Copa Nacional de Clubes –  Divisional A

Universitario ganó y trepó

Así pasó 

Estadio; Ernesto Dickinson 

Público; 400 personas 

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Árbitro; Yosel González (bien), Asistentes; Rubén Cichero y Freddy Miranda. (Terna de Rio Negro). 

Universitario (4); Jhon Burgardt; Juan de los Santos, Octavio Pintos, Junior Rodríguez, Gabriel Tabarez; Gastón Barrientos, Jonathan Jorge, Martín Lima; Pablo Sotelo, Valentín Fornaroli y Matías Morales.

Ingresaron: Marcos Pintos, Santiago Díaz, Marcelo Muñiz, Franco Ávalos y George Dos Santos.

Director técnico: Alejandro Irigoyen.

El mejor de Universitario; Matías Morales 

Uruguay de Bella Unión (1); Rafael Paiva; Rubén Sagas, Kevin Díaz, Jefferson de los Santos, Luis Meireles; Luciano Silva, Mateo Lacerda, Maximiliano Fernández, Nicolás Arbiza; Thiago da Silva y Gabriel Medina.

Ingresaron: Alejandro Colombo, Sebastián Rodríguez, Juan Ignacio Mones, Josué Martínez y Diego Sequeira.

Director técnico: Danilo Ripoll. 

El mejor de Uruguay; Nicolás Arbiza 

Goles; PT’ Matías Morales (U), ST 4′ Nicolás Arbiza (UBU), 15 ST Juan De los Santos (U), 23′ Sebastián Díaz (U), 50′ Gastón Barrientos (U). 

Expulsados; ST 9′ Valentín Fornaroli (U), 31′ Junior Rodríguez (U).  

Todo parecía indicar que el partido sería un trámite para Universitario. A los 8 minutos del primer tiempo, el equipo rojo de la calle Brasil logró abrir el marcador y establecer el 1 a 0. La jugada nació por el sector derecho con un preciso centro de Valentín Fornaroli y encontró en el área a Matías Morales, que aprovechó su potencia física y su estatura para imponerse entre los zagueros y conectar un cabezazo limpio que dejó sin posibilidades al arquero Rafael Paiva.

El gol era justo para el desarrollo del encuentro. Universitario ya había generado algunas aproximaciones de peligro y Morales comenzaba a transformarse en el futbolista más desequilibrante del ataque. El delantero encontraba espacios, ganaba en el juego aéreo y terminaba capitalizando el dominio que hasta ese momento ejercía el conjunto dirigido por Alejandro Irigoyen.

Sin embargo, pese a controlar la pelota y manejar gran parte de las acciones, Universitario no lograba transmitir tranquilidad. Uruguay de Bella Unión presentó un planteamiento inteligente, apostando al contragolpe como principal arma para inquietar a la última línea rival. Cada recuperación se transformaba en una posibilidad de atacar rápido y aprovechar los espacios que dejaba el equipo local.

La preocupación comenzó a crecer a medida que avanzaban los minutos. A los 22, luego de varias llegadas del conjunto fronterizo sobre el arco defendido por Jon Burgos, el cuerpo técnico de Universitario decidió realizar una modificación táctica importante. El equipo, que había comenzado con una línea de tres defensores, pasó a defender con cuatro hombres en el fondo en busca de mayor equilibrio y seguridad.

El cambio reflejaba lo que sucedía en la cancha. Universitario dominaba por momentos, pero dejaba dudas en su funcionamiento. No encontraba claridad en los metros finales y tampoco conseguía transformar en goles las oportunidades que generaba. Del otro lado, Uruguay de Bella Unión mantenía su plan de juego y cada avance generaba preocupación en el banco local.

Alejandro Irigoyen y sus colaboradores intercambiaban indicaciones constantemente, buscando alternativas para recuperar el control absoluto del partido y evitar cualquier sorpresa antes del descanso. Con esa sensación de dominio incompleto, donde la ventaja mínima no terminaba de reflejar tranquilidad, se consumieron los primeros 45 minutos.

El pitazo final de la primera mitad encontró a Universitario arriba en el marcador por 1 a 0, gracias al cabezazo de Matías Morales, aunque con la certeza de que todavía quedaba mucho trabajo por delante para asegurar el triunfo. 

Segundo tiempo con gol de Uruguay y expulsiones en ‘la U’. 

El segundo tiempo comenzó con un golpe inesperado para Universitario. Apenas iban cuatro minutos cuando Nicolás Arbiza tomó una pelota fuera del área, avanzó con decisión, dejó rivales en el camino y eludió al arquero Jon Burgos antes de definir con tranquilidad para establecer el 1 a 1. El silencio se apoderó por unos instantes del estadio Dickinson. Lo que parecía una tarde sin sobresaltos para el campeón del interior comenzaba a complicarse.

Uruguay de Bella Unión demostraba que no había viajado para ser un simple espectador. El conjunto fronterizo quería arruinarle la fiesta al local y estaba dispuesto a pelear cada pelota. Consciente de la jerarquía del rival y de la necesidad de sumar puntos para seguir con aspiraciones en la serie, encontró en el empate una inyección anímica importante.

El gol de Arbiza sembró dudas en Universitario. El equipo no encontraba su mejor versión futbolística y se veía sorprendido por un rival que, con orden y sacrificio, conseguía poner en aprietos al dueño de casa.

Fornaroli expulsado

La situación se complicó todavía más a los 9 minutos. Valentín Fornaroli fue a disputar una pelota con las piernas hacia adelante y el árbitro interpretó que la acción revestía peligro para el adversario. Sin dudarlo mostró la tarjeta roja directa. Universitario perdía a uno de los futbolistas más desequilibrantes del encuentro y quedaba con un hombre menos cuando aún restaba mucho por jugar.

Juan De los Santos y el gol de la tranquilidad 

Sin embargo, cuando el panorama parecía oscurecerse, llegó la reacción. A los 15 minutos un centro cayó sobre el área visitante y Juan de los Santos apareció por lo alto para conectar un cabezazo certero que devolvió la ventaja al elenco rojo. El 2 a 1 trajo alivio y comenzó a devolver la tranquilidad a las tribunas.

Santiago Díaz para sellar la diferencia 

Con el resultado nuevamente a favor, Universitario encontró espacios y golpeó otra vez. Santiago Díaz, que había ingresado desde el banco de suplentes, aprovechó una acción ofensiva, ganó terreno en las inmediaciones del área y definió con precisión para establecer el 3 a 1. El partido parecía encaminarse definitivamente hacia el conjunto de Alejandro Irigoyen.

Junior Rodríguez; temprano a las duchas 

Pero la tarde todavía guardaba más incidencias. Junior Rodríguez, que arrastraba una amonestación desde el primer tiempo, mantuvo un intercambio verbal con el árbitro y el colegiado entendió que sus protestas excedían los límites permitidos. La consecuencia fue una nueva tarjeta roja para Universitario, que terminó afrontando los minutos finales con apenas nueve futbolistas.

La preocupación comenzó a instalarse nuevamente, ya no por el resultado, sino por las ausencias que sufrirá el equipo en la próxima fecha. Fornaroli y Rodríguez son piezas importantes dentro de la estructura universitaria y no estarán disponibles en un momento clave de la competencia.

Ya en tiempo de descuento, cuando se jugaban 50 minutos del complemento, Gastón Barrientos capturó una pelota suelta dentro del área y definió para sellar el 4 a 1 definitivo. El marcador reflejaba una victoria amplia, aunque el trámite del encuentro contó una historia bastante diferente.

Universitario consiguió tres puntos fundamentales y mantuvo vivas sus aspiraciones de quedarse con el primer lugar de la serie. Sin embargo, más allá del resultado, el rendimiento dejó varias interrogantes. Hubo momentos de desorden, pasajes donde el equipo perdió el control del juego y situaciones que preocuparon a su cuerpo técnico.

Etapa de definición; saber quién será líder 

Ahora se aproxima la etapa decisiva. En el horizonte aparecen Estudiantes de Tacuarembó y Gladiador de Salto, dos rivales directos en la lucha por el liderazgo del grupo. Universitario ganó y cumplió con el objetivo principal, pero se retiró del Dickinson con más dudas que certezas y con la sensación de que deberá mejorar considerablemente si pretende llegar a la cima de la serie.

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