Las últimas horas en el departamento de Salto han estado marcadas por una serie de intervenciones policiales que abarcan desde detenciones de personas requeridas y ladrones in fraganti, hasta ataques directos a las fuerzas del orden.
Efectivos policiales se trasladaron hasta la intersección de las avenidas Manuel Oribe y Concordia debido a un llamado por hurto. En el lugar, un vecino de 71 años denunció que, al llegar a su casa, sorprendió a un desconocido dándose a la fuga. El damnificado añadió que días atrás ya había sido víctima del robo de un aire acondicionado y del cableado eléctrico de la propiedad.
Tras un patrullaje por las inmediaciones, la Policía localizó a un sospechoso de 26 años que transportaba varios objetos cuya procedencia no pudo justificar. Al verificar sus datos en el Sistema de Gestión y Seguridad Pública, se constató que el individuo poseía una requisitoria vigente por haberse fugado del Hospital Regional de Salto, por lo que se procedió a su inmediata detención.
Próximo a la hora 01:30 de hoy, en la esquina de la calle Rincón y Diagonal 17, un equipo policial se disponía a identificar y registrar a un grupo de personas que se encontraba en la vía pública. De forma imprevista, los uniformados comenzaron a ser atacados con piedras lanzadas desde los fondos de varias viviendas de la zona.
Como resultado de la agresión, los móviles policiales sufrieron daños de consideración debido a los impactos. Asimismo, uno de los policías resultó lesionado y debió ser trasladado al Centro Médico de Salto, donde el médico de guardia le diagnosticó un «hematoma en la cara lateral externa de la rodilla derecha». El caso ya fue puesto bajo la órbita de la Fiscalía de turno.
A las 03:40 horas de este 11 de julio, el personal policial acudió a una casa ubicada en la calle Joaquín Suárez al 200. Allí se entrevistaron con una mujer de 84 años, quien relató que momentos antes divisó la silueta de un extraño en una de sus ventanas. Al notar que había sido descubierto, el delincuente escapó del lugar, dejando como saldo la rotura del vidrio del ventanal. Las autoridades trabajan para esclarecer el hecho.
El pasado 10 de julio, a las 04:55 horas, la Policía se dirigió a la intersección de las calles 19 de Abril y Zorrilla de San Martín tras recibir una alerta por el hurto de un vehículo. Un joven de 27 años declaró que circulaba por la zona cuando vio a dos personas intentando robar una motocicleta. El testigo intercedió valientemente y logró evitar el robo, provocando la huida de los autores. No se registraron lesionados y la moto (marca Vince) fue incautada preventivamente debido a daños en su careta delantera, a la espera de localizar a su legítimo dueño.
A las 08:25 horas del 11 de julio, se reportaron hurtos y daños materiales en una institución religiosa situada en la avenida Pascual Harriague e Instrucciones del Año XIII. Una responsable del lugar, de 53 años, constató el daño de una ventana y la falta de una cafetera, una estufa eléctrica, floreros, vestimenta varia, alimentos y, llamativamente, un pesebre. El caso se encuentra bajo investigación.
Finalmente, a las 10:55 horas de este 11 de julio, un hombre de 79 años denunció que dejó las puertas de su vehículo sin traba para ingresar a un comercio en la avenida José Batlle y Ordóñez y calle Verocay, momento que un delincuente aprovechó para sustraerle el teléfono celular. Una testigo presencial aportó una descripción detallada del autor.

Minutos más tarde, personal del PADO (Programa de Alta Dedicación Operativa) que realizaba recorridas de prevención visualizó en la esquina de Brasil y Verocay a un sujeto que coincidía plenamente con las características aportadas. Al proceder a su identificación y registro, hallaron el teléfono robado entre sus ropas. La Fiscalía de turno dispuso la detención formal del involucrado, un hombre de 49 años.






