El ser peatón y caminar mucho me permite observar a la mayoría de las personas que pasan ante mí manejando sus autos y motos pero entretenidas en su celular contestando mensajes de las redes. Es excepcional encontrar a alguien que se detenga para contestar, la mayoría prefiere hacer las dos cosas a la vez.
Accidentes o siniestros de tránsito se siguen sumando cada día, vecinos se quejan cómo puede ser que haya tantos accidentes en el barrio, sobre todo en la zona de La Gaviota como se informaba ayer al mediodía en “Primer Plano”, informativo televisivo, donde el encargado del área Inspectiva contestaba que podía estudiarse poner semáforos en esa zona, pero que no creía que hubiese grandes cambios debido a que la zona está llena de carteles de Pare que parece que nadie ve. Para mejor, explicó que al bituminizar las calles del barrio llevaron a que la gente aumentase la velocidad de sus vehículos, lo que impide frenar a tiempo en el cartel de Pare, por lo que se prefiere mantener la velocidad o acelerar, y cuando justo pasa otro vehículo, se produce el accidente. Seguramente algo que nadie confesará, pero la imprudencia e impericia que tiene la gran inmensa mayoría de las personas que manejan es la causante fundamental de la alta tasa de siniestralidad.
La ciudad se ha llenado de reducidores de velocidad que se colocan en lugares estratégicos acompañados de la correspondiente cartelería, pero no hay caso. Incluso uno de los lugares preferidos para accidentarse es frente a semáforos. Así no hay solución que alcance.