El artista salteño reflexiona sobre la creación, la docencia y el poder del arte como resistencia frente a las pantallas, los algoritmos y la apatía.
Pablo Sánchez: “En tiempos de pantallas y algoritmos, el arte es la forma más radical de la libertad”

Pablo Sánchez reivindica el arte como una herramienta de resistencia.
Con una trayectoria que integra las artes visuales, el teatro y la docencia, Pablo Sánchez reflexiona sobre el proceso creativo, el presente cultural de Salto y el desafío de crear en una sociedad atravesada por las pantallas, los algoritmos y la inmediatez.
1 – ¿Cuándo descubrió que el arte iba a ser mucho más que una vocación?
– Considerando de que nosotros somos los encuentros que hemos tenido, nuestras renuncias y lo que hemos perdido en nuestra vida; todos los yoes que llevo conmigo me han llevado a buscar, mirar lo mismo desde otro lugar, encontrarme a mí mismo en esa otra mirada, “escuchando”, estando atento a las señales y dudando, porque la duda es la dilación, la sensación de incerteza que acompaña la condición humana cuando es verdaderamente reflexiva. La incertidumbre es lo que te enamora y mi conexión con lo artístico, desde niño, nace del encuentro con cuerpos en situación de representación, de jugar a descubrir lo oculto de las cosas, en vivenciar el estado de trance en referentes que abandonaban su ser civil para generar el ritual mágico. Esa experiencia me llevó a decir: yo lo quiero vivir así. Siempre es con y desde el otro.
2- Su formación combina las artes plásticas con lo escénico. ¿Cómo se fue construyendo ese lenguaje interdisciplinario?
– No hay casualidades sino destinos. No se encuentra sino lo que se busca, y se busca lo que en cierto modo está escondido, reservado para nosotros. En esa búsqueda, desde la duda, es que fui transitando un proceso. Considero que el que hace algo artístico, lo hace, porque tiene cosas para decirles a los demás, y para decirlo, busca, por lo menos en mi caso, experimentar distintos canales de comunicación que te lleven a pausar, compartir, pausar y continuar sin olvidarme que mi vida es ir a buscar y no encontrar, como una trampa. Es en esta dinámica que el lenguaje llega, no como algo inamovible ni forzado, sino como algo orgánico que se sostiene en lo sugerente y en el territorio de la metáfora visual, estableciendo un fuerte vínculo entre lo escénico y lo plástico.
3- A lo largo de su carrera ha sido artista, docente y tallerista. ¿Qué le han enseñado estos roles sobre el proceso creativo?
– La valoración del proceso sobre la inmediatez, que lo que se oculta es más interesante que lo que se muestra y en generar, desde mi rol docente, tensiones en el otro que le permitan activar su lado creativo, teniendo claro, que esto sucede en el vínculo entre lo que el participante conoce y desconoce. Por otro lado, considerar fuertemente, que nuestras creencias y lo que sabemos, condiciona nuestra forma de “mirar”. Entonces aparece, algo muy importante para mí, que es el juego. También el invitar a que se viva el “ritual” que nos lleve al encuentro con el asombro y la sorpresa, con lo inesperado.
4- ¿Qué artistas, referentes o movimientos han influido en su manera de entender el arte y la creación?
– Los referentes son muchos, pero me gustaría manifestar lo que tienen como común denominador. Generar movimientos que desemboquen en inquietud atendiendo una necesidad propia. Eso me llevó a confirmar que las cosas que no entiendo son las que me interesan y que las formas atraen contenido.
5- ¿Cuáles considera que fueron momentos bisagra que definieron su trayectoria artística?
– Tuvieron que ver con los momentos de crisis, hablando teatralmente, los momentos de conflicto, que derivaron en una elección. Momentos que invitaron a cambiar de rumbo, a dialogar con la duda y a darme cuenta que la vida es uno mismo y uno mismo son los otros.

6- En sus trabajos recientes insiste en explorar “el otro lado” de la obra artística. ¿Qué busca provocar hoy en el espectador?
– Partimos de la base que todo hecho artístico tiene signos de interrogación que invitan a descubrir qué cosas me comunica el artista connotativamente. Lo que hay detrás de las cosas, las máscaras que usamos me inquietan porque no sé qué hay detrás, lo que se esconde mueve mi cuerpo a buscar descubrir lo otro pero a la vez a jugar a evitarlo. Me gusta crear ese desasosiego vital.
7- ¿Cómo observa el presente de las artes visuales en Salto?
– Independientemente a todos los estímulos que existen, el vincularse con lo artístico sigue vigente. La posibilidad de compartir el ritual sigue siendo una elección. La presencia de las áreas artísticas en las diferentes instituciones educativas permite que la visión/lectura de lo mismo tenga otra opción y que esa mirada suceda desde el cuerpo.
8- Ha desarrollado proyectos de muralismo comunitario ¿Qué valor tienen el espacio público y la participación colectiva en su concepción del arte?
– La intervención urbana como diálogo, cada trazo nace del diálogo antes de tocar el muro. Rayar, pintar y habitar el espacio público es un acto de resistencia y sanación social. Sostengo que al mezclar las pinturas, disolvemos las diferencias y recordamos que el arte pertenece a la comunidad. La pared pintada no solo cambia el paisaje urbano, sino que transforma a quienes la miran y sobre todo a quienes la pintan juntos.
9- Como docente ¿Qué inquietudes percibe en las nuevas generaciones de artistas y que considera fundamental transmitirles?
– Primero escucharlos y de a poco ir compartiendo mi postura movil: El arte no es un refugio para aislarse del mundo, sino un lente para mirarlo de frente. En un tiempo de pantallas, algoritmos y respuestas prefabricadas, nuestro espacio compartido es un lugar para transformar la ansiedad en materia, el descontento en lenguaje y la voz en una interferencia necesaria contra la apatía general. Recordándoles siempre que el arte es su herramienta de resistencia, su último bastión de su autenticidad y la forma más radical de libertad.
10- ¿Qué proyectos tiene en marcha y qué metas personales y artísticas le gustaría concretar?
Estoy en pleno proceso creativo, un proceso que le llamo de transformación, que pasa por lugares que me permiten descubrirme. “METANOIA” se titula lo que denomino plástica en acción. Como una transformación interior, una vuelta hacia uno mismo, un giro en la forma de ver, de sentir y de estar en el mundo, como un momento de despertar, donde algo se rompe por dentro (pero no para destruir), sino para revelar una dirección más auténtica. Sucederá en dos compartires, cada uno de estos compartires consta de características propias que le permiten ser independientes una de otra pero en su esencia, ambas, se ven atravesadas por el concepto de vivir el proceso como forma de accionar y el de reconstruirse trascendiendo las limitaciones.Este primer compartir se titula “Narrativas no lineales” y se centra en la figura de “YEYÉ”, el creador de “METANOIA” (su obra cumbre). Maximiliano Moller desde su ojo/lente creativo, se posiciona, mira y ejecuta dejando entrever parte de lo oculto de “YEYÉ”, en el cuerpo de Pablo Sánchez. Esta experiencia se inicia el Sábado 01 de agosto a las 20:30hs en Sala “El Andén”. El compartir 2: “Cartografías del Acto”, será presentado con fecha a confirmar, también en Sala “El Andén”. Por otra parte, respecto a la producción teatral, continuamos con la presentación de la obra teatral “La Fiesta” de Kalkañal Teatro Salto y en proceso de una nueva propuesta escénica.






