Seguidilla de hechos de violencia en Salto deja un policía lesionado, heridos por arma de fuego, un ataque a machetazos y varios detenidos tras riñas vecinales.

Horas de tensión y violencia se vivieron en Salto, donde una seguidilla de hechos dejó como saldo heridos, un policía lesionado y varios detenidos en distintos barrios.
Todo comenzó en Barrio Dickinson, donde una discusión por música alta entre vecinos terminó fuera de control. Un hombre entró en desacato con la Policía y tomó una tabla, con la que golpeó en el rostro a un funcionario policial, provocándole lesiones. El agresor fue detenido y el efectivo trasladado a un centro asistencial.
En paralelo, Barrio Salto Nuevo fue escenario de un episodio de alto desorden: entre 10 y 15 jóvenes protagonizaron disturbios con disparos de arma de fuego. Al arribar la Policía, los involucrados se dispersaron, ingresando algunos a una finca cercana. Un hombre de 30 años resultó lesionado y señaló que el hecho respondería a represalias por conflictos del pasado, aunque no se radicaron denuncias.
Minutos después, en la misma zona, se registró el hecho más grave. Un hombre de 39 años fue encontrado con múltiples heridas de arma blanca tras ser perseguido por varios individuos, uno de ellos armado con un machete. La víctima ingresó a una vivienda intentando escapar, mientras sus agresores atravesaban el predio. Fue trasladado de urgencia al Hospital Regional Salto con traumatismo de cráneo y múltiples lesiones, pasando a estudios complejos. Pese a la gravedad del ataque, manifestó no conocer a los responsables y no realizó denuncia.
Finalmente, otro episodio de violencia se produjo en la vía pública, donde tres hombres se enfrentaron por problemas de convivencia. Uno de ellos se encontraba agresivo portando un palo. El enfrentamiento derivó en golpes de puño, dejando a uno de los involucrados con abundante sangrado y una posible fractura en el antebrazo. Un hombre de 43 años fue detenido, constatándose espirometría positiva, mientras que los otros dos fueron trasladados para asistencia médica con heridas cortantes en cabeza y miembros superiores.
Un panorama preocupante marcado por violencia creciente, conflictos vecinales y episodios cada vez más agresivos en distintos puntos de la ciudad.





