Fundado el 26 de abril de 1946, el Conservatorio Departamental de Música cumple ocho décadas de vida, consolidándose como una de las instituciones culturales más influyentes de nuestro Salto. A través del testimonio tomado de la profesora Beatriz Volpi, se reconstruye una historia marcada por vocaciones, transformaciones y una persistente defensa de la educación musical.
ESA HUELLA PERSISTENTE Y SILENCIOSA

Hay instituciones que no solo sobreviven al paso del tiempo, sino que lo atraviesan dejando una huella persistente, casi silenciosa, en la sensibilidad de una comunidad. El Conservatorio Departamental de Música de Salto es una de ellas. Este 26 de abril de 2026, al cumplirse 80 años de su fundación, no se celebra únicamente una fecha: se celebra una tradición viva, una pedagogía del oído y del espíritu.
La profesora Beatriz Volpi, figura clave en la historia reciente del Conservatorio, recordaba en 2021 los orígenes de esta casa de estudios. De ese registro abrevamos:
Corría el año 1946 cuando, mediante un decreto aprobado por la Junta, se destinó una partida inicial de 2.700 pesos para dar forma a un proyecto que, en aquel entonces, parecía casi una apuesta cultural en ciernes. Así, el 26 de abril de ese año, abría sus puertas el Conservatorio bajo la dirección de Marcos Papa, cuyo paso fue breve debido a su fallecimiento poco tiempo después.
EL MAESTRO BAUTISTA PERUCHENA
Sería entonces el maestro Bautista Peruchena quien asumiría la conducción, marcando una época. Desde fines de los años 40 hasta 1993, Peruchena no solo dirigió la institución: la sostuvo con una férrea convicción en el valor de la música como herramienta formativa. Su impronta fue tan decisiva que hoy el Conservatorio lleva su nombre, en reconocimiento a una vida dedicada al arte y a la enseñanza.
Pero toda institución que aspira a perdurar necesita reinventarse. Y allí aparece la figura de Volpi, quien accede a la dirección a partir de un concurso en 1995, en un contexto de reorganización institucional que separó las áreas de banda, orquesta y conservatorio. Su gestión, extendida por décadas, estuvo atravesada por una idea central, profesionalizar la enseñanza musical sin perder el arraigo local. Accede a la Dirección en 1999. “Después de Peruchena, al no haber concurso hubo jefe de sector, estuvo el Sr. Cruz; luego salió concurso y quedó Martín Gamboa y al fallecer él quedé yo”. Tambien es bueno recordar que el Conservatorio antes de tener el edificio actual, pasó por el local que hoy ocupa la Asociación Agropecuaria (calle Amorim), el Ateneo, una vieja casa de calle Brasil y República Argentina, y una parte del local en que se ubica actualmente el Liceo Nº 5 (cuando funcionaba allí la Casa Municipal de la Cultura).
En el presente, tiene su local en calle Zorrilla de San Martín casi Brasil. Además de Directora, Beatriz Volpi también se desempeñó como Profesora de Piano.
BEATRIZ VOLPI Y LOS LOGROS COLECTIVOS
En ese proceso, no estuvo sola. Como ella misma señala, los logros fueron colectivos. Entre ellos, la llegada de la Escuela Universitaria de Música a Salto —un viejo anhelo concretado gracias al impulso de un grupo de ciudadanos— marcó un antes y un después. El Conservatorio pasó a ser base de formación para estudios superiores, generando un círculo virtuoso: alumnos que se formaban allí continuaban su camino académico y regresaban como docentes.
Este tránsito implicó también una transformación en los contenidos y certificaciones. De los antiguos diplomas centrados en solfeo, teoría e instrumento, se evolucionó hacia una formación más integral, con títulos en lectoescritura musical e interpretación, alineados con estándares académicos más exigentes. La incorporación de nuevas tecnologías, el trabajo virtual y la actualización de programas consolidaron ese cambio de paradigma.
HAN PASADO OCHO DÉCADAS
Hoy, a 80 años de su fundación, el Conservatorio Departamental de Música no es solo una institución educativa: es un espacio de circulación cultural, un semillero de músicos y un puente entre generaciones. Sus egresados se encuentran dispersos por el mundo, llevando consigo una marca de origen que remite a Salto, a sus aulas, a sus profesores.
Desde marzo de ese año 2021, Volpi ha dado un paso al costado por razones de edad, dejando la dirección en manos del profesor Mario Torres. Sin embargo, su legado permanece en cada aula, en cada partitura, en cada joven que inicia el camino de la música con la misma mezcla de disciplina y asombro.
Ochenta años después de aquel modesto decreto fundacional, el Conservatorio Departamental de Música reafirma su vigencia como faro cultural.
Su existencia recuerda que el arte —como la educación— requiere paciencia, continuidad y comunidad. Y que, a veces, una ciudad también se define por la música que es capaz de enseñar y de transmitir.
Dentro de seis días serán los festejos, será un reencuentro con las emociones, se reunirán generaciones de músicos y profesores, y salteños deseosos de saludar y testimoniar con su presencia el orgullo de contar con tan distinguida Casa de Estudio…
BEATRIZ VOLPI HEGUABURU, EL ALMA DETRÁS DE CADA ACORDE

Hablar de los 80 años del Conservatorio Departamental de Música es, inevitablemente, invocar el nombre de la profesora Beatriz Volpi Heguaburu. Como un cauce firme y generoso, similar al del río Uruguay que abraza a nuestra ciudad, Beatriz supo conducir el destino musical de Salto con una entrega que trasciende lo administrativo para convertirse en un apostolado del arte.
Bajo su dirección, el Conservatorio no solo fue una academia; fue un refugio de excelencia donde el rigor del instrumento y la teoría se entrelazaron con la calidez de su guía. Beatriz entendió, como pocos, que la música debe ser como el perfume de los azahares en primavera: algo que impregna el aire, que pertenece a todos y que define la esencia misma de nuestra tierra.
Su legado no se mide en años de servicio —que fueron casi cuarenta y tres de entrega absoluta— sino en la vibración de cada mano que hoy recorre un teclado o dirige un coro gracias a su ejemplo. En este aniversario, le rendimos homenaje a la maestra que nos enseñó que, mientras haya una nota bien ejecutada, el espíritu de Salto seguirá floreciendo, eterno y armonioso.
80 AÑOS DE ARMONIA, SALUDO AL CONSERVATORIO DEPARTAMENTAL DE MÚSICA
En este aniversario tan especial, le decimos ¡Gracias! a la institución que ha sido el corazón sonoro de nuestro departamento durante ocho décadas.
Ochenta años no son solo una cifra; son miles de partituras compartidas, generaciones de artistas formados y un compromiso inquebrantable con la sensibilidad y la excelencia. Al Conservatorio, nuestro faro cultural, le decimos que su legado vive en cada acorde que resuena en nuestras calles y en el orgullo de un pueblo que crece a través del arte.
¡Felices 80 años de historia, maestros y melodías!




