«Jueces que opten por Ligas paralelas pueden ser denunciados y el carnet pierde vigencia»

La salida de entre 10 y 15 árbitros de la Liga Salteña de Fútbol (LSF) hacia ligas comerciales o paralelas ha encendido las alarmas. Esta situación no solo representa una pérdida numérica, sino que afecta directamente la logística y la calidad del arbitraje en categorías formativas. Ni más ni menos.
La consecuencia más inmediata se vive en el Consejo Único Juvenil. Al reducirse la plantilla de jueces oficiales, el Colegio se ve obligado a realizar malabares para cubrir la extensa programación semanal. Esto suele derivar en:
sobrecarga de trabajo: árbitros que deben dirigir múltiples partidos en una misma jornada, lo que aumenta el desgaste físico y el margen de error.
Jueces con menor experiencia: la necesidad de cubrir vacantes puede acelerar el debut de árbitros que aún están en tiempos de formación para categorías competitivas.
En la última sesión del Consejo Superior, el vicepresidente de la Liga, Miguel Rognoni, hincó el bisturí, sin guardarse calificativo alguno. A la situación no le falta gravedad.
LA CONSECUENCIA REGLAMENTARIA
La normativa de la Organización del Fútbol del Interior (OFI) es clara respecto a la exclusividad y la formación de sus colegiados. Si la Liga Salteña decide formalizar la denuncia:
1. Exclusión de Torneos Interligas: Los árbitros que opten por ligas no afiliadas pueden quedar inhabilitados para dirigir en la Copa Nacional de Selecciones o la Copa de Clubes.
2. Pérdida del Carnet Oficial: Al alejarse del registro de la Liga, el documento que los certifica como árbitros de OFI pierde vigencia, cerrándoles las puertas a ascensos dentro del escalafón de OFI.
3. Sanciones Institucionales: Las ligas paralelas podrían ser vistas como «piratas» ante los ojos del organismo rector, lo que genera una ruptura total con el sistema federado.
No faltan en la Liga, quienes han susurrado a EL PUEBLO, respecto a esta posibilidad: denuncia en OFI y retiro del carnet, con la inhabilitación inmediata.
El factor económico y la estabilidad

Es innegable que el motor de este alejamiento es estrictamente económico. En las ligas comerciales, el pago suele ser inmediato y, en ocasiones, superior por partido, sin las exigencias administrativas o disciplinarias que impone la Liga Salteña de Fútbol.
Para no pocos, el arbitraje es un sustento en sí mismo. Si la Liga Salteña no logra equiparar los viáticos o mejorar los tiempos de pago, la fuga será un problema crónico. Se requiere una revisión urgente de los aranceles para que ser «árbitro oficial» no sea un sacrificio financiero. Ahora bien: ¿la Liga está en condiciones de nivelar el pago que surge desde otras Ligas paralelas?. Por ejemplo, la LIFFA y la Liga Comercial.
Denunciar a los árbitros ante OFI puede ser un arma de doble filo. Si bien protege la institucionalidad, también puede terminar de alejar a jueces que, en otras condiciones, preferirían la gloria de un torneo oficial antes que un partido comercial.
El Consejo Único Juvenil es la escuela no solo de jugadores, sino también de árbitros. Si no hay referentes que guíen a los jóvenes en la cancha, el nivel general del fútbol salteño sufrirá un retroceso a mediano plazo.
José Luis «Pipilo» de los Santos: «Están renunciando aun crecimiento técnico»

La verdad sea dicha. José Luis «Pipilo» de los Santos, no ocultó su preocupación ni su postura frente a la deserción de quienes emigran a otras Ligas. Para el presidente del Colegio, la balanza se ha inclinado peligrosamente hacia lo material, dejando de lado la esencia de la profesión.
Para De los Santos, el arbitraje es una carrera de fondo.
El «fin de superación» al que hace referencia implica el deseo de escalar niveles: desde el Consejo Único Juvenil hasta la Primera División, y de allí, el salto a la Copa del Interior de selecciones o el Torneo de Clubes o incluso el profesionalismo en Montevideo.
«Quien se va a una liga paralela está renunciando a su crecimiento técnico. Allí no hay veedores de OFI, no hay instructores, no hay posibilidad de llegar a una final del Interior. Se cambia el prestigio por la comodidad del cobro inmediato», sostiene el enfoque del Colegio.
El aprovechamiento de la «Marca Liga Salteña»
Un ex neutral de la Liga Salteña de Fútbol, derivó a EL PUEBLO una síntesis que bien vale la pena tener en cuenta, a propósito de este tiempo que discurre. Cuestión de lectura.
«Muchos jueces utilizan el prestigio de haber arbitrado en la LSF como una carta de presentación para cotizarse mejor en los torneos comerciales.
El árbitro capitaliza para sí mismo una inversión que hizo la Liga.
Se llevan el conocimiento y la autoridad técnica a ámbitos donde la Liga no recibe ningún beneficio, ni económico ni deportivo.
El techo financiero de la Liga
La verdad es absoluta: la Liga Salteña de Fútbol tiene un presupuesto limitado por las recaudaciones y los aportes de los clubes (que también están en crisis)….»no puede pagar lo que no tiene».
– Si la Liga sube los aranceles para retener a los jueces, el costo se traslada a los clubes.
– Si los clubes no pueden pagar, el fútbol oficial colapsa.




