La mayor oferta de frutas y hortalizas y las altas temperaturas incidieron en precios, calidad y dinámica comercial en la UAM durante la última semana de enero.

Incremento en la oferta de frutas de hoja caduca

Durante la semana comprendida entre el 24 y el 30 de enero de 2026, el mercado mayorista de la Unidad Agroalimentaria Metropolitana (UAM) presentó un escenario claramente influenciado por el aumento de la oferta en varios rubros, combinado con el impacto de las altas temperaturas registradas en los últimos días. Esta combinación generó presiones generalizadas sobre los precios y una creciente diferenciación de valores en función de la calidad de las partidas.
En el grupo de frutas de hoja caduca se destacó especialmente el fuerte incremento en la oferta de peras y uvas. En el caso de las peras, la disponibilidad se concentró mayoritariamente en la variedad William’s, observándose una mejora significativa en la calidad general de los lotes ingresados al mercado. No obstante, el aumento de las temperaturas comenzó a incidir negativamente en algunas partidas, con la aparición de problemas de sobremadurez y podredumbres, lo que redujo su vida útil comercial y provocó una marcada dispersión de precios según la condición del producto.
Mayor volumen y diversidad en el mercado de uvas
En uvas, el incremento de la oferta fue aún más notorio, impulsado principalmente por el ingreso de la variedad Moscatel procedente de la zona sur del país. Este aumento del volumen disponible amplió significativamente la presencia del producto en plaza y reforzó la presión a la baja sobre los valores de referencia. A su vez, se registró un crecimiento sostenido en la oferta de uvas blancas, lo que amplió el abanico varietal disponible para los compradores, tendencia que se viene consolidando semana a semana.
Este escenario generó una mayor dispersión de precios, asociada a diferencias en calidad, estado sanitario y capacidad de conservación de las partidas. Las uvas de mejor condición lograron sostener valores relativamente más altos, mientras que aquellas con menor vida poscosecha debieron ajustarse a precios más bajos para asegurar su colocación.
Manzanas estables y fruta de carozo con valores en baja
En el mercado de manzanas se observó una dinámica más equilibrada. Aumentó la oferta de la variedad Gala de reciente cosecha, al tiempo que comenzó a reducirse la disponibilidad de partidas de guarda, como Red Delicious, Granny Smith y Cripps Pink. Esta transición permitió mantener los precios relativamente estables, sin variaciones significativas en los valores de referencia.
Por su parte, la fruta de carozo continuó enfrentando dificultades asociadas a la calidad, principalmente en partidas provenientes de conservación en frío. Estos problemas siguieron presionando los precios a la baja, situación que se vio reforzada por el ingreso de partidas de cosecha tardía, como los tipos Pavías, que incrementaron la oferta disponible en un contexto de demanda moderada.
Hortalizas secas: más oferta y demanda estacionalmente baja
En el grupo de hortalizas secas se mantuvo un escenario similar al de semanas anteriores, con un aumento progresivo en la oferta de zapallos y boniatos de reciente cosecha. En zapallo comenzaron a aparecer partidas del tipo Kabutiá provenientes del sur del país, mientras que en boniato se incorporaron partidas del tipo zanahoria de la misma región, que se sumaron a las ya presentes del litoral norte.
Este incremento de la oferta, acompañado por una leve mejora en las calidades, generó presiones moderadas a la baja en los precios, comportamiento reforzado por una demanda relativamente baja propia de esta época del año. En ajo y cebolla, la oferta se mantuvo estable, con mejoras en la calidad y la conservación, asociadas al ingreso de cultivares de ciclo más largo.
En papa y zanahoria comenzaron a detectarse partidas que se desmerecen rápidamente como consecuencia del calor, lo que provocó una leve presión al alza en los precios de las calidades superiores, mientras que las partidas de menor condición presentaron problemas de pudrición y menor vida útil, ampliando la dispersión de valores.
Hortalizas de fruto: impacto directo de las altas temperaturas
Las hortalizas de fruto fueron uno de los grupos más afectados por las altas temperaturas. En tomates y morrones se observaron con frecuencia problemas de deshidratación, ablandamientos y menor vida poscosecha, lo que generó una diferenciación más marcada de precios y una leve tendencia alcista hacia el cierre de la semana para las calidades superiores.
Con el cambio de mes y ante un posible incremento de la demanda, especialmente en tomate, no se descarta que en la próxima semana se registren nuevas presiones al alza en los valores. En contraste, zapallito y zucchini presentaron un aumento significativo de la oferta, favorecido por el desarrollo vegetativo impulsado por el calor, con mejoras notorias en la calidad comercial y fuertes caídas en los precios.
En berenjena y pepino, la oferta se mantuvo relativamente estable, aunque con dispersión de valores debido a la heterogeneidad de las calidades. En chauchas, la sobremadurez redujo la disponibilidad de partidas de alta calidad, lo que presionó los precios al alza.
Frutas de huerta y hortalizas de hoja
En frutilla, la oferta continuó siendo muy escasa, con problemas de calidad asociados al calor, principalmente deshidratación y podredumbres, lo que mantuvo los precios relativamente estables. En melón y sandía se verificó un aumento de la oferta; en el caso de la sandía, el ingreso de partidas del sur amplió el volumen disponible, aunque los valores se sostuvieron gracias a una demanda firme impulsada por las altas temperaturas.
En hortalizas de hoja se registró una reducción de la oferta en productos sensibles al calor y al déficit hídrico, como lechuga, espinaca, brócoli y coliflor, generando una tendencia alcista en los precios. Otros cultivos se mantuvieron estables, aunque con riesgos de deterioro si persisten las condiciones climáticas adversas.






