Desde el Esc. Eduardo Avellanal (Ferro Carril). La otra cara de una realidad.

«Son diferencias políticas internas que nada tienen que ver con el básquetbol formativo»

“Como directivo del club, y después de muchos años de trabajo constante, es la necesidad de expresar lo que sentimos con serenidad, responsabilidad y pensando principalmente en los gurises y en el club Ferro Carril. Tras los apuntes de un grupo de padres de jugadores que militan en el área juvenil del básquetbol en nuestro club, solo resta valorar este derecho a réplica que EL PUEBLO nos concede. Por eso estamos aquí. Por eso se hace necesario profundizar en el pensamiento que nos ocupa. Es el pensamiento que defendemos”.


En la edición de la víspera, la inclusión de la postura crítica que anima a ese grupo de padres, que además parecen asumir la defensa del entrenador cesado. Apuntan directo a la denuncia de una situación de desamparo, para que los jugadores de las divisiones formativas no puedan desarrollar un plan en pro de la causa.

Desde la dirigencia de Ferro Carril y en EL PUEBLO, el Esc. Eduardo Avellanal D’Ángelo no se guarda el enfoque convertido en réplica. Es la otra visión. La otra cara de duelos verbales que no dejan de acudir a una escena, donde la tirantez se plantea sin bloqueos.

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“Nuestro club viene realizando un trabajo deportivo y humano importante.

A modo de introducción, tanto en fútbol como en básquetbol de los últimos 3 años, se ganaron 2 campeonatos salteños en cada disciplina, y más precisamente en lo que hoy incumbe, en básquetbol en los últimos 6 años se ganaron 8 campeonatos (5 salteños, 2 OBL y un TLN); los resultados son importantes, sí, pero el punto en cuestión acá son las formativas; y lo importante y que quiero resaltar con esto, es que esos campeonatos fueron ganados por jugadores formados en las formativas.

Eso no sucede por casualidad: es el resultado de años de esfuerzo de entrenadores, dirigentes y de los jóvenes que crecieron dentro del club y que hoy juegan en el primer equipo, pero atravesaron todas las categorías formativas.

Estamos recibiendo acusaciones y cuestionamientos que consideramos injustos y alejados de la realidad, como faltantes de materiales y situaciones que no responden a hechos objetivos, sino que forman parte de diferencias políticas internas que nada tienen que ver con el básquetbol formativo.

Lo más preocupante no es el ataque hacia dirigentes, porque el daño se lo lleva el club.

Intentar convencer a jóvenes de no concurrir a entrenamientos y partidos oficiales para perjudicar institucionalmente al club implica colocar conflictos de adultos de política deportiva por encima de la formación, la estabilidad emocional y el desarrollo deportivo de los chicos.

La salud mental en la formación deportiva es un aspecto fundamental que no recibe la atención que merece. El deporte no solamente forma atletas: forma personas. Cada experiencia influye directamente en el desarrollo emocional, social y psicológico.

Los clubes deportivos son espacios de pertenencia, contención y aprendizaje, donde los jóvenes incorporan valores esenciales para la vida, como el respeto, la disciplina, el compañerismo, la tolerancia a la frustración y la capacidad de superar dificultades”.

«El objetivo no debe ser solamente ganar»

Para el Esc. Eduardo Avellanal, “en una sociedad donde cada vez existen más problemas vinculados a la ansiedad, la depresión, la violencia verbal y la presión social, el deporte aparece como una herramienta para fortalecer la salud mental.

La actividad física ayuda a mejorar la autoestima, reduce el estrés, genera vínculos saludables y brinda a los niños un entorno positivo donde sentirse acompañados y valorados; y aquí es donde no me permito intercambiar opiniones con alguien que me quiere decir que no hay un botiquín o que la pelota está desinflada; hay que mejorar, sí, pero el todo pasa por otro lado: si llego digo ‘buen día’, si me voy digo ‘hasta mañana’, ‘cómo pasaste’, ‘la familia’, ‘necesitás algo’, ‘cuándo comemos un asado’; estas frases tienen que ser diarias, en un club, pero sobre todo en la vida.

Los niños necesitan ambientes sanos, equilibrados y emocionalmente seguros. Cuando los conflictos de los adultos, las diferencias políticas deportivas ingresan al ámbito formativo, quienes más sufren son los jóvenes.

Exponer a adolescentes a enfrentamientos permanentes, presiones externas, divisiones internas o mensajes negativos puede generar angustia, desmotivación, inseguridad y pérdida del sentido saludable del deporte. El objetivo de las formativas no debe ser solamente ganar partidos, sino formar personas emocionalmente fuertes y con valores.

La verdadera responsabilidad institucional en formativas consiste en proteger a los gurises, priorizando siempre su bienestar físico y emocional por encima de cualquier interés personal o político. Un niño que crece en un ambiente deportivo sano no solamente tiene más posibilidades de desarrollarse como deportista, sino también como persona.

La salud mental de los jóvenes debe ser una prioridad colectiva”.

«Proteger a nuestros jugadores»

“Los gurises necesitan referentes que transmitan calma y madurez, no conflictos permanentes, divisiones o enfrentamientos políticos trasladados al deporte juvenil; los niños crecen viéndose en Rami De Los Santos, Ángel y Andrés Caballero, el Colo Cerpa, el Emi Giano, aunque no parezca están todo el tiempo observando para luego intentar imitar tanto dentro como fuera de la cancha.

Podemos aceptar críticas, discutir ideas para así mejorar muchas cosas, estamos en constante movimiento para mejorar instalaciones. Pero hay límites que no deberían cruzarse.

Nuestro compromiso: trabajar por el crecimiento del club, proteger a nuestros jugadores, apoyar a los entrenadores y mantener un ambiente sano donde los jóvenes puedan desarrollarse tanto deportiva como humanamente.

El prestigio de una institución no se construye solamente con campeonatos, sino también con valores, respeto y responsabilidad hacia las nuevas generaciones.

El tema del entrenador: lo que sucedió fue en base a un proceso de análisis y evaluación interna, la institución ha resuelto realizar un cambio de técnico.

Esta decisión no fue tomada de manera apresurada ni unilateral. Por el contrario, durante los últimos meses, se escucharon opiniones y visiones de personas vinculadas al club, directivos, jugadores y allegados cercanos a la actividad de la institución, para resolver qué era lo mejor para el club.

Toda etapa deja enseñanzas, experiencias y aspectos positivos que forman parte del crecimiento colectivo.

Estamos en contra de la violencia; y esta puede manifestarse de muchas formas. No solamente existe la violencia física; también violencia verbal, psicológica y las conductas de manipulación, que generan daños, especialmente cuando afectan a niños, adolescentes y grupos humanos en formación; porque la manipulación también constituye una forma de violencia cuando se utiliza para dividir grupos, generar enfrentamientos, presionar personas o influir emocionalmente sobre niños y jóvenes para fines ajenos a su desarrollo humano y deportivo; manipular a niños para no ir al club y no presentarse a jugar los partidos es algo que no compartimos en lo absoluto”.

«No podemos normalizar la agresión verbal»

“Los gurises observan, aprenden e incorporan conductas a partir de los ejemplos que reciben diariamente. Por eso resulta fundamental construir ambientes sanos, donde prevalezcan el respeto, el diálogo y la empatía por encima de las diferencias personales o políticas deportivas.

Los clubes deben ser espacios de formación, contención y crecimiento. Lugares donde los niños y adolescentes puedan desarrollarse con tranquilidad, seguridad emocional y sentido de pertenencia.

La sociedad actual enfrenta enormes desafíos vinculados a la salud mental, la intolerancia y la agresividad social. Frente a eso, el deporte tiene que transformarse en una herramienta positiva que enseñe convivencia, autocontrol, respeto por el otro y resolución pacífica de los conflictos.

No podemos normalizar la agresión verbal, la presión psicológica ni las conductas manipuladoras como formas válidas de actuar dentro de una institución.

Defender valores, cuidar a los gurises y proteger los espacios deportivos saludables es una responsabilidad colectiva que debe estar por encima de cualquier diferencia.

Quienes alguna vez pasaron por el club, como entrenadores, jugadores e hinchas, saben muy bien lo que es el club”.

«Disfrutemos del orgullo de pertenecer a Ferro Carril»

“La mejor manera de conocer una institución es viendo directamente cómo trabajan sus entrenadores, cómo se forman los jóvenes y cuál es el compromiso real que existe con el deporte, la educación y los valores.

De algo estoy 100% seguro: ‘Los jugadores pasan, los entrenadores pasan, los hinchas pasan, los directivos pasan… pero lo que permanece, lo que realmente trasciende y representa el esfuerzo de generaciones, es el club: Ferro Carril’.

Invito a todos aquellos que se sientan comprometidos con los valores institucionales a disfrutar del club en paz, con respeto y unión, mientras seguimos trabajando cada día para continuar mejorándolo……… y en ese camino, disfrutemos del orgullo de pertenecer a la institución más grande y laureada del interior del país”.

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