Crisis en INAU: Remueven al Director de Adopciones

El INAU desplazó a Darío Moreira tras críticas por desajustes en la gestión y decisiones polémicas. Nair Ramos asumirá la conducción del área de Adopciones.

Reestructura en INAU: Remueven al director del Área de Adopciones por fallas en la gestión

El Directorio del Instituto del Niño y Adolescente del Uruguay (INAU) resolvió en las últimas horas el desplazamiento de su cargo del director del Área de Adopciones, Darío Moreira. La medida, que responde a lo que fuentes institucionales definieron como desajustes y malas decisiones en el ejercicio de su función, marca un punto de inflexión en una de las reparticiones más sensibles del organismo. En su lugar, el instituto ha designado a la educadora social Nair Ramos, quien cuenta con una trayectoria de diez años de labor en el programa Cercanías, para liderar una etapa de reestructura que busca devolver la confianza y la agilidad a los procesos de integración familiar.

El detonante de la decisión

Si bien el malestar en torno a la gestión de las adopciones venía gestándose desde hace meses, hubo situaciones puntuales que terminaron por precipitar la salida de Moreira. Uno de los hechos con mayor repercusión pública fue el caso de Itzaé, una bebé que permaneció durante ocho meses bajo el cuidado de una familia adoptante mediante una tenencia administrativa firmada por el propio Moreira. Sin embargo, una resolución judicial posterior determinó la separación de la niña de ese entorno para ser entregada a un tío biológico que viviría con sus hermanos. Este tipo de marchas y contramarchas administrativas pusieron en tela de juicio los criterios técnicos y la celeridad con la que se manejan los expedientes que afectan directamente la identidad y el vínculo afectivo de los menores.

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A esto se sumaron recurrentes denuncias de parejas y familias que integran el Registro Único de Adopción. Muchos de estos aspirantes manifestaron haber transitado procesos de espera de varios años, cumpliendo con todas las instancias de evaluación, para finalmente recibir notificaciones que los calificaban como incompatibles con los perfiles de los niños disponibles, sin argumentos sólidos que justificaran tal demora o cambio de criterio. Estas inconsistencias generaron un clima de incertidumbre que el Directorio, encabezado por Guillermo Fossati, decidió cortar mediante el relevo del jerarca.

Un sistema en el ojo de la tormenta

La realidad del sistema de adopciones en Uruguay sigue siendo un desafío estructural que trasciende los nombres de quienes ocupan las direcciones. Según datos actualizados, hoy existen 564 niños y adolescentes bajo la órbita del INAU que están a la espera de encontrar una familia. No obstante, la complejidad del problema radica en que el 90% de este universo presenta características que dificultan su inserción: se trata de niños mayores de siete años, grupos de hermanos que no deben ser separados o menores que presentan algún tipo de discapacidad o patología crónica.

Esta brecha entre las expectativas de las familias adoptantes —que mayoritariamente buscan recién nacidos o niños pequeños— y la realidad de los centros de acogida es uno de los frentes que la nueva directora, Nair Ramos, deberá abordar. La intención de la administración es agilizar los procesos de valoración de las familias y, al mismo tiempo, trabajar en la sensibilización sobre la importancia de la adopción de niños mayores, buscando que el tiempo de institucionalización sea el mínimo posible.

Desafíos parlamentarios y locales

La remoción de Moreira no ha pasado inadvertida en el ámbito político. El diputado Pedro Jisdonian ha anunciado la convocatoria a las autoridades del INAU y del Ministerio de Desarrollo Social (Mides) ante la comisión parlamentaria correspondiente. El objetivo no es solo profundizar en las razones de este cambio de mando, sino también pedir explicaciones sobre recientes fallecimientos de menores bajo tutela del Estado y la eficiencia de los controles internos. Por su parte, otros actores políticos, como Robert Silva, han propuesto la creación de la figura del referente para menores, advirtiendo que las fallas en los procesos de adopción actuales vulneran derechos fundamentales consagrados en la Ley de Urgente Consideración (LUC), que precisamente buscaba acortar los plazos legales.

Para nuestra región, esta situación cobra especial relevancia. En Salto, el Registro de Adoptantes cuenta con numerosas familias que siguen con atención estos cambios, esperando que la nueva gestión regionalice de manera más efectiva la atención y brinde respuestas claras. La llegada de Ramos, con su perfil volcado al trabajo de cercanía y territorio, genera la expectativa de que el INAU logre finalmente un equilibrio entre la necesaria rigurosidad técnica y la urgencia humana que cada niño en espera representa. El desafío para la nueva administración será demostrar que el sistema puede ser, ante todo, un puente sólido hacia el derecho a vivir en familia.

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