Cualquier marciano que bajase a nuestro país mañana y comprase el diario para ver cómo está el mundo, parafraseando al periodista Jorge Traverso, diría que todo anda bárbaro en Uruguay al focalizar las noticias sobre lo sucedido en Venezuela con la invasión militar de Estados Unidos para derrocar al dictador Nicolás Maduro y sus posibles ramificaciones en el circuito internacional.
Lo loco de todo esto es que algunos se apuraron en festejar la caída del régimen chavista de Maduro, pero resulta que nada ha cambiado en Venezuela, el régimen continúa y se endurece, arrestando el mismo lunes a cerca de veinte periodistas que cometieron el delito de informar lo que estaba sucediendo, tomar medidas similares a nuestras medidas prontas de seguridad y limitando aún más los derechos de sus habitantes, comenzando una cacería de brujas en busca de quiénes fueron los que traicionaron a Maduro y lo entregaron al régimen trumpista.
Mientras tanto, habría que avisarle al marciano que nuestra realidad escapa a la atención de los medios masivos de comunicación, quienes están más preocupados por lo que ocurre en el concierto internacional que en temas domésticos. Claro, nuestra clase política disfruta de sus vacaciones, las que intentan interrumpirse momentáneamente para… discutir lo que ocurre en Venezuela o que la Senadora Graciela Bianchi pida la expulsión del parlamento de Gustavo Salle por lo que escribe en sus redes sociales. Justo ella. Tratar de explicar esto también al marciano se vuelve una tarea de alto riesgo.




