Emiliano Irazusta Nieto : un niño
“Supervaliente” que invita a amar la vida intensamente
Emiliano Irazusta Nieto es un niño de doce años de naturaleza resiliente que ha enfrentado a la adversidad y ama la vida con todas sus fuerzas.
Siempre le ve el costado positivo a todo y disfruta a pleno de su día a día, de estar en familia y de poder estar en contacto permanente con sus amigos, aunque por el momento sea a la distancia.
Emiliano nació con un problema congénito de salud, con pronósticos médicos para nada alentadores, pero contra viento y marea – con el amoroso apoyo de su familia – hoy lleva una vida normal y anhela cumplir todas sus metas.

Su hermano Ezequiel (18), sus padres y abuelos han sido su pilar fundamental y si algo rescata de este momento difícil de la pandemia es que puede disfrutar más tiempo de la cercanía de sus seres queridos.
Durante estos dias esperó con ansiedad poder vacunarse con la esperanza de poder en algún momento reencontrarse con sus compañeros de la escuela… extraña la presencialidad, su maestra y las clases de Educación Física.
Emiliano nació con una malformación congénita denominada hernia diafragmática, lo que significa que el diafragma está roto y el estómago sube y ocupa la parte del pulmón derecho, también parte del tórax.
Esa anomalía fue diagnosticada cuando cumplió los dos meses, momento en que ya estaba bastante comprometido todo el aparato digestivo.
La primera cirugía fue a los cuatro meses la segunda fue a eso de los seis meses y en ese trayecto hasta sus dos años tuvo seis cirugías gástricas que implicaron colocar una malla en el diafragma.
Se logró bajar el estómago y hacer una piloroplastia que en realidad es achicar el pasaje pilórico del estómago, ya que éste estaba ocupando el lugar del pulmón derecho.
Posteriormente se le practicó una cirugía para evitar reflujo gastroesofágico “Toda esta situación hizo que su desarrollo motor sobre todo fuera muy retardado pues en los primeros dos años de vida los bebés evolucionan mucho más.
Nuestro muy joven entrevistado vivía internado con cirugías muy complejas. Inclusive la última cirugía duró más de nueve horas.
La historia clínica de Emiliano es muy voluminosa y todos estos años debió ser sometido a interminables tratamientos, cirugías y en más de una oportunidad estuvo extremadamente delicado de salud. Pero lejos de amilanarlo, siempre se mostró alegre y optimista y a muy tierna edad se decidió a vivir con intensidad sin pensar en el mañana.
Su abuela materna es María Luisa de Francesco, escritora, docente y especialista en Lectura, que seguramente lo ha motivado a inmiscuirse en el universo de los libros.
Hete aquí el ida y vuelta de EL PUEBLO con Emiliano Irazusta…
-¿Cuáles son sus libros preferidos escritos por su abuela?
- “Los que narran historias de dragones y monstruos…. me gusta cuando la lectura se transforma en una especie de juego.
Prefiero leer yo a que me lo lean”.
– ¿Cómo es su rutina diaria? - “Desayuno… tomo mis medicamentos y luego asisto a mis clases por Zoom.
Luego del almuerzo juego en la compu, porque por el momento no puedo salir. Algunas veces tengo clases de inglés – también en forma virtual – Y de cuando en cuando salimos a pasear en el auto”.
-¿Qué es lo que más disfruta?
-”Estar con mi familia… a la noche siempre miramos TV todos juntos.
También disfruto de jugar o line con mis amigos. Me encanta el ajedrez.
-¿Qué cosas extraña de la normalidad?
– “Poder estar cara a cara con mis amigos y compañeros de clase.
Me aburre no poder ir a la escuela y hacer otras cosas que hacía antes, como ir a la plaza y jugar al fútbol.
En el 2020 pude ir solamente dos meses a la escuela y desde ese tiempo solamente puedo seguir las clases vía Zoom. Por ello es importante recibir las vacunas para poder volver.
Lo bueno de ésto es que podemos estar más tiempo juntos en casa”.
El pasado 24 de mayo fue su doceavo cumpleaños y como no podía festejar con su grupo de amigos lo hizo en familia, pero manteniendo contacto a distancia con sus allegados… y desde su mirada entusiasta asegura que fue uno de los cumpleaños más lindos de su vida.
-¿Qué le gustaría estudiar? - “Me gustan muchas cosas, como por ejemplo ser programador de juegos, cocinero y tal vez arquitecto”.
- ¿Cuál es su desayuno favorito?
“La verdad que me gusta mucho comer huevos revueltos, chocolatada, o Actimel con sándwiches”.
Emiliano es un niño feliz, cuya dura experiencia de salud le enseñó a ser fuerte y darle valor a las cosas verdaderamente importantes, como sus afectos… poder correr, hacer ejercicios o simplemente jugar… actividades que en un principio no podía hacer porque su físico no le permitía.
-Alguna historia que recuerde…
-“Una contada por mi abuela… que pertenece a los tataracuentos… el protagonista se llamaba Juan, que recibió de parte de una señora un pañuelito que al parecer era mágico….”
-¿Cómo se lleva con sus amigos y con su hermano?
-“Bien… aunque a veces peleamos (risas). Ezequiel antes de la pandemia solía sacarme a pasear… y a comer.
Con mis amigos también compartimos muchas cosas… por eso quiero vacunarme para poder volver a verlos”.
“SUPERVALIENTE”
Emiliano Irazusta Nieto es un niño muy despierto… simpático y comunicativo.
En su entorno familiar fue apodado “Supervaliente” por su espíritu guerrero y ha sido motivo de inspiración para que su abuela María Luisa escribiera varias historias de “Supervaliente”.
Y así… rompiendo todos los pronósticos adversos, Emiliano va disfrutando su día a día y no se entrega… esa ha sido la clave para su autosuperación. - ¿Qué le gustaría decirle al público lector del diario EL PUEBLO?
- “Ante todo que la gente se vacune, porque es la forma de poder salir de nuevo, juntarnos con nuestros amigos. Por el momento les digo que se cuiden, que cuiden a las personas que tienen cerca y les deseo mucha suerte a todos”.
“CORRER COMO SI NO HUBIERA UN MAÑANA”
Un día su mamá lo fue a buscar a la escuela y al llegar lo encontró empapado en transpiración. Como era de esperar, al verlo se asustó. “No te preocupes mamá… estábamos en Educación física… mamá… yo corro como si no hubiese un mañana”. Tal aseveración, dejó a su progenitora sin palabras y ese ha sido su lema, vivir el día a día con toda la fuerza y alegría que merece ser vivido. En este momento tan aciago que como mundo estamos viviendo… historias como las de Emiliano nos inspira y nos brinda una buena dosis de energía… las ganas de evolucionar y pensar que siempre, luego del caos, las cosas retornan a su estado de armonía…. y que la vida es y siempre será un regalo maravilloso.



