La maltería AmBev-Cympay detiene su planta en Paysandú desde el 1° de marzo y envía al seguro al 90% de sus trabajadores ante exceso de stock e incertidumbre.

La planta de AmBev-Cympay en Paysandú atraviesa uno de los momentos más complejos de los últimos años. La empresa resolvió detener la producción a partir del 1º de marzo y enviará al seguro de desempleo al 90% de su plantilla, unas 90 personas, en una medida que genera fuerte preocupación en el departamento.
La decisión fue comunicada en las últimas horas al Sindicato de Obreros y Empleados de Norteña (SOEN), en el marco de una asamblea realizada frente a la fábrica. Según explicó la empresa, la “parada” responde a un exceso de stock de malta y se extendería inicialmente por dos meses, aunque no se descarta que pueda prolongarse hasta cuatro.
Sin garantías de continuidad
Uno de los aspectos que más inquieta a los trabajadores es la ausencia de certezas sobre el futuro de la planta. Desde el sindicato señalaron que, ante la consulta sobre un eventual cierre definitivo, la respuesta empresarial fue que “no está sobre la mesa”, pero tampoco puede descartarse, ya que todo dependerá de la evolución del mercado.
La maltería, operada por el grupo brasileño AmBev, tiene como principal destino de exportación a Brasil. Sin embargo, la retracción del consumo en ese país y la creciente competencia de malterías chinas en el mercado internacional —con precios más bajos— han impactado en la colocación del producto sanducero.
Un antecedente que preocupa
No es la primera vez que la planta enfrenta una situación de este tipo. En 2015 ya se había aplicado una suspensión de cuatro meses por motivos similares: caída de la demanda y acumulación de stock.
Históricamente, los sindicatos han advertido que, pese a los niveles de eficiencia de la planta de Paysandú, los costos logísticos la colocan en desventaja frente a otras instalaciones del grupo ubicadas en puntos estratégicos, como Nueva Palmira, donde la cercanía a puertos de aguas profundas facilita la exportación.
Impacto en la producción de cebada
A la crisis comercial se suma la incertidumbre en la cadena productiva. La menor siembra de cebada a nivel nacional reduce la disponibilidad de materia prima para la industria. Tras la adquisición de la histórica Norteña por parte de AmBev, se discontinuaron políticas de estímulo al cultivo de cebada, lo que llevó a muchos productores a volcarse hacia alternativas más rentables, como la soja.
Esta desarticulación entre industria y productor local es señalada como un factor estructural que debilita la sustentabilidad del sector en el mediano plazo.
¿El Mundial como salvavidas?

En medio del panorama adverso, desde el sindicato se menciona como única posible variable positiva el incremento del consumo asociado al próximo Mundial de fútbol. Si bien podría generar un repunte puntual en la demanda, los propios trabajadores reconocen que se trata de una expectativa frágil frente a un escenario que califican de “alarmante”.
Por el momento, la empresa mantendrá activo únicamente al personal de mantenimiento para preservar las instalaciones durante la inactividad. Ese gesto, que en ocasiones anteriores fue interpretado como una señal de reapertura posible, hoy no alcanza para disipar la incertidumbre que pesa sobre casi un centenar de familias sanduceras.






