Estados Unidos suspenderá temporalmente aranceles a la carne vacuna para aumentar la oferta y contener la suba de precios internos.
EE.UU. suspende aranceles a la carne vacuna para contener el alza de precios
La administración del presidente Donald Trump resolvió suspender a partir del próximo lunes la cuota arancelaria anual aplicada a las importaciones de carne vacuna provenientes de todos los países exportadores, en una medida orientada a contener el aumento sostenido de precios en el mercado interno estadounidense.
Según informó The Wall Street Journal, la decisión elimina de forma temporal el mecanismo que imponía aranceles más elevados una vez superado determinado volumen de importaciones, habilitando así un mayor ingreso de carne a menor costo.
La medida busca incrementar la oferta disponible en el mercado y, de ese modo, generar alivio sobre los precios que enfrentan consumidores y cadenas comerciales en Estados Unidos.
El paquete anunciado por la Casa Blanca incluye además nuevas directivas para la Small Business Administration (SBA), organismo que deberá ampliar el acceso a préstamos y capital para productores ganaderos estadounidenses. Con ello, la administración procura equilibrar la apertura comercial con mecanismos de respaldo al sector productivo local.
En paralelo, el gobierno estadounidense también avanzará en la eliminación de determinadas regulaciones del Departamento de Agricultura, entre ellas la exigencia del uso obligatorio de crotales electrónicos para la identificación del ganado, una medida que había generado cuestionamientos en parte del sector rural.
El conjunto de decisiones representa hasta el momento la respuesta más amplia adoptada por la administración Trump frente al encarecimiento de la carne vacuna, uno de los alimentos que ha mostrado una presión sostenida sobre los precios en el mercado estadounidense.
La flexibilización temporal de los aranceles podría generar efectos positivos para países exportadores de carne, al facilitar condiciones de acceso al mercado norteamericano y mejorar la competitividad de sus colocaciones. En ese escenario, naciones productoras como Uruguay, Argentina, Brasil y Australia podrían verse beneficiadas por una mayor demanda o mejores condiciones comerciales.






