilar se ocupa de los Riesgos Fiscales, poniendo la lupa en temas sensibles como la seguridad social, la salud y el nivel de deuda del país. Según explicó el funcionario del FMI, Sandeep Saxena, esta visita fue el resultado de gestiones que el propio Oddone realizó el año pasado en Washington.
Una estrategia global de gestión
Este pedido de Uruguay al organismo internacional no es un hecho aislado. Se enmarca en un plan mayor del MEF para robustecer las finanzas nacionales. Esta hoja de ruta incluye los cambios en la institucionalidad fiscal que ya se votaron en el Presupuesto Nacional de 2025.
Además, el gobierno busca seguir emitiendo deuda en pesos uruguayos dentro del mercado local para no depender tanto del dólar. Otro punto clave es la implementación de una contabilidad patrimonial, lo que permitiría conocer con exactitud el valor de todos los activos que pertenecen al Estado.
El contexto local y el desafío para Salto
Mientras el gobierno central busca «alinear las cuentas» con los estándares del mundo, los datos de la calle muestran una realidad con matices. A nivel nacional, Uruguay cerró el 2025 con un desempleo del 7%, una cifra que se considera alentadora frente a años anteriores. Sin embargo, la situación en nuestro departamento sigue siendo motivo de preocupación constante.
En Salto, el desempleo se ubica por encima de la media nacional, alcanzando el 8,02%, según los últimos reportes del INE. Aunque se nota una mejoría, la desocupación local nos coloca en el cuarto lugar entre los departamentos con más dificultades para generar trabajo.
La brecha cambiaria y el comercio salteño
A esto se suma la realidad de vivir en la frontera. La brecha de precios con la vecina ciudad de Concordia se mantiene en el entorno del 24% al 26%. Si bien es una diferencia menor a la de otros tiempos, Salto sigue siendo más caro que el lado argentino en rubros básicos como alimentos y artículos de higiene.
Para el comercio local, la estabilidad de los precios y la transparencia fiscal que busca el ministerio son claves para proyectar un futuro más sólido. Por ahora, el gobierno apuesta a que estas reformas den más seguridad a los mercados y, eventualmente, eso se traduzca en más inversión y empleo para el interior del país.





